Francisco tiene 24 años, representa a la Sociedad Rural de Tucumán y hace tres años que trabaja como productor agropecuario. Pero no siempre estuvo marcado ese camino rural: “Mi familia viene de la rama de salud; mi abuelo era cañero hace mucho tiempo. Soy prácticamente la oveja negra de la familia”.
A la pasión por el agro la encontró en la pandemia y se empezó a formar. “El Ateneo me abrió las puertas y me dio la capacitación que necesitaba”, cuenta.
El emprendimiento lo llevó a involucrarse cada día un poquito más en el campo desde adentro: se alió con un socio, arrendaron un campo y empezaron a producir maíz y sorgo, actividad que mantienen hoy en día. Esas ganas sembraron el pensamiento de “che, yo quiero generar un cambio, algo distinto”. Así empezó. Y ahora se está capacitando en tecnología de dron para cultivos no extensivos.
En el salón contiguo al auditorio principal y junto a él, se ubicó Denisse Sandoval (22) que ocupa el rol de vicepresidente de la mesa ejecutiva nacional desde el 8 de marzo de este año. Estudia Ciencias Veterinarias en la Universidad Nacional del Nordeste y, como muchos jóvenes que aspiran a formarse y ser dirigentes desde las bases, empezó en su ateneo local.
A diferencia de su compañero en la conducción, la relación con el campo es familiar: “Yo vengo de una familia productora, nos dedicamos a la parte de ganadería”, contó. Aunque no hubiese sido un impedimento para ser parte del Ateneo, porque para participar basta con estar interesado en el sector agropecuario y tener la voluntad y apertura de aprender. Hoy, ya son más de 1500 ateneístas desde los 15 hasta los 30 años, aproximadamente.
La respuesta de Denisse surgió a la consulta sobre las temáticas locales que atañen a su provincia. Porque desde ese lugar observa la problemática de la falta de infraestructura, que queda en evidencia cuando “llueve, la tierra se anega y no se puede entrar al campo”, remarcó.
“Y que después a los dos meses tengo sequía”, agregó.
En tanto, sumó algunas otras preocupaciones: “La garrapata, la aftosa, el ciervo axis, el chancho salvaje. Pero creo que lo más importante en este momento es la infraestructura porque hace que los jóvenes quieran quedarse en el campo”, puntualizó.
Esta última guarda relación directa con la necesidad de mano de obra técnica y calificada en el sector, una problemática que se refleja en los Anuarios Estadísticos del Sistema Nacional de Información Universitaria y que ha sido abordada por este medio en entrevistas hace algunos meses.
Francisco coincidió y reconoció este ítem como uno de los más relevantes dentro de los déficits que sufre el sector. Y dejó entrever un poquito más de esa mirada despierta cuando habló del recambio generacional, que no lo interpela personalmente pero sí colectivamente desde CRA.
“Cuando la gente que ingresa nueva no comete los mismos errores que otros, hay crecimiento, porque aprendes de lo sucedido”, explicó sobre un tema que es motivo de diálogo en CRA. “Y la única manera de cambiar eso es viviéndolo desde dentro”, acotó.
Mesa de enlace joven
Algo fundamental para este semillero son los tres eventos claves de presentación de propuestas en la Mesa de enlace joven, espacio en el que articulan con representantes de cada entidad de los jóvenes.
“Venimos trabajando en educación y arraigo, esto de volver a las raíces”, compartió el joven, en relación a un tema hermano de la falta de ingenieros agrónomos, que es el interés de los jóvenes por volver genuinamente a su tierra de origen, al pueblo, al campo.
¿Qué otras cosas comparten? El antecedente de haber participado antes en espacios de debate y formación en el sector. Francisco ya se sentía tironeado por la política desde la doble presidencia en el Ateneo de la Sociedad Rural de su provincia. Al ser esa estructura la misma que mantienen las entidades sectoriales, quienes se involucran, se forman. “Tenemos reuniones en las que tomamos decisiones”, explicó el joven.
Al margen de aprender de los mayores y querer representar en un futuro cercano al agro, se conocieron cursando la Diplomatura en Políticas Públicas Agropecuarias que dicta la Universidad Católica Argentina (UCA) junto a CRA.
“Es una diplomatura de gran valor y, después de todo, ¿el saber no ocupa espacio, no?”, reflexionó Francisco, que considera clave la educación constante para el ejercicio de la actividad política.
“El mensaje que queremos transmitir en Jonagro es que hoy existen resultados y hay un cambio generacional efectivo”, cerró la dupla, que subraya especialmente la urgencia de actuar en el presente para “construir el futuro que desean vivir y que vivirán las próximas generaciones”.
Ambos consideraron que sí hay posibilidad de llegar con propuestas e ideas, poco a poco, a los distintos integrantes de la Mesa de Enlace argentina. Estarán presentando las propuestas de la Mesa de enlace joven en Agroactiva el próximo 5 de junio.
Infocampo – Manuela Herzel


