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Aún a pesar de las quejas de muchos de sus acreedores privados, la empresa citrícola San Miguel logró reestructurar 110,6 millones de dólares de su deuda por medio del canje de obligaciones negociables. De ese modo, logró extender la totalidad de sus vencimientos financieros hasta julio de 2029.

Bajo el asesoramiento del estudio jurídico Nicholson y Cano (NyC), en esta transacción San Miguel “logró reordenar integralmente su perfil de vencimientos en el mercado de capitales, reducir la concentración de compromisos de corto plazo y dotar a su estructura financiera de mayor previsibilidad, en línea con su estrategia de largo plazo”, según informaron desde la propia compañía.

Con sede en la provincia de Tucumán y operaciones también en Uruguay y Sudáfrica, San Miguel se dedica al procesamiento de productos derivados del limón. La compañía tiene más de 200 clientes, entre ellos la Coca Cola, en más de 50 países como un proveedor de derivados de los cítricos.

Hace unos días, Bichos de Campo publicó las quejas de algunos inversores que se molestaron con este canje de ON, denunciando que fue una operación de acogimiento algo forzoso. De hecho, la oferta publicada por los canales oficiales y en la misma página de la empresa, significaba “patear” los vencimientos a cuatro años y bajarles el rendimiento, que pasa de una tasa del 9,5% al 8% anual. Algunos acreedores calificaron directamente de “ruinoso” este canje.

Cheques sin fondos, hacienda que recorrió campos y provincias en un intento por perderle el rastro, un feedlot bajo sospecha y más de mil animales a punto de ser vendidos. Así se fue armando una maniobra de gran escala que hoy investiga la Justicia y que terminó con la recuperación de 1060 vacunos, valuados en unos $2.000.000.000, en una causa que involucra a tres provincias y comenzó a mediados del año pasado.

Según la información brindada por la Fiscalía de La Pampa a LA NACION, la investigación está a cargo del fiscal general, Armando Agüero, y del fiscal adjunto, Matías Juan. La causa se inició a partir de una denuncia presentada en mayo de 2025 por una presunta estafa vinculada a la compraventa de ganado pagada con cheques sin fondos, por un monto estimado en $800 millones.

Según la Fiscalía, la empresa damnificada es San Jorge Cereales y Hacienda SA, con sede en la localidad pampeana de Rancul, que denunció el desapoderamiento de 1133 animales. Tras los allanamientos, “la empresa damnificada recuperó así la casi totalidad de los animales”, que estaban compuestos por vacas, vaquillonas preñadas y toros.

La investigación permitió reconstruir el recorrido de la hacienda tras la maniobra. De acuerdo con la información judicial, luego del desapoderamiento los animales fueron trasladados inicialmente a un campo de la provincia de Buenos Aires, administrado por la firma denunciada, y a mediados del año pasado se movieron de manera sospechosa al establecimiento denominado “Carlos Tercero”, ubicado en Chaján, en el sur de Córdoba. Según consta en el expediente, la hacienda “se movió sospechosamente al predio Carlos Tercero, un feedlot de Chaján”.

El girasol pampeano atraviesa una etapa clave de su ciclo productivo y, en ese contexto, los controles sanitarios ocupan un lugar central.

Con la lupa desplegada en la prevención y la detección temprana, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) puso en marcha una serie de monitoreos en distintos lotes de la provincia de La Pampa, en el marco de las acciones destinadas a evitar el ingreso de Orobanche cumana o “jopo del girasol”, una maleza parasitaria que hoy no está presente en la Argentina.

Es una plaga que puede ser letal para el cultivo de girasol y que se detectó a mediados de 2024 en Bolivia: por eso, el Senasa ese mismo año dispuso una alerta fitosanitaria nacional.

En concreto, el Senasa precisó que las tareas se desarrollaron en establecimientos ubicados en los departamentos Catriló, Capital y Atreuco, donde técnicos recorrieron los cultivos para evaluar su estado sanitario.

Los relevamientos forman parte de un esquema de vigilancia que no se limita a una única visita, sino que acompaña al cultivo a lo largo de su crecimiento, con el objetivo de anticiparse a cualquier eventual riesgo.

El Gobierno de Santa Fe augura un 2026 con un nivel de inversión inédito para fortalecer la infraestructura portuaria santafesina, con impacto en empleo y desarrollo futuro.

