Tras los brotes de 2023 y 2025, volvieron a aparecer nuevos casos de influenza aviar altamente patógena (IAAP) en Argentina. El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) detectó un segundo caso en aves de corral en la localidad bonaerense de Lobos.
Al igual que en el primer caso confirmado en Ranchos el lunes, el organismo nacional activó las acciones previstas en su plan de contingencia, que incluyen la interdicción del establecimiento y la delimitación de una Zona de Control Sanitario (ZCS) en la que se aplicarán medidas sanitarias de contención, refuerzo de bioseguridad, restricción de movimientos, monitoreo y rastrillaje epidemiológico.
Con la confirmación del primer brote en aves comerciales, Argentina ya había perdido su condición sanitaria como país libre de IAAP y había suspendido las exportaciones de productos aviares hacia los destinos con los que mantenía acuerdos sanitarios basados en ese estatus.
Sin embargo, debido a las negociaciones efectuadas en los últimos dos años tras el fuerte brote que hubo en 2023, se mantendrá el comercio de productos aviares con países y bloques que aceptan envíos de productos de zonas libres de la enfermedad.
La principal mercancía afectada es la carne aviar fresca, cuya comercialización se encuentra restringida en aproximadamente 40 destinos. Según pudo averiguar Clarín Rural, China, el principal importador del pollo argentino, se encuentra cerrado.
“Se empezaron a morir los animales”. De esta forma resume el presidente de la Asociación de Sociedades Rurales de Corrientes (ASRC), Carlos Roldán, la situación que vive en la entidad después de que la Justicia desbaratara una banda que robaba, faenaba y comercializaba hacienda en la zona de La Cruz, en el sur de esa provincia. Las vacas secuestradas en los allanamientos fueron enviadas al predio de la Rural hasta que la fiscalía, a cargo de Facundo Sotelo, liberara la orden de traslado a un campo donde podían tener pasturas, pero ahora comenzaron a morirse por falta de alimentos.
El caso se originó a principios de enero tras la intercepción de un camión jaula con 20 animales que circulaba con documentación irregular. A partir de allí se realizaron seis allanamientos y un operativo adicional que permitió recuperar alrededor de 250 cabezas —entre vacas, novillos y terneros— y derivó en una causa con tres detenidos con prisión preventiva, un prófugo y dos mujeres notificadas en carácter de investigadas. LA NACION intentó contactarse con el fiscal de la causa, pero hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta.
De las casi 250 cabezas secuestradas, hasta ahora 65 fueron restituidas a sus propietarios, quienes certificaron ser los dueños. Sin embargo, 198 animales quedaron alojados en la Sociedad Rural de La Cruz porque no pudieron ser identificados. “Algunos no se pudieron entregar porque no se pudo identificar la marca; otros porque tenían una marca sobre otra y era ilegible; y otros porque no tenían ningún tipo de marca, lo que en el campo se llama ‘orejano’. No se puede saber de qué origen son”, contó Roldán a LA NACION.
La integración entre agricultura y apicultura empieza a mostrar resultados concretos en el campo, en este caso con una combinación “bio”: biodiversidad y cultivos destinados a biocombustibles.
Un ensayo realizado por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en Rafaela, Santa Fe, confirmó que la incorporación planificada de abejas en lotes de Brassica carinata permite incrementar de manera significativa el rendimiento del cultivo.
El trabajo demostró que la presencia de insectos polinizadores, a partir del manejo de colmenas de Apis mellifera durante la floración, puede aportar casi 900 kilos adicionales por hectárea respecto de situaciones donde las flores no reciben visitas.}
“La presencia de polinizadores aumentó un 37 % el rendimiento de semillas por unidad de superficie, sin afectar el contenido de grasas y proteínas”, detalló Emanuel Orellano, investigador del INTA y uno de los responsables del estudio.
Los resultados no solo refuerzan el valor agronómico de la polinización, sino que la posicionan como un componente central en la planificación productiva, con impacto directo en la rentabilidad del lote.