La lechería argentina se prepara para cerrar 2025 con niveles históricos de producción. Así lo aseguró en Chacra Agro Continental Ércole Felippa, presidente del Centro de la Industria Lechera (CIL), quien adelantó que el sector alcanzará entre 11.400 y 11.500 millones de litros, superando los registros de los últimos años.
“Este año no solo recuperamos lo perdido en 2024, sino que vamos a superar la producción de 2023 y ubicarnos en niveles récord”, señaló Felippa. El dirigente recordó que la actividad venía de dos campañas consecutivas afectadas por la sequía, políticas intervencionistas y controles de precios que desalentaron la inversión.
Entre los factores que impulsaron la recuperación mencionó la eliminación definitiva de las retenciones a las exportaciones lácteas y la decisión oficial de “no intervenir en el mercado, porque esas distorsiones terminan acobardando al productor”. A ello se sumó un escenario internacional favorable en materia de granos, con precios relativos del maíz y la soja que redujeron costos y mejoraron la rentabilidad.
En cuanto al mercado externo, Felippa subrayó que Brasil continúa siendo el principal destino de la leche en polvo argentina dado que su producción, pese a haber crecido en los últimos años, no alcanza para cubrir el consumo interno de casi 200 millones de habitantes.
Las exportaciones del complejo agroindustrial argentino alcanzarán en 2025 un total de USD 31.564 millones, un nivel apenas superior al del año pasado, pero con variaciones relevantes en la composición de productos y en los volúmenes despachados, estimó un informe la Bolsa de Comercio de Rosario.
Entre enero y agosto de este año, precisa el informe, se registraron ventas al exterior por USD 21.410 millones, prácticamente en línea con los USD 21.449 millones contabilizados en igual período de 2024. Para el tramo restante, que comprende de septiembre a diciembre, se proyectan envíos por USD 10.154 millones, lo que representa el valor más elevado desde el último cuatrimestre de 2022 y el tercero más alto de la última década.
De esta manera, el aporte del campo en los últimos cuatro meses de 2025 será decisivo para cerrar el año con un saldo de exportaciones apenas superior al de 2024. La particularidad es que este incremento se produce en un escenario de recuperación de volúmenes, pero de precios internacionales más bajos, lo que limita el crecimiento en términos de valor.
Un diluvio llegó con la tormenta de Santa Rosa a varias de las principales zonas agrícolas de la región pampeana, según describieron diversos productores y técnicos a LA NACION. El sudeste cordobés tuvo registros muy por encima de los 100 milímetros en 24 horas, incluso por encima de los 300 mm, como en Cruz Alta. También hubo precipitaciones importantes en partidos inundados del centro oeste bonaerense, como en Carlos Casares y Bolívar.
El temporal tiene distintos impactos: por un lado, la siembra de maíz, que estaba próxima a iniciarse, tendrá demoras hasta que los campos vuelvan a estar con condiciones de piso para el ingreso de las sembradoras, siempre que escurra el agua. Es, no obstante, un panorama positivo, según los técnicos, porque más allá de las dificultades del momento queda una buena reserva de humedad para la campaña. En cuanto al trigo, hay advertencias de que, si no hay una rápida salida de agua en los próximos días, podrían darse en los campos anegados muertes de planta por anoxia (falta de oxígeno en las raíces).
El mayor drama está, como se dijo, en los lugares que ya venían inundados. “Pasó de ser un desastre a una catástrofe”, ilustró Mario Reymundo, presidente de la Sociedad Rural de Carlos Casares, una región del centro oeste bonaerense donde se perdieron siembras y cosechas en el último tiempo, además de presentarse una situación crítica para los tambos. Allí cayeron 76,7 mm que agravaron el panorama en los campos, caminos e infraestructura en general. En los últimos doce meses llovieron 1500 mm, por encima de los 950 mm que suelen ser de una media.
Maíz 365. Mientras aún se cosechan lotes “tardíos” de la campaña 2024/2025, con rindes promedio un poco mejores que el ciclo anterior, arrancó una nueva siembra. Hay expectativas de un crecimiento de área del 10%, alentada por las buenas condiciones de humedad en el suelo, una variable agronómica que en el rey de los cereales es más influyente que en los demás cultivos.
