Corría el año 2022 cuando dos amigos y compañeros de la carrera de Administración de Empresas salieron a un bar y conocieron un producto, hasta entonces, desconocido para ellos: sorbetes hechos de trigo e importados de China. “No podíamos entender cómo con tanto trigo que hay en Argentina nadie los estuviera haciendo en el país”, cuentan Francisco Ben y Franco De Stefano acerca del momento que dio origen a lo que luego sería Paja Sorbetes.
El trayecto de desarrollo para obtener un sorbete apto para la venta fue más largo de lo que esperaban al no haber información disponible, no tener interlocutores que conocieran del tema ni lograr que les facilitarán datos desde China. En base a la idea que tenían, fueron probando, en un proceso que duró casi dos años.
“A principios del 2023 -recuerdan- tomamos la decisión de avanzar con el proyecto y recién salimos al mercado en diciembre del 2024”. Como Francisco es de Bragado, consiguieron contactos con agrónomos y genetistas, que los fueron asesorando para alcanzar una buena producción y encontrar el trigo ideal, un dato que es hoy el secreto mejor guardado de la PYME.
Aunque todavía falta la resolución final, la industria láctea argentina festeja por estas horas una noticia dada a conocer por la Secretaría de Industria y Comercio de la Nación.
En concreto, la decisión del Gobierno de Brasil de no aplicar medidas preventivas por supuesto dumping contra exportaciones de leche en polvo realizadas por Argentina y Uruguay, en una investigación que viene desde febrero de 2024.
“El gobierno de Brasil publicó su determinación preliminar en la investigación antidumping a las exportaciones de leche en polvo desde Argentina y Uruguay. En ella resolvió no aplicar medidas preventivas”, precisaron desde el Gobierno argentino.
La decisión brasileña se publicó en el Diario Oficial da União (el Boletín Oficial de ese país) este martes.
La Secretaría recordó que los derechos antidumping son instrumentos que se utilizan cuando el precio de un producto importado se vende por debajo del valor de mercado del país de origen, generando una competencia desleal con los productos locales.
En los primeros seis meses de 2025, la cadena manicera argentina registró un fuerte incremento en sus ventas externas: creció casi 30% en volumen respecto del mismo período del año pasado. Según datos de la Secretaría de Agricultura, entre enero y junio se exportaron 322.000 toneladas de maní y sus derivados por US$487 millones, en este último caso un aumento del 14% en valor.
Vale recordar que, durante 2024, las exportaciones alcanzaron los US$1190 millones, el valor más alto de los últimos 22 años, lo que consolidó a la Argentina como el principal exportador mundial de maní, con una participación del 23% en el comercio global. Sin embargo, para la cosecha 2025, el precio promedio de la tonelada se derrumbó alrededor de un 30%, lo que condicionará la facturación final.
En este contexto, Diego Bracco, presidente de la Cámara Argentina del Maní (CAM), explicó a LA NACION que, “dado el buen valor del año 2023 por la sequía, en 2024 en la Argentina se sembró y se está cosechando ahora unas 500.000 hectáreas, aproximadamente.