La nueva campaña agrícola confirma la tendencia: la soja pierde terreno en la Argentina, mientras el maíz y el girasol ganan superficie impulsados por mejores márgenes y condiciones de mercado. Los expertos advierten que, pese a un récord global proyectado, el productor local recorta hectáreas en la siembra de la oleaginosa, presionado por los impuestos distorsivos, como las retenciones, y la baja rentabilidad. Según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), para el ciclo 2025/2026 el área sembrada caerá un 4,3% interanual, a 17,6 millones de hectáreas. La retracción de la oleaginosa contrasta con el impulso de otros cultivos…