En ese contexto, resonó con fuerza la comparación que ponderó el ministro de la Producción de Santa Fe, Gustavo Puccini. “El maíz es un motor de actividad para el país, implica inversiones cercanas a 6.000 millones de dólares, lo que equivale a 30 RIGI, el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones, que favorece a las inversiones superiores a los 200 millones de dólares”, dijo el funcionario provincial en el acto central del Congreso Internacional de Maíz, que encabezó el gobernador Maximiliano Pullaro, esta semana, en Rosario, donde incluso se destacó que nuevas semillas y un manejo adecuado está promoviendo al cereal en otras zonas.
Luego, en un panel titulado “Lo público- Lo privado”, moderado por Héctor Huergo, Puccini y sus pares de las otras dos provincias de la Región Centro, Sergio Busso (Córdoba) y Guillermo "Willy" Bernaudo (Entre Ríos) reclamaron por las retenciones y pidieron por más infraestructura y el impulso a los biocombustibles.
Por Jorge Castro.
Hay un boom de ventas de carne vacuna australiana a EE.UU. provocado por el arancel de 50% impuesto por Donald Trump a Brasil, que ha eliminado prácticamente a la producción brasileña del mercado norteamericano.
Australia tiene un arancel de 10% con EE.UU., lo que les otorga una ventaja fenomenal a los productos australianos frente a las carnes brasileñas en el mercado estadounidense.
El resultado es que las exportaciones de las carnes australianas aumentaron 12% en julio, y alcanzaron a 43.000 toneladas, el mayor nivel desde que se llevan registros; y esto coincide con el hecho de que el precio de la carne en EE.UU. ha alcanzado en este momento sus mayores valores históricos, debido a que la sequía extrema y prolongada que experimenta ha reducido drásticamente el stock ganadero, con la consiguiente elevación del precio de la carne, que ha trepado más de 30% en lo que va del año.
EE.UU. importó carnes australianas por un valor de U$S 3.900 millones en 2024, y triplicaría esa cifra al concluir 2025.
La historia de El Choli es la de un regreso a los orígenes y una expansión encadenando actividades al ritmo de los tiempos. La empresa agroindustrial, hoy convertida en un complejo diversificado que combina agricultura, ganadería, cerdos y producción de alimentos balanceados, nació del empuje de los hermanos Julio y Martín Beglinomini, oriundos de Campana, Buenos Aires, y con raíces en el oeste entrerriano.
“Esto arranca como una inversión. Teníamos un taller metalúrgico chico y empezamos a invertir en tierra”, recuerda Martín Beglinomini, uno de los fundadores de la empresa, en diálogo con Clarín Rural. Su padre, Julio, había dejado la localidad de Alcaraz en 1955 para trabajar en la refinería Shell de Campana. Cuarenta años después, en 1995, la familia decidió volver a hacer pie en Entre Ríos.
La primera compra fueron 130 hectáreas en Hasenkamp, un terreno cubierto de monte espeso donde apenas podían sostener 70 vacas. “Era una zona inhóspita, pero con esfuerzo empezamos con ganadería”, recuerda Martín.
Cuatro años más tarde, en 1999, ya habían alcanzado las mil hectáreas y él se radicó definitivamente en Entre Ríos. Habían invertido en maquinaria y se convirtieron en contratistas de movimiento de suelos en el norte entrerriano y en Corrientes, hasta que la actividad se fue limitando y se volcaron más hacia la agricultura.
La venta de maquinaria agropecuaria registró, en el primer semestre de 2025, una facturación de 1.256.168,2 millones de pesos, que representa un aumento de 75,5% respecto al primer semestre de 2024, lo que implica un gran crecimiento luego de descontar la inflación interanual. Así lo mostró el informe sectorial que ayer difundió el Indec.
Los cuatro grupos de maquinarias presentan incrementos en la facturación en el período enero-junio de 2025 en comparación con el mismo período del año pasado. Las cosechadoras aumentaron 119,6%; los implementos, 109,3%, las sembradoras, 57,9%; y los tractores, 42,4%.
Además, el total de unidades vendidas nacionales e importadas de los cuatros grupos mencionados presentan subas interanuales en el primer semestre del año. Las cosechadoras aumentaron 71,7%; los implementos, 36,6%; las sembradoras, 26,5%; y los tractores, 13,4%.
La venta de máquinas agrícolas durante el segundo trimestre de 2025 alcanzó una facturación de 743.826,4 millones de pesos, lo que representa un aumento de 66,9% en relación con el mismo trimestre de 2024.
