
Pese al cambio en el Pacífico, los especialistas no prevén un escenario de lluvias deficitarias para la región pampeana. “Todavía no está claro que se acoplen los efectos del océano con la atmósfera, lo cual es otro factor a seguir para poder definir si efectivamente habrá Niña”, señaló Alfredo Elorriaga, consultor de la BCR.
“No lo veo como un condicionante significativo. No creo que haya una disminución de las lluvias por debajo de la media por ese factor”, agregó. En ese sentido, indicó que, probablemente, no se verán los efectos de una Niña. “Es difícil que se altere el régimen de lluvias con las altas temperaturas y evapotranspiración de diciembre y por el contenido de humedad de los suelos que en este año es muy importante. Se observa una dinámica de lluvias muy firme. Si bien los valores son congruentes con una Niña, no es previsible que haya un efecto perjudicial de las lluvias”, aclaró.

Según explicó, esto se debe a que el evento sería de “baja intensidad y muy corta duración”, y además se daría “en un escenario como el actual con perfiles cargados”. A esto se suma que “los mecanismos locales vienen siendo muy efectivos y entramos en una parte del año en que las lluvias por convección toman una gran relevancia”.
Otro factor clave para entender el panorama climático es el Atlántico, que este invierno fue la principal fuente de humedad para las lluvias récord que se registraron. “Los efectos del Atlántico que le han torcido el brazo a una Niña de intensidad moderada en febrero y que ha sido la fuente de humedad de las lluvias récords en el invierno, ponen a este océano en el primer lugar de importancia entre los condicionantes para la Argentina”, señaló el informe.
Las proyecciones de los modelos siguen mostrando un calentamiento del Atlántico hasta diciembre. “Recordamos que la gran influencia que ha tenido en las lluvias se debe también a que el comportamiento de la circulación y los frentes fríos fueron muy efectivos para que ingresara la humedad y precipite con el alcance y los montos significativos que hemos visto”, dijo Elorriaga.
Mientras tanto, los pronósticos de corto plazo confirman que las lluvias seguirán siendo protagonistas. “Hay nuevas tormentas a la vista para la región pampeana y, lamentablemente, vuelve a encenderse la alerta para los sectores del centro oeste y el noreste de Buenos Aires, por los excesos y anegamientos que sufren. Lo bueno es que esta vez se prevén lluvias de menor volumen y más acotadas que las anteriores”, concluyó el informe.
La Nación


