“El Mojón” es una empresa con campos en Bovril y Federal, Entre Ríos, que toma distancia de la producción tradicional de la región. Así, desarrolla un ciclo completo ganadero (cría, recría y terminación de novillos livianos), tambo, cabaña y agricultura. Tiene 5000 vacas en el rodeo comercial, 600 madres en la cabaña, vende 250 toros por año, ordeña 250 vacas Holando y cultiva 300 hectáreas de soja y 200 de maíz. Es un planteo diversificado en zonas y actividades, que se defiende mejor de los altibajos de precios y de clima. Es llevada adelante por Norberto y Mauricio Mohr y sus cinco hijos trabajando juntos en una empresa familiar.
“La historia de esta empresa comenzó con el abuelo Ricardo en Aldea San Juan, una pequeña localidad cercana a Urdinarrain, en el sudeste entrerriano. Se inició con ganadería de cría extensiva y rápidamente buscó mejorar la calidad genética del rodeo, que tenía muchos animales Shorthorn y cruzas, para lo cual compró reproductores en remates de la feria local y de Gualeguaychú”, rememora Pablo Mohr (34), uno de los integrantes de la firma.
Las sucesivas generaciones siguieron el mismo camino y fueron mejorando el nivel genético del rodeo hasta que llegó un momento que eligieron las mejores vacas Angus negras para producir toros propios. Esa decisión no era caprichosa: la cantidad de vientres había aumentado y se necesitaban muchos toros para el servicio.
SANTA FE.- El conflicto que enfrenta a la fábrica de cosechadoras Vassalli, radicada en Firmat, departamento General López, 270 kilómetros al sur de esta capital, con sus 280 trabajadores, por falta de pago de los salarios de julio y el proporcional del aguinaldo, y que provocó la pasada semana un cese de actividades, comenzaría a resolverse hoy.
Para esa fecha, el Ministerio de Trabajo convocó a las partes a una reunión en Rosario, con el propósito de escuchar las posiciones e instar a la búsqueda de una solución inmediata.
Todo sucede luego de una semana donde los trabajadores de Vassalli decidieron exponer puertas afuera de la empresa la problemática salarial que atraviesan realizando reclamos frente a las oficinas e incluso efectuando cortes intermitentes en ruta nacional 33.
Ante la escalada del conflicto, la empresa transfirió a las cuentas de esos trabajadores la suma de 400.000 pesos a cada empleado. Sin embargo, aún cuando voceros de la firma dijeron que para ello se realizó un importante esfuerzo financiero, para los trabajadores ese monto “no representa un porcentaje importante de la deuda”, si bien reconocieron que “sirvió para apaciguar un reclamo que venía levantando temperatura día a día”.
Por Sebastián Gavaldá y Ricardo Negri.
BEIJING.- Viajamos a China con un grupo de productores para aprender mirando, preguntando y compartiendo y, como somos agricultores, conociendo la cultura a través de la agricultura. Algunos es la primera vez que viajan, otros viajamos hace 10 años y otros, hace 20. Todos compartimos las experiencias de las visitas y reuniones en esta ciudad, Jiangling y Xian haciendo un poco de turismo y mucho de reuniones de intercambio con funcionarios de empresas públicas, privadas y universidades.
Beijing nos recibió con un cielo azul, parques cuidados, millones de árboles que riegan todos los días y una ciudad muy limpia; una enorme diferencia con respecto a lo que vimos en viajes anteriores. El tráfico ya no es desordenado y difícil de entender, sino que es muy ordenado y silencioso. La movilidad eléctrica ha generado un cambio sustancial y no solo por todos los vehículos personales (motos, triciclos y bicicletas), sino por la enorme cantidad de autos con chapa verde (los que son eléctricos).
Otra sorpresa fue la limpieza y el buen comportamiento individual, esto implica un cambio cultural profundo porque no solo tiene que ver con los desperdicios, sino con las costumbres que habíamos observado muy arraigadas de salivar en la calle y fumar por todos lados.
La empresa de maquinaria agrícola Metalfor participará de la 4° edición del Congreso Internacional de Maíz (CIM), que se desarrollará los días 27 y 28 de agosto en el Salón Metropolitano de Rosario. En este marco, exhibirá su más reciente innovación: la fertilizadora F7040N LX, concebida como la “evolución en fertilización automática”.
