El valor de la Soja Rosario Mayo 2027 en A3 Mercados superó este jueves la “barrera” de los 360 dólares por tonelada y ese “anzuelo psicológico” motorizó las coberturas por parte de los productores argentinos.
Se negociaron hoy contratos de Soja Mayo 2027 por 146.000 toneladas y, si se suman los negocios operados con el contrato Julio 2027 (29.600 toneladas), la cifra final llega a las 175.000 toneladas en una sola jornada. Un montón.
La situación climática en Brasil, junto con los enormes problemas presentes en el Mar Negro y Medio Oriente, hacen que algunos estén recurriendo a combinar una venta futura en A3 Mercados –para asegurar un “piso” de venta– con la compra de un CALL (opción de compra) con la meta de capturar eventuales subas posteriores de precios. El nombre de esa operación es “PUT sintético”.
En el mercado es factible encontrar CALLs de Soja Mayo 2027 con un precio de ejercicio de 388 u$s/tonelada y un valor que no supera los 4 dólares por tonelada, lo que representa un “reaseguro” comercial atractivo en caso de una “estampida” alcista de precios. Ese escenario no es despreciable.
La guerra entre Rusia y Ucrania no solo afecta al mercado de trigo y girasol, sino también al maíz y Argentina está sacando provecho de esa situación.
Según datos aportados por el director de RIA Consultores, Javier Preciado Patiño, en los primeros siete meses del año las exportaciones de maíz argentino a los principales países del norte de África registraron un saltó del 42% entre enero y julio de 2026 respecto al mismo período del año anterior, alcanzando los 6,4 millones de toneladas. Si se toma en cuenta un precio FOB promedio actual de US$ 220 la tonelada, Marruecos, Egipto y Argelia compraron poco más de US$ 1.400 millones.
Este volumen implica que, en dicho período, Argentina embarcó 1,9 millones de toneladas más que el año pasado, número que podría seguir creciendo en los próximos meses, por lo que especialistas en la materia no descartan que los envíos trepen a 10 millones de toneladas en 2026.
El país que más incrementó sus exportaciones fue Marruecos: pasó de importar 700.000 toneladas del cereal argentino entre enero y julio del 2025 a 1,5 millones de toneladas, un alza del 114%.
Por su parte, Egipto aumentó un 50% sus compras, pasando de 1,6 a 2,4 millones de toneladas, mientras que Argelia incrementó sus adquisiciones en un 14%, de 2,2 a 2,5 millones de toneladas.
La siembra de maíz temprano avanzó con fuerza en la región núcleo y ya cubrió más de 500.000 hectáreas, pero la falta de humedad comienza a ponerle un freno a las labores en el oeste de la región núcleo. Los productores y técnicos esperan con atención las lluvias previstas para estos días, serían determinantes para definir el ritmo de implantación que resta y sostener el potencial de rendimiento del trigo, según el último informe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), elaborado por los investigadores Marina Barletta, Florencia Poeta y Cristian Russo.
El escenario hídrico es uno de los principales focos de preocupación. La Región Núcleo llega a septiembre con el 70% de sus suelos en condiciones que van de escasez hídrica a sequía, mientras que el 30% restante conserva reservas entre regulares y adecuadas.
El dato marca un fuerte contraste con el invierno de 2025, cuando las condiciones fueron excepcionalmente húmedas. La presencia de aguas más cálidas de lo normal en el Atlántico frente a las costas argentinas favoreció una mayor disponibilidad de humedad y precipitaciones superiores a los valores habituales. Para esta misma época del año pasado, casi toda la Región Núcleo presentaba reservas adecuadas a óptimas, destacaron desde la Bolsa.
Este año, en cambio, julio y agosto terminaron con lluvias cercanas a los valores estadísticos históricos. Durante agosto, los registros acumularon entre 1 y 20 milímetros en el oeste de la región y entre 30 y 62 milímetros en el este, frente a promedios históricos de entre 10 y 15 milímetros y de 30 a 60 milímetros, respectivamente.
La ecuación del maíz en el norte argentino enfrenta dos problemas que se potencian: los elevados costos para llevar la producción a puerto y el riesgo sanitario que todavía representa la chicharrita.
Gonzalo Blasco, miembro de la comisión directiva de la Asociación Civil de Productores Agrícolas y Ganaderos del Norte (Apronor), advirtió que el flete se lleva alrededor del 30% del valor del maíz, mientras que Macarena Ramos, asesora y productora, alertó que la próxima campaña arrancará con una población del insecto superior a la del año pasado y con presencia de ejemplares infectivos.