Así lo dejó expresado en un comunicado en el que detalló las inversiones por más de 500 millones de dólares que se están realizando en puertos de esa provincia, aportados fundamentalmente por el sector privado, pero también por el Estado provincial.

Entre ellos se incluye el primer RIGI (Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones) aprobado en Santa Fe: un puerto multipropósito en Timbúes, donde se prevé -entre otras cosas-la carga y descarga de productos para el campo.

Desde la administración que encabeza el gobernador Maximiliano Pullaro remarcaron que “este año será clave en el robustecimiento de la infraestructura portuaria”, y que esto se logra porque “la Provincia fomenta el arribo de inversiones en puertos privados y, a su vez, gestiona las inversiones de los concesionarios en los puertos públicos dentro de una política portuaria integral, que articula esfuerzos estatales y privados”.

“El resultado es una inversión superior a 500 millones de dólares, con impacto en infraestructura, empleo y desarrollo regional”, ampliaron.

La campaña de cultivos de cosecha fina 2025/2026 en La Pampa finalizó con resultados récord en términos de producción y rendimientos.

Según información oficial difundida por el Ministerio de la Producción, la provincia alcanzó un volumen total de 952 mil toneladas entre trigo y cebada, el mayor registro histórico para los cultivos de invierno, con rindes promedio provinciales de 28 quintales por hectárea.

De acuerdo con datos de la Bolsa de Cereales de Córdoba y de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, el resultado estuvo impulsado principalmente por el trigo, que registró su mayor producción histórica en la provincia, y por una recuperación significativa de la cebada respecto de la campaña anterior.

Desde la cartera productiva pampeana señalaron que "los rindes de trigo se ubicaron muy por encima de los promedios históricos, con un desempeño destacado en departamentos como Guatraché, Trenel, Realicó y Maracó, donde los incrementos superaron el 50 % en comparación con valores de largo plazo. En el caso de la cebada, el rendimiento promedio provincial fue un 50 % superior al de la campaña previa, con registros zonales que oscilaron entre 45 y 50 quintales por hectárea en algunas zonas del norte y sur pampeano".

"El desarrollo de la campaña estuvo condicionado desde el inicio por un contexto económico complejo, con precios internacionales ajustados y márgenes poco favorables. No obstante, las lluvias otoñales permitieron contar con buenos perfiles hídricos al momento de la siembra, lo que sostuvo las decisiones productivas y el nivel tecnológico aplicado en los lotes", según se desprende del informe elaborado por el área agrícola provincial.

El girasol fue una de las grandes estrellas agrícolas de 2025. Con buenos rendimientos en amplias zonas productivas y un comportamiento destacado frente a otros cultivos, el cultivo cerró la campaña dejando resultados positivos para muchos productores. De cara a 2026, además, las perspectivas son alentadoras, especialmente en materia de precios, lo que vuelve a posicionar al girasol como una alternativa atractiva dentro de las rotaciones, en particular en regiones como el sudoeste y sur del Chaco.

La zona típicamente girasolera de esa provincia se concentra precisamente en ese corredor, donde se ubican localidades como Mesón de Fierro, Villa Ángela y Charata. Allí produce girasol Aníbal Igich, quien relativizó el impacto de las lluvias sobre la campaña y destacó el buen desempeño general del cultivo.

“Por la lluvia se habrá perdido alrededor del 2% de los lotes que ya coseché. Nunca enterré la máquina; tal vez en algunos sectores muy chicos donde llovió un poco más, pero son superficies tan pequeñas que no llegan a ser un problema”, explicó el productor, que además realiza cosecha para terceros.

Igich recordó que la tormenta de noviembre afectó algunos lotes con granizo, aunque de manera puntual y sin daños generalizados. “Habrá impactado entre 400 y 500 hectáreas, repartidas entre varios productores: algunos con 90 hectáreas afectadas, otros con 50 o 20”, detalló.

La campaña de trigo 2025/2026 dejó señales claras de recuperación en todo el país, pero principalmente en el sudeste bonaerense, donde en algunos campos los resultados fueron un paso más allá.

Un ejemplo concreto es la estancia Santa Marta, ubicada en el partido de Balcarce y perteneciente a la Compañía de Tierras Sud Argentino, del Grupo Benetton. Allí el cereal promedió 5.882 kg/ha, con picos que superaron los 7.500 kg/ha.

