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Hay suelos donde producir forraje parece correr siempre cuesta arriba. El exceso de sales, los anegamientos temporarios y las limitaciones del terreno suelen reducir el crecimiento de las pasturas y comprometer la estabilidad de los sistemas ganaderos.

Frente a ese escenario, un nuevo desarrollo del INTA busca aportar una alternativa capaz de sostener la productividad incluso en ambientes complejos.

Se trata de Karai INTA, un nuevo cultivar de Panicum coloratum obtenido por especialistas del INTA Rafaela, en Santa Fe. El material fue desarrollado a partir de un programa de mejoramiento genético orientado a seleccionar plantas con mejor respuesta frente al estrés salino.

El resultado fue una variedad que logró mantener niveles de crecimiento superiores respecto de otros materiales de la misma especie bajo esas condiciones.

Los ensayos realizados mostraron diferencias concretas. En ambientes salinos, Karai INTA produjo más biomasa aérea y presentó una mayor cantidad de hojas y macollos por planta. Esa combinación no solo mejora la oferta forrajera, sino que también favorece la persistencia de las pasturas en sistemas donde las condiciones del suelo suelen limitar el desarrollo vegetal.

La escena sucedió en un reducto muy pequeño, escaleras abajo, bajo una luz tenue y sin música electrónica o luces de los stands que le dieron marco a la Sitevinitech, la feria vitivinícola más grande de Latinoamérica.

Una sala de presentaciones, que por sus dimensiones y acústica bien podría ser un teatro del circuito under de Mendoza, Rosario o Buenos Aires, fue el marco ideal para un curioso debate en torno al vino y a la vitivinicultura toda.

Probablemente esa atmósfera tan intimista fue lo que relajó a quienes discutieron en una de las charlas presentadas por la organización, y que dejó muchos puntos de análisis en materia financiación a la producción, y también al consumo final.

¿Los protagonistas? Nadie que sea inexperto en la materia: el juego lo abrió el economista Daniel Rada, director del Observatorio Vitivinícola Argentino (OVA) con una presentación de cifras e índices en relación al consumo de productos ligados a la vitivinicultura en Argentina y en el mundo. Abarcó al vino, espumantes, mosto, uvas de mesa, vino a granel y pasas de uva.

En primera fila, de izquierda a derecha, escuchaban atentos el presidente de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (ACOVI) Nicolás Vicchi; su antecesor en el cargo y ahora titular de la golpeada Coviar (Corporación Vitivinícola Argentina) Fabián Ruggeri; el ministro de Producción de Mendoza, Rodolfo Vargas Arizu; su par de Río Negro, Carlos Banacloy; y el gerente de la Unión Vitivinícola Argentina, Sergio Villanueva.

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires fue sede de la Jornada Nacional Agropecuaria (Jonagro), el evento que todos los años reúne a productores y ruralistas de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), empresarios y funcionarios.

Este año, la jornada estuvo cargada de las cuestiones que hoy demandan la atención no solo de los productores agropecuarios en Argentina, sino también de la mesa política y de la sociedad en sus distintos sectores.

Pero además de los temas más relevantes para el agro, como las retenciones, que fueron planteados y debatidos por dirigentes, políticos y expertos, también hubo espacio para otras miradas de la agenda de temas que mantienen en alertas al agro argentino.

En concreto, la mirada joven; fresca y esperanzadora, pero igualmente atravesada por la coyuntura actual. Una mirada que no quiere esperar a mañana, porque entiende que el momento es hoy (o era ayer). Para los que se sienten parte de esta forma de entender el sector a nivel federal, “el futuro del agro se escribe hoy”.

Es la mirada de los ateneístas, que viajaron de distintas provincias del país para darle representación federal a los 52 ateneos locales distribuidos en el país. Seguro es la mirada de Francisco Flores Iglesias, presidente del Ateneo CRA, cuando planteó a Infocampo “siempre decimos que los jóvenes son el futuro, pero… ¿qué futuro queremos construir si no nos involucramos ahora?”. Parece una mirada de la urgencia, aunque se escucha más en su relato que lo que se ve en sus ojos.

Cañada Rosquin es una localidad santafesina con poco más de 5.600 habitantes, donde el campo no es paisaje sino identidad.

Allí, María Eugenia Racciatti, la ingeniera agrónoma que hoy preside esta Comuna, es una de las protagonistas de una experiencia que logró algo poco frecuente: tender puentes entre campo y comunidad cuando el conflicto parecía inevitable.

El camino de María Eugenia no fue lineal: “Durante 25 años fui una agrónoma productivista”, remarca.

Pero esa experiencia fue también la que le dio una mirada única: “Somos pocos los que conocemos de manera tan tangible lo que implica producir: los riesgos, los costos, el impacto real”.

De este modo, su incursión en la función pública fue de golpe, literal: una cola de tornado mostró las falencias en los trabajos de poda del arbolado de la Comuna. “Ese fue el punto de inflexión donde entendí que con quejarse desde afuera no alcanzaba”, añade.

