La exportación de productos lácteos sigue mostrando números con incrementos que se ubican en torno al 20%, al mismo tiempo que el consumo interno sigue mejorando, pero a un menor ritmo.
Según el relevamiento mensual realizado por el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), los embarques crecieron 18,9% interanual hasta las 47.788 tonelada, mientras que, en valor, el salto fue del 26,4% alcanzando los US$ 189,3 millones.
También se registró un incremento respecto a las exportaciones de septiembre: 4,8% en volumen y 4% en ingresos de dólares.
Así, el acumulado de los primeros 10 meses del año arrojó una suba en los despachos del 8,7% hasta las 337.479 toneladas por US$ 1.353,1 millones, un 19% más que igual período de 2024.
El director ejecutivo del OCLA, Jorge Giraudo, explicó que "la producción en lo que va del año creció 10% y ese volumen va en un 25% para la exportación y el 75% para el consumo interno, que, si bien está recuperándose, todavía está por detrás del 2023. Así, que ese excedente de producción tuvo que canalizarse al mercado externo".
El desafío de una familia que se puso la camiseta de la innovación en una de las economías regionales más representativas de Entre Ríos, el arroz, es una de las últimas notas que sobresalen dentro de la plataforma de Contenidos CREA.
Duval Flores fue un visionario al comprar un establecimiento en el noroeste entrerriano, localizado a unos 20 kilómetros del Río Paraná, para comenzar a producir arroz con agua proveniente de esa fuente constante e inagotable. Hoy la tercera generación de la familia empresaria gestiona el negocio con nuevos desafíos.
El fundador de la empresa que hoy lleva su nombre –que comercializa arroz con las marcas Tacuarita y Don Bernardo– comenzó con una estación de servicio en La Paz para luego incursionar en la actividad agrícola con la meta de integrar la producción al importar de Brasil un molino arrocero que ubicó en esa ciudad entrerriana.
El emprendimiento iniciado por Duval lo continuaron su hija Ana Flores y su yerno, Eduardo Varese, quienes posteriormente cedieron el mando a sus cinco hijos, tres de los cuales trabajan en la empresa.
“Tomamos el agua del río Paraná y la trasladamos a través de todo el campo, incluso cruzamos la ruta nacional 12; son más de 20 kilómetros de canales, con distintos puntos de bombeo hasta la zona más elevada, luego de lo cual el recurso se distribuye por gravedad hacia subcanales y calles de agua”, comenta Laura Varese, gerente general de la empresa. El agua sobrante luego es reconducida hacia el río.
Desde Venado Tuerto hasta Agritechnica 2025. Ese es el recorrido que hizo el desarrollo tecnológico de Nicolás Marinelli y su equipo, que tuvo por primera vez un stand propio a la mayor feria de maquinaria agrícola del mundo con un sistema capaz de volver autónoma casi cualquier máquina.
Marinelli Technology es una firma conocida en el sur santafesino por sus trabajos en drones, agricultura de precisión y desarrollos electrónicos aplicados al agro. Ese camino previo fue el que terminó de abrirle la puerta a esta vidriera global. “Estamos en Venado Tuerto, es la sede principal, y desde hace muchos años tratamos de desarrollar e innovar lo más posible”, explicó Nicolás Marinelli desde Alemania.
El salto a Agritechnica representó una vidriera inusitada, ya que la empresa venadense ganó la Medalla de Oro Ternium en Expoagro con su sistema Steermaster y, a partir de ese reconocimiento, fue seleccionada por la organización de la feria para exponer en el pabellón de tecnología digital, junto a desarrollos de todo el mundo. “Obtuvimos el stand por haber ganado el premio y por la evaluación de jurados internacionales”, contó.