En agosto las registraciones de ventas al exterior cayeron a niveles mínimos. Como era de esperarse, luego de adelantar la mayor cantidad de DJVE posible en junio bajo el escenario de reducción temporal de derechos de exportación, a lo largo de este último mes se profundizó la tendencia que julio ya anticipaba. Entre los 14 principales granos y subproductos alcanzaron los 3,1 millones de toneladas (Mt) registradas en DJVE.
El grueso de ventas declaradas se hizo en la previa del fin de la baja temporal de retenciones. Por lo que, el anuncio de la reducción permanente se encontró con casi todas las toneladas anotadas con anticipación, dinámica que condiciona hacia adelante el ritmo de registraciones.
Más allá de lo atípico para las registraciones de agosto, los puntos más relevantes a destacar de las DJVE registradas hasta ahora son los siguientes:
Soja: el volumen de ventas es muy elevado, llegando a máximos en 10 años con 8,4 Mt acumuladas en lo que va de la campaña. Soja industria: las ventas de aceite llegan a 3,4 Mt, máximos de seis años, mientras que las de harina alcanzan las 15,4 Mt, en línea con el promedio. Maíz: las ventas declaradas se estancaron en 22,2 Mt y en agosto se anotaron solo 310.000 toneladas, cuando en los últimos diez años el promedio fue de 3,4 Mt para el mes.
Trigo: las DJVE acumuladas ya superan las 10,6 Mt para esta campaña y durante el mes se registraron 1,2 Mt. Buenas noticias, para un mercado exportador que venía lento.
La innovación, cómo lograr saltos en la productividad y eficiencia del cultivo fueron ejes trasversales del 4º Congreso Internacional del Maíz que se realizó en Rosario.
“La próxima revolución” fue el título elegido para la presentación de Tony John Vyn, agricultor estadounidense y profesor retirado de la Purdue University, encargado de exponer sobre el desempeño y la perspectiva de los maíces enanos en el corn belt (cinturón maicero de EEUU) y las posibilidades que se les abren a los productores argentinos con esta tecnología.
“Una primera ventaja es la capacidad de poner nitrógeno y fungicidas con equipos terrestres. Si hay garantías de aumento de rendimiento e incremento en las eficiencias, son las dos grandes preguntas que estamos tratando de responder en estos momentos”, sostuvo Vyn.
“Hay una realidad, el maíz enano tiene menos vuelco en estado vegetativo, esto lo podemos ver en Indiana. La frecuencia de eventos con vientos fuertes, los productores americanos lo tienen muy presente. Luego, la capacidad de meternos en el cultivo y aplicar fungicidas en etapas reproductivas, lo que hoy en Iowa sucede en el 85% de los lotes”, agregó.
Por Ignacio Iriarte.
Con un encierre que actualmente alcanza los dos millones de animales, el abastecimiento de ganado liviano de los feedlots está garantizado por varios meses. De acuerdo con la estacionalidad, la oferta mensual del corral debería pasar de los 410 mil-430 mil animales actuales a las 450 mil-470 mil cabezas hacia fin de año, con un pico de oferta en diciembre, declinando luego durante el verano, para tocar un mínimo anual en marzo-abril, con envíos del orden de las 380 mil-400 mil cabezas al mes.
Entre la hacienda encerrada (feedlot propio o de hotelería) y novillitos en recría en el campo, puede calcularse que la exportación posee hoy unas 250 mil cabezas, con un solo frigorífico que es el dueño del 40%-45% de esa cantidad. Los frigoríficos exportadores, entonces, estarían hoy cubriendo entre el 20% y 25% de sus necesidades de faena con novillos de su propiedad, lo que en EE. UU. suele llamarse “oferta cautiva”.
Según la Cámara Argentina de Feedlot, el margen bruto del engorde a corral de los 180 a los 220 kilos arrojaba en agosto último unos $ 6 mil por animal y por ciclo, contra unos $ 55 mil (de hoy) de pérdida registrada un año atrás. En el período 2023-2025, las pérdidas más importantes en esta actividad se dieron en noviembre del año 2023, con $ 209 mil en rojo por animal engordado, y el mejor registro se dio en mayo del 2024, con $ 120 mil de utilidad por animal, siempre en plata de hoy.