El nuevo equipo se distingue por mayor capacidad de carga, nuevo ancho de labor y cortes automáticos, características que apuntan a optimizar la eficiencia y la precisión de las tareas en el lote. Puntualmente, este equipo viene equipada con motor Cummins QSBb 6.7 electrónico de 185 HP y un tanque con capacidad para 3.600 litros.
En paralelo, Metalfor presentará nuevas alternativas de financiamiento para máquinas nuevas y usadas, diseñadas para facilitar el acceso a tecnología de última generación.
Para la firma de capitales nacionales que cuenta con 4 plantas industriales en Argentina (Marcos Juárez y Noetinger) y Brasil (Ponta Grossa), “el gran desafío de los productores argentinos será mejorar la productividad en su campo”.
“Para alcanzar los objetivos productivos, las empresas cumpliremos un rol fundamental entregando máquinas ágiles, eficientes y colaborando en que los costos de mantenimiento sean bajos”, señalaron desde la firma.
Con el inicio de la siembra cada vez más cerca, las expectativas para la campaña de maíz 2025/26 se presentan alentadoras. Las lluvias registradas en los últimos meses permitieron una buena recarga de los perfiles de humedad, los pronósticos climáticos anticipan una fase “neutral” y los precios internacionales —aunque bajos posicionan al cultivo de manera competitiva frente a otras alternativas. En este contexto, y en el marco del Congreso Aapresid, que se desarrolla en La Rural con la organización de Expoagro, las empresas del sector proyectan una recuperación del área sembrada, un mayor nivel de adopción de tecnología por parte de los productores y una reactivación el negocio tras el impacto provocado por la chicharrita. “Hoy hay más seguridad”, coincidieron distintos referentes del rubro.
Juan Pablo Migasso, gerente senior del Sistema de Cultivos de BASF, sostuvo: “Las expectativas son muy buenas. Estamos con una mirada optimista”. A su entender, la diferencia respecto a la campaña anterior es clara: este año el clima acompaña y eso ya se nota en la fina. “Los cultivos de trigo y cebada se implantaron muy bien, se hicieron barbechos, se controlaron las malezas, algo que el año pasado no se había podido hacer por las malas condiciones climáticas”, detalló. Y agregó que, en varias zonas, ya se empezaron a registrar enfermedades fúngicas, lo que también habla de buena humedad.
Bajo un escenario climático normal y rindes promedio, la siembra de 6,9 millones de hectáreas con trigo podría resultar en una producción de 20 millones de toneladas. Así lo estimó la Guía Estratégica para el Agro (GEA) al difundir sus nuevos pronósticos para el ciclo agrícola.
El optimismo de los técnicos del servicio de estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario se apoya en que las lluvias acumuladas en 2025 ya superan ampliamente los valores medios históricos en el 73% de la región pampeana. El noreste bonaerense fue la zona que recibió la mayor cantidad de agua, superando en más de 300 mm lo que suele llover en esa zona, que es entre 550 a 650 mm.
“Este es un indicador muy importante para la producción del trigo argentino, ya que, por una cuestión de circulaciones atmosféricas, suele pasar que llueve bien para el trigo en Buenos Aires o que llueve bien para el cultivo en el resto de la región pampeana. Pero que le vaya a bien en materia de lluvias a toda la región pampeana es difícil que ocurra y es lo que está pasando. De hecho, eso fue uno de los fenómenos que se vio en la campaña récord 2021/22 de trigo, cuando se obtuvieron 23 millones de toneladas”, recordaron en la GEA.
CÓRDOBA.- La baja permanente de las alícuotas de las retenciones para varios productos del campo “mejora la rentabilidad agrícola, pero no revierte la elevada presión tributaria“, señala el último informe del Ieral, de la Fundación Mediterránea. Añade que la presión tributaria total va del 53% a 112% de la renta, dependiendo de la zona de producción, con lo que los márgenes netos se mueven entre US$31,6 a US$60,5 por hectárea, según la zona y tenencia.
