La cosecha 2024/2025 está definitivamente llegando a su fin. Luego de que culminaran las campañas productivas del girasol y de la soja, solo restan los últimos lotes de maíz y en algunos puntos del país se está terminando con el sorgo.
Sobre este último, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires trajo buenas noticias en su Panorama Agrícola Semanal (PAS): el avance en las últimas hectáreas ha permitido confirmar un estado de los cultivos mejor al que se esperaba, sobre todo en zonas que sufrieron mucho estrés térmico e hídrico durante el verano.
En concreto, la entidad porteña elevó en 100.000 toneladas su previsión de cosecha de sorgo: hasta el mes pasado, pronosticada 3 millones, y ahora actualizó la cifra a 3,1 millones.
Esto significa un crecimiento del 3,3% tanto frente a la proyección anterior, como con respecto a la campaña pasada.
“A la fecha, se ha recolectado el 95 % del área sembrada a nivel nacional, con un rinde promedio de 35,3 quintales por hectárea”, precisó la Bolsa de Buenos Aires en su Panorama Agrícola Semanal (PAS).
La firma alemana Claas anunció que traerá al país una docena de tractores de producción propia, pero “adaptados a la región”.
En La Rural, donde Claas tuvo su propio stand, el vicepresidente de la compañía en la Argentina planteó que “ahora el productor está en el producto del invierno y no hay tanta actividad en el campo, y por lo tanto está en su momento de planificación”.
Reynaldo Postacchini, representante de la firma, explicó que “el productor, por distintas razones, estuvo lejos de la alta tecnología y hoy Argentina se abrió nuevamente al mundo”.
“Ahora, con la estabilidad, se viene un negocio completamente nuevo. Antes el productor compraba porque tenía un excedente o había una línea de crédito muy barata. Pero hoy el productor se está reconvirtiendo en un productor más profesional que mira los números, que son más finos, o los precios internacionales”, resumió.
“El desafío es empezar a pensar en el mediano y largo plazo”, apuntó.
El bajo régimen de precipitaciones de la Patagonia es una gran limitante para la región. Juan Manuel Sosa le encontró la vuelta a esto y logró potenciar y diversificar la productividad de su campo, en cercanías de Gral. Conesa, en el este rionegrino.
Junto con otros tres vecinos de la región, lograron hace tiempo la aprobación para hacer un canal que permite el riego por manto de sus campos. El suyo es el último de los cuatro, pero gracias a esta obra, este año planea regar 290 hectáreas.
“En un principio teníamos un rodeo de cría al que le sumamos vaquillonas de pedigree y luego toros, con los que pudimos mejorar la genética y así armar la cabaña que llamamos La Cantera”, dice orgulloso Sosa, que expuso animales en la reciente Expo Rural de Palermo.
Hoy cuenta con 120 vacas de pedigree y 450 del rodeo general del que obtienen un destete de 80/85% en los años buenos -que son pocos- y de 70% en los malos. La hacienda se desteta con 7 u 8 meses y 240 o 250 kilos. “Pero si el clima no ayuda, hacemos destetes anticipados de 180 o 200 kilos. Lamentablemente los últimos en la zona fueron terroríficos” indicó el productor.
Esta semana llegaron a la Argentina los primeros 90 vagones graneleros cero kilómetros fabricados por la empresa china Machinery Engineering Corporation (CMEC) para ser incorporados a la línea Belgrano Cargas, que se encuentra en pleno proceso de privatización.
Los restantes 90 vagones adquiridos por la empresa estatal Trenes Argentinos Cargas (TAC) se espera que arriben al país en la segunda mitad de agosto. Cada unidad tiene una capacidad de carga de 65 toneladas de granos.
La adquisición se concretó a través de un esquema de cooperación público-privado entre el Estado argentino y las empresas agroindustriales Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), Cofco y Viterra, mediante un convenio en el que las tres compañías –usuarias del Belgrano Cargas– abonaron por adelantado el flete de la importación para poder agilizar la adquisición de los vagones.
La compra de los 180 vagones se genera en el marco del proceso de privatización de la empresa Belgrano Cargas y Logística S.A., conforme a lo establecido en la resolución 1049/2025, por medio de la cual se autoriza a concretar el remate público de material rodante bajo administración de la estatal Belgrano Cargas y Logística S.A.
Una apuesta de largo plazo que combina agro, industria y exportación. McCain, la empresa canadiense líder en el segmento papas prefritas congeladas, anunció una nueva inversión de u$s100 millones en su planta de Balcarce, al tiempo que celebra sus 30 años de presencia continua en Argentina. El desembolso, que se realizará durante los próximos cinco años, apunta a ampliar la capacidad de producción y modernizar las líneas de envasado.
La planta bonaerense es clave dentro del esquema regional: es la más grande de su tipo en Latinoamérica, procesa 400.000 toneladas de papa fresca al año y ya recibió más de u$s320 millones en inversiones desde 1995. Desde allí, McCain abastece al mercado interno, pero también exporta el 65% de su producción, principalmente a Brasil y países del Cono Sur.
Con 64.000 metros cubiertos y más de 750 empleados, la planta de Balcarce opera de manera casi ininterrumpida. Cuenta con dos líneas de papas fritas, una de puré y una de especialidades, y capacidad para almacenar hasta 100.000 toneladas de papa fresca en planta y otras 100.000 fuera de ella. Cada año produce 220.000 toneladas de producto terminado, gran parte de las cuales se destinan a exportación.
“La carne vacuna es el Chelsea del empleo, se lleva la copa del campeón con más de 500 mil trabajadores. Las frutas y verduras son el PSG, se llevan el título de subcampeón con más de 450 mil puestos de trabajo. En tanto, el trigo, lleva a la semifinal”, explica Nicolle Pisani Claro, economista jefa de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), en una analogía entre el Mundial de Clubes FIFA y los resultados del informe de generación de empleo de las cadenas agroindustriales.
La economista agrega que “el empleo agroindustrial argentino llena 51 estadios de la gran final”, lo que equivale a más de 4.200.000 puestos de trabajo, y que, mientras “2 de cada 10 personas, trabajan en el agro”, los granos “llenan cientos de canchas y el vino forma miles de equipos”.
El estudio detalla que las cadenas agroindustriales generan el 22% del empleo nacional privado en Argentina y se consolidan cada vez más como uno de los grandes motores de trabajo.
En el Mundial de clubes no se jugó el partido por el tercer puesto, por lo que, siguiendo el informe de FADA, el trigo se lleva el tercer lugar, aquel que tendrían que haber disputado el Real Madrid y Fluminense, con más de 400 mil. En tanto, la cadena del vino, forma más de 13 mil equipos de fútbol con los 146 mil empleos que genera.