No fue un récord absoluto, pero sí el segundo mejor rinde de los últimos 10 años del establecimiento, un dato que invita a revisar qué hubo detrás de esos números que deja mucho optimismo en los productores de la zona.

“Más allá del clima favorable, fueron decisiones sostenidas en el tiempo”, coinciden Juan Pimentel y Gonzalo Varela, integrantes del equipo agrícola del campo.

En un planteo de gran escala, con más de 16.000 hectáreas totales y ambientes muy contrastantes, la clave estuvo en no improvisar: rotaciones definidas, manejo por ambientes y una genética conocida, probada y estable.

Un grupo de cerealeras del cordón agroexportador santafesino toman carrera para competir en la licitación del Belgrano Cargas, una estructura logística neurálgica para las exportaciones de la agroindustria y, en un futuro, también de la minería.

A fines de diciembre, AGD, ACA, Bunge, Viterra, Dreyfus y Cargill materializaron lo que hasta el momento eran insinuaciones y conformaron un consorcio agroindustrial para confirmar su interés en la línea Belgrano trocha angosta, que recorre unos 4.000 kilómetros de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba y se conecta con el NOA, atravesando campos y llegando a puertos y minas.

Se trata de un negocio cautivo, que podría mejorar ampliamente los márgenes al bajar los costos, sobre todo con recorridos extensos. La idea de controlar la carga no está suelta: sería un complemento para conectar directamente con sus terminales agroexportadoras. Así le daría mayor músculo al sistema agroexportador regional, con incluso apoyo de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), a la que le presentaron el proyecto hace meses.

Luego de que en el último tiempo se avivara el lobby del Grupo México, un gigante que de la nada mostró interés por quedarse con la operatoria de las tres líneas que integran el Belgrano Cargas, las cerealeras pusieron en funcionamiento su poder y muestran las cartas.

“Las Bolsas de Comercio y Cereales del país celebran la firma del Acuerdo de Asociación entre el Mercosur y la Unión Europea”. Así titularon su declaración las entidades representativas de los sectores agroindustriales del país, tras la firma del entendimiento entre los cancilleres latinoamericanos y la presidente de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen.

“La concreción del entendimiento entre ambos bloques constituye un hito relevante para la inserción internacional de la Argentina y abre un marco de previsibilidad y oportunidades para el desarrollo de las cadenas productivas y agroindustriales”, señalaron las entidades productivas, en línea con la posición del gobierno de Javier Milei, quien estuvo presente en la cita en Asunción del Paraguay.

“Las Bolsas de Comercio y Cereales del país destacan la firma del Acuerdo de Asociación entre el Mercosur y la Unión Europea por parte de los presidentes de los países miembros”. Estuvieron presente Santiago Peña, residente de Paraguay (anfitrión y presidente pro témpore del bloque); Yamandú Orsi, de Uruguay; Rodrigo Paz: Presidente de Bolivia (en fase de adhesión) y José Raúl Mulino de Panamá.

Las entidades argentinas destacaron el entendimiento como “un paso significativo en el proceso de integración y cooperación entre ambos bloques y en el fortalecimiento de los vínculos comerciales, económicos y productivos entre las dos regiones”. Firman el comunicado las Bolsas de Bahía Blanca, Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, Rosario, Córdoba y Santa Fe.

La lechería argentina transita un ciclo de expansión, donde los indicadores productivos reflejan el impacto de la mejora genética, mayor tecnología, manejo en sistemas diferentes y alimentación a medida. Pero el verano impone un techo fisiológico que puede licuar los márgenes del negocio.

En las principales cuencas lecheras la primavera se desarrolló con calma, intercalando buenas temperaturas y lluvias, para dar paso al cambio de estación con registros en los termómetros que encendieron las alarmas en los tambos.

“El año en general ha sido muy benévolo desde lo productivo, desde los litros, por vaca por día uno ve aumentos importantes en producción en todos los tambos, claramente”, explica el médico veterinario Ignacio Vidaurreta. Que de inmediato aclara: “El estancamiento del precio de la leche en los últimos meses y el aumento de muchos costos ponen una situación un poco más incómoda a muchos productores”.

“De todas maneras, la situación sigue estando favorable o por lo menos buena. Pero hay preocupación, a pesar de tener una producción general de 10 a 12% más que en la primavera de 2024”, describe.

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