El trabajo del economista Franco Artusso toma casos para reflejar la heterogeneidad del sector, zona núcleo (sudeste de Córdoba, sur de Santa Fe y norte de Buenos Aires) y extrapampeana (norte de Córdoba, Santiago del Estero y otras áreas del centro-norte del país) y la modalidad de campo propio y alquilado. En todos se considera una escala de 500 hectáreas con una rotación de cultivos del 50% soja y el 50% maíz. La hipótesis es que 90% de la soja producida en cada establecimiento se exporta, mientras que ese porcentaje es del 70% para el maíz.
Según esa simulación, para productores propietarios, la mejora en el margen neto (ingresos menos costos e impuestos) es de US$60,5 por hectárea [ha] en zona núcleo y de US$47,5 por hectárea en zona extrapampeana. Para los arrendatarios la mejora es de US$31,6/ha y de US$40,3/ha en zona núcleo y extrapampeana, respectivamente, aunque en este último caso la recomposición solo alcanzaría para reducir pérdidas (US$68 negativos a US$28 negativos, siempre por hectárea).
La soja quebró una racha adversa de tres semanas seguidas y cerró el segmento comercial con mejoras superiores al 5,5% en Chicago. Esto respondió al ajuste en la expectativa de cosecha estadounidense hecho el martes por el USDA. El clima y los movimientos de la demanda china serán los que determinen el rumbo del valor de la oleaginosa en las próximas semanas. La contracara fue el maíz, que prolongó su debilidad luego de que el organismo sorprendió al mercado con un volumen inédito y fuera de toda expectativa para la nueva cosecha de EE.UU. El buen andar de las exportaciones les dio cierto sostén a las cotizaciones del forrajero. Por último, el trigo sumo su cuarta semana bajista seguida, presionado, entre otros factores, por la entrada del grano nuevo del hemisferio Norte en el circuito comercial. En el mercado argentino hubo mayoría de bajas para los precios de los granos, en plena apreciación del peso contra el dólar.
El Congreso de AAPRESID puso sobre el tapete una cuestión clave: tras veinte años de avance arrollador del nuevo paradigma de la agricultura sin laboreo, hay una suerte de “vuelta atrás”. Una tendencia que se advierte en distintas regiones y pone en jaque a un sistema que puso a la Argentina en el podio mundial de la sustentabilidad y su fase superior, la “agricultura regenerativa”.
Gracias a la siembra directa no solo logramos sistemas con menor daño ambiental y eficiencia productiva (sustentabilidad) sino que habíamos iniciado un proceso de recuperación de la estructura y materia orgánica de los suelos. No definitivo, pero consistente.
En los últimos años, incorporamos los cultivos de servicio, introduciendo el concepto de “siempre verde”, con el suelo cubierto la mayor parte del año y raíces vivas. Y una buena nutrición de los cultivos, más un manejo racional de la fertilización, la irrupción de los tratamientos diferenciales, etc. etc. Todo esto redundó en una mejora económica y una clara “resiliencia” en las explotaciones que más y mejor abrazaron las tecnologías de la nueva agricultura. Que por otro lado ofrecen una serie de externalidades positivas, es decir, consecuencias favorables más allá de los beneficios concretos tranqueras adentro: menos emisiones, biodiversidad, economía de agua.
Acostumbrada en los últimos años a tener más oscuros que claros, la ganadería disfruta hoy de un buen momento y de mejores expectativas.
Sin regulaciones oficiales que dificulten su comercialización y con un panorama más previsible a futuro, a partir de la baja en las retenciones, la producción de carne aguarda poder consolidarse como un negocio rentable y que redunde en nuevas inversiones.
Quienes están en la actividad desde hace varias décadas valoran este escenario, aunque muchos ya se vienen preparando de manera innovadora y eficiente para capitalizar la coyuntura.
Un ejemplo de ello lo constituye Pretto Agronegocios, la empresa ubicada en Sacanta (departamento San Justo) gerenciada por Mario y Mauricio Pretto y que a lo largo de más de 40 años de trayectoria logró desarrollar y consolidar una estrategia con visión 360 de la actividad.
Su génesis se remonta al espíritu emprendedor que forjó su padre, un referente ganadero en la zona. Lo que arrancó siendo una empresa ganadera ligada a la compra de terneros que se terminaban para la exportación y consumo, y con un pequeño abasto, se transformó en un modelo basado en la intensificación, en la integración y en la gestión precisa de la información.