Racciatti puso manos a la obra y armó una cuadrilla de poda, hizo un posgrado en arbolado urbano y comenzó a trabajar para la comuna. Ahí la atrapó la función pública: “Hay lugares donde las cosas se pueden cambiar. Y esos lugares son la gestión”, sostiene.

La inteligencia artificial ya no es una promesa futurista. Está modificando industrias, transformando tareas cotidianas y comenzando a cambiar también la forma en que el agro produce, analiza información y toma decisiones. Ese fue uno de los ejes centrales de la charla brindada por el especialista en cultura digital y tecnologías emergentes Joan Cwaik, durante el Congreso A Todo Trigo que se realizó esta semana en Mar del Plata.

Autor, conferencista y una de las voces más influyentes en materia de innovación tecnológica, Cwaik abordó el presente y el futuro de la inteligencia artificial aplicada al mundo productivo, poniendo el foco no solo en las oportunidades, sino también en los desafíos humanos que acompañan esta revolución.

“La inteligencia artificial está redefiniendo muchas de las tareas que solíamos hacer. Pero el verdadero desafío no es tecnológico: es humano”, sostuvo.

Durante su exposición, explicó que la IA generativa, capaz de crear contenido como si fuera realizado por una persona, marca un punto de inflexión comparable a otras grandes revoluciones tecnológicas. Aunque el fenómeno explotó globalmente tras el lanzamiento de ChatGPT en 2022, recordó que los orígenes conceptuales de la inteligencia artificial se remontan a 1950, cuando Alan Turing ya planteaba la posibilidad de que las máquinas pudieran “pensar”.

Según Cwaik, “hay una brecha gigante entre lo que la IA puede hacer y lo que verdaderamente usamos. Tiene una capacidad teórica del 94% y un uso real del 33%. La oportunidad no es tener la mejor inteligencia artificial. La ventaja competitiva será de quien mejor la aplique”, afirmó y citó: “el 84% del mundo nunca usó IA de ningún tipo. No llegamos tarde”.

Domingo, 17 Mayo 2026 16:22

PANORAMA AGRÍCOLA SEMANAL

La semana en la que se conocieron las primeras proyecciones oficiales del USDA para la campaña 2026/2027 y en la que se concretó el esperado viaje de Trump a China el mercado de granos reflejó bajas para los precios de la soja y del maíz en Chicago, y subas para el trigo, pese a que los valores del grano fino cayeron en las tres últimas ruedas del segmento comercial. En el mercado argentino hubo mejoras para la soja, con valores que las fábricas acercaron al FAS teórico por la necesidad de sumar mercadería, y para el trigo, en tanto que el maíz cerró en baja y con un escaso volumen de negocios en las últimas ruedas de la semana en la plaza física.

La producción porcina en la Argentina viene transitando un proceso de crecimiento que se refleja tanto en las granjas como en los mostradores, con un alza permanente en los niveles de consumo, especialmente durante el último año donde la carne vacuna tuvo un salto significativo de precios que le dio más competitividad a alternativas como el cerdo y el pollo.

En ese contexto, las granjas muestran niveles de crecimiento importante, en particular en Córdoba, la primera productora nacional de cerdos con el 28% del total nacional.

“La realidad es que la producción porcina en los últimos 15 años en Argentina tuvo un crecimiento que diría exponencial. O sea, no solo en producción, sino también en consumo”, explicó María Powell, flamante presidenta de Cappcor, la cámara que reúne a los productores porcinos de la provincia.

En diálogo con Tranquera Abierta, la dirigente sectorial remarcó que “el consumo acompañó ese crecimiento productivo y todavía tiene un potencial enorme para seguir creciendo de manera sostenida en Argentina. O sea, la realidad es que la producción de maíz que tiene el país genera un potencial enorme para transformarlo en proteína animal y darle un valor agregado importantísimo”, destacó. De allí que Córdoba sea protagonista en la producción de cerdos, al ser la principal productora de maíz de la Argentina.

“Hoy representamos el 28% de la producción nacional de cerdos y las principales empresas, grandes empresas productoras de maíz que están en Córdoba, son las que impulsan esta producción porcina y este desarrollo, este valor agregado que tiene”, añadió quien es parte de una empresa familiar con producción porcina en Bengolea.

–Una gran oportunidad para que los granos salgan en cuatro patas...

–Exacto. En la granja para la que yo trabajo, que es una empresa familiar, esa inserción en la producción porcina hace 20 años fue a raíz de la producción de maíz. Fue buscarle la vuelta para transformar esa producción en carne. Por eso, al 100% de la producción de maíz que hacemos en la empresa lo consumen los cerdos.

