El pasado viernes se conoció una noticia que generó impacto en el mundo agrícola nacional: YPF y la empresa santafesina Essential Energy anunciaron una inversión de 400 millones de dólares para poner en funcionamiento la primera planta de biorrefinación del hemisferio sur, que estará ubicada en San Lorenzo y producirá combustibles sostenibles para la aviación (SAF) y gasoil sintético (HVO).
El proyecto, denominado Santa Fe Bio, generará un movimiento económico y productivo de alto impacto para el sur de la provincia. Lo que supone este desarrollo es poner en marcha una vieja refinería de la localidad en desuso, y usará como materia prima para estos combustibles restos orgánicos y granos obtenidos de las cosechas de camelina, colza y carinata.
Estos cultivos “nuevos” comenzaron a aparecer hace pocos años en el escenario agrícola, ya que proponen una alternativa a la generación de combustibles de origen fósil. Las aerolíneas deberán comenzar a incrementar el uso de estos biocombustibles, y eso abre un nuevo espacio para que la agricultura encuentre allí