“De cada tres camiones, uno está directamente destinado a pagar el flete”, graficó Blasco, al describir la situación logística que enfrentan los productores del norte. El agricultor agregó que la llegada del tren, que en principio aparecía como una alternativa para reducir ese costo, no se tradujo en una baja concreta de los valores respecto del transporte por camión. Así, la ventaja esperada por el uso del ferrocarril no terminó modificando de manera significativa la ecuación del productor.
A ese problema se suma el sanitario. Ramos señaló que la campaña 2025/26 fue diferente a las anteriores por las abundantes lluvias y que, aunque al inicio los niveles poblacionales eran bajos, la amenaza nunca desapareció.
“Como productora del norte te puedo decir que la amenaza de la chicharrita sigue vigente, sigue latente y en muchos casos muchos rendimientos estuvieron condicionados por Dalbulus maidis y el complejo de achaparramiento”, explicó.
Bajo la premisa “Competitividad para potenciar el desarrollo federal”, la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham) llevó adelante una nueva edición de su Agribusiness Forum.
Se trata de un espacio de diálogo que reunió a referentes del sector público y privado, a fin de analizar los desafíos y oportunidades para la expansión del agro argentino.
El encuentro, que se pudo observar en vivo a través de Infocampo, se realizó en el Alvear Icon Hotel y convocó a más de 600 asistentes.
A lo largo de los paneles, se abordaron temáticas como una nueva etapa para el comercio y las inversiones entre Argentina y Estados Unidos; la competitividad y el crecimiento como las bases para el desarrollo de la agroindustria en Argentina; las reglas para innovar, la propiedad intelectual y los nuevos marcos regulatorios; y la producción local y la inversión en el marco de la competencia global.
También se habló sobre la infraestructura como motor del desarrollo social y económico; la tecnología y el universo AgTech como herramientas para transformar el agro; el futuro del sector agroalimentario; la articulación federal para una agroindustria más sostenible; el liderazgo legislativo para la productividad; y la agenda de desarrollo para el país; entre otras.
“Hay que cerrar ese capítulo”, afirmó Nicolás Pino al referirse a uno de los principales objetivos de su nuevo mandato al frente de la Sociedad Rural Argentina (SRA): resolver el histórico conflicto por el predio ferial de Palermo. Reelegido con más del 70% de los votos, el dirigente también contó que intercambió mensajes con el presidente Javier Milei y aseguró que llegó a su fin el “flagelo” que atravesó durante la campaña, tras vencer a su saliente vicepresidente, Marcos Pereda.
En diálogo con LA NACION, Pino sostuvo que la situación del predio será uno de los asuntos que buscará resolver durante los próximos dos años. “Faltan por decidir cosas, pero hay que ponerse de acuerdo y, de una buena vez, cerrar ese capítulo. Es importante que se cierre porque viene desde los años noventa”, señaló.
El conflicto se remonta a 1991 cuando el gobierno de Carlos Menem le vendió a la SRA el predio ferial de Palermo [tras las distintas concesiones] por alrededor de US$30 millones. La operación fue cuestionada posteriormente en la Justicia por el valor fijado. En 2012, durante la presidencia de Cristina Kirchner, el Poder Ejecutivo declaró nula la venta mediante un decreto y ordenó que el inmueble regresara al Estado. La entidad rechazó esa decisión y recurrió a la Justicia.
Desde entonces, la situación jurídica atravesó distintas instancias judiciales y gobiernos. “Han pasado gobiernos de un lado y del otro y el tema de la Rural sigue abierto. Hay que cerrarlo y estamos tratando de finalizar eso”, indicó Pino.
El Senado se prepara para discutir un marco legal para los mercados de carbono, un sistema que permite convertir en créditos comercializables las reducciones o capturas de gases de efecto invernadero logradas por proyectos productivos.
En el campo, esto puede involucrar desde la conservación de bosques y la recuperación de suelos hasta cambios en el manejo ganadero, la generación de energía con residuos o la incorporación de prácticas que retengan más carbono.
El dictamen fue aprobado en un plenario de las comisiones de Legislación General, Ambiente y Desarrollo Sustentable, y Presupuesto y Hacienda del Senado, donde se unificaron tres proyectos sobre mercados de carbono. El texto quedó en condiciones de llegar al recinto, aunque todavía no tiene media sanción. La intención parlamentaria es incorporarlo al temario de una próxima sesión, posiblemente la semana próxima, según los acuerdos que logren los bloques.
La discusión central para los productores pasa por determinar quién es dueño de esos créditos y quién puede comercializarlos. El dictamen establece que los bonos de carbono son bienes patrimoniales diferenciados de la tierra, los recursos naturales y la actividad productiva, y reconoce que, en los proyectos basados en la naturaleza, su titularidad corresponde a los propietarios de los campos o a quienes hayan recibido contractualmente esos derechos.
El objetivo es ordenar un mercado que podría atraer inversiones y generar nuevos ingresos para el agro, pero también evitar que los activos ambientales queden bajo control exclusivo de los gobiernos provinciales.
Con un consumo que no alcanza a dinamizar el mercado, los precios de la carne vacuna tuvieron una leve caída en agosto y llevan 5 meses sin mayores impactos en la construcción del índice de inflación, que por cierto dará a conocer el Indec esta tarde.
Así lo indica la última medición del instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), que alcanza al AMBA, Córdoba y Rosario. De acuerdo con sus registros, el promedio de precios de agosto tuvo una caída intermensual del 0,3%, y donde sí se registró una suba fue en la media res, con un 0,5% que indica que el comercio minorista está absorbiendo esa brecha.
Respecto a las demás cadenas, en agosto la carne de pollo no registró movimientos mientras que la de cerdo subió 2%. Esto da cuenta del creciente interés de los consumidores por reemplazar los cortes vacunos por los porcinos, debido a la necesidad de administrar mejor los magros ingresos de la población.
En efecto, cámaras empresarias del sector y analista coinciden en que su consumo ya supera los 20 kilos por habitante y que seguirá creciendo en los próximos años.
El informe de precios del IPCVA indica que, en la medición interanual, la carne vacuna sigue estando bien por encima de la inflación acumulada en los últimos doce meses. Su precio tuvo un incremento de 58% en los últimos doce meses, mientras que el pollo y la carne de cerdo aumentaron 29%.
La producción de naranjas y mandarinas en Argentina atraviesa una crisis estructural profunda en 2026. La caída del consumo, los bajos precios en origen, el aumento de los costos y la pérdida de competitividad externa comprometen la rentabilidad de los productores, las empacadoras y las industrias procesadoras. La ecuación económica se deterioró hasta niveles difíciles de sostener y, en algunos casos, cosechar la fruta ya no resulta económicamente conveniente. La situación es particularmente delicada en el NEA (noreste argentino) y el Litoral, donde la producción de cítricos dulces tiene un fuerte peso económico y social.
La Federación del Citrus de Entre Ríos (FeCiER) califica a la realidad como "crítica", mientras que el indicador de economías regionales de Coninagro ha colocado formalmente a la actividad en su franja de Semáforo Rojo. "En cítricos dulces, el deterioro se concentra en el componente de negocio y responde principalmente a una menor demanda. El consumo interno cayó 10% interanual y las exportaciones 34% mientras que los precios registraron una suba del 17% interanual, por debajo de la inflación", indica la entidad. A su vez, la producción se mantiene estancada en torno a 1,6 millones de toneladas y 80 mil hectáreas.
El problema central radica en un hecho inédito para el sector: por primera vez, los tres grandes canales comerciales de la fruta (mercado interno, industria y exportación) están en crisis simultáneamente. Históricamente, cuando un canal fallaba, los otros servían de refugio, pero en la actualidad, todos presentan severas complicaciones. “Es una crisis que no se vivía hacía años”, afirmó Pablo Molo, presidente de la FeCiER.
La carne Angus argentina atraviesa un momento de fuerte expansión internacional. Entre enero y agosto de 2026, la Asociación Argentina de Angus ya certificó 16.000 toneladas destinadas a la exportación, con un promedio de 2.000 toneladas mensuales.
De mantenerse este ritmo, la entidad proyecta cerrar el año con 24.000 toneladas certificadas, frente a las 8.500 toneladas alcanzadas durante todo 2025.
El salto no solo marca un récord para la certificación de Carne Angus, sino que también refleja el avance de la genética y de los sistemas productivos argentinos hacia mercados que pagan por atributos diferenciales de calidad.
Amadeo Derito, presidente de la Asociación Argentina de Angus, explicó que detrás de este crecimiento existe una demanda cada vez más orientada hacia productos de mayor valor.
“La carne Angus es de alta calidad y va a los mercados que más pagan. Estamos entrando en segmentos de alto valor. Existe la idea de que China solo demanda carne commodity, pero cuenta con sectores de alto poder adquisitivo y jóvenes con hábitos de consumo occidentales que buscan carne de calidad superior”, señaló el presidente de la raza.
China se mantiene como el principal destino de la carne certificada, mientras que Estados Unidos ocupa un lugar estratégico.