El agro argentino enfrenta un escenario climático cada vez más complejo. Mientras la región núcleo atraviesa una campaña marcada por lluvias irregulares, temperaturas extremas y demoras en la cosecha, los principales modelos meteorológicos internacionales advierten sobre la inminente llegada de un fenómeno de El Niño que podría profundizar aún más la volatilidad climática.

Las proyecciones indican probabilidades superiores al 90% de precipitaciones abundantes desde julio, con riesgo de tormentas severas, inundaciones y olas de calor prolongadas. En algunas regiones ya se registran acumulados cercanos a los 400 milímetros y casi un millón de hectáreas afectadas por excesos hídricos.

Según datos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), existe un 61% de probabilidad de que se desarrolle El Niño y un 25% de chances de que el fenómeno alcance una intensidad fuerte o muy fuerte.

El escenario agrega presión sobre un sector que ya enfrenta altos costos de producción, retenciones, dificultades de financiamiento y una creciente pérdida de competitividad frente a países como Brasil. En ese contexto, especialistas en adaptación climática y biotecnología agrícola sostienen que el agro argentino enfrenta un cambio estructural que obliga a replantear las estrategias productivas tradicionales.

“La era de la predictibilidad climática terminó”, aseguró Rodrigo Pontiggia, fundador y CEO de Cycle F. “Los productores ya no pueden seguir tomando decisiones basadas únicamente en patrones históricos. El clima cambió y el agro debe adaptarse a esa nueva realidad”, agregó.

Las consecuencias ya se observan en la campaña actual. Durante abril, la saturación de humedad en la región agrícola generó fuertes complicaciones operativas. El avance de cosecha se ubicó muy por debajo de los niveles históricos, mientras que los suelos empantanados dificultaron el ingreso de maquinaria y aumentaron los riesgos de aparición de plagas, enfermedades y deterioro de granos por humedad prolongada.

El Ministerio de Bioagroindustria de Córdoba presentó los Geo Reportes Agrícolas, una nueva herramienta digital orientada a generar información territorial estratégica para el sector agropecuario. El sistema permite acceder a datos vinculados con cultivos, humedad del suelo, precipitaciones y variables productivas mediante imágenes satelitales y análisis georreferenciados.

Los geo reportes son un desarrollo de la Infraestructura de Datos Espaciales de la Provincia de Córdoba (Idecor) cordobesa que marca un hito en el acceso a datos territoriales abiertos de diversas capas del geoportal Mapas Córdoba.

Según explicaron en un artículo, el objetivo es facilitar la toma de decisiones a productores, técnicos y organismos públicos a partir de información actualizada y de fácil acceso. La plataforma reúne indicadores agrícolas y ambientales que permiten realizar seguimientos en distintas zonas de la provincia.

El ministro de Bioagroindustria, Sergio Busso, dijo que: “La puesta en marcha de los geo reportes agropecuarios representa un paso muy importante en la decisión del Gobierno de Córdoba de facilitar el acceso a la información territorial y poner la tecnología al servicio de la producción.

Y agregó: “el objetivo es que productores, técnicos, investigadores y ciudadanos puedan contar, en un solo informe, con datos estratégicos para planificar, producir y cuidar mejor nuestros recursos”.

El ministro, además, destaca las ventajas para quienes producen en el agro cordobés, de poder obtener información clave sobre su lote.

Durante años, buena parte de la discusión ganadera estuvo centrada exclusivamente en la productividad medida en kilos.

Sin embargo, en distintas regiones del país empieza a consolidarse otra mirada que incorpora variables ambientales, regeneración de suelos, biodiversidad, bienestar animal y hasta mercados vinculados al carbono. En el sur de Córdoba, esa transformación ya tiene experiencias concretas.

En establecimientos de distintas escalas, productores avanzan con modelos basados en manejo holístico y pastoreo racional, sistemas que reorganizan el uso del campo a partir del descanso de las pasturas y del movimiento planificado de los animales (manejo de la carga). El objetivo ya no es solamente producir carne, sino hacerlo regenerando ecosistemas.

“Los animales comen pasto, que es lo que hacen por naturaleza los rumiantes. Acá no hay confinamiento y los animales cambian diariamente de parcela, con agua limpia, a demanda y con pastos nuevos, en abundante cantidad y calidad”, explicó la productora ganadera Rina Vasquetto, que junto a su familia está al frente del establecimiento El Puente y de la marca propia de carnes Agrodiversity.

Desde un campo de 330 hectáreas ubicado en Adelia María, Vasquetto desarrolla un esquema de recría y terminación pastoril, sobre un sistema basado en pastoreo racional intensivo. Compra terneros provenientes de la cuenca del Salado, con unos 180 kilos de peso y los lleva hasta alrededor de 480 kilos, para faena.

“No hacemos ciclo completo. En nuestro caso hacemos recría y terminación; hay una red de productores que se complementan con nosotros, para la reposición de terneros provenientes de sistemas productivos afines. El que hace cría, hace la posta con el que recría y termina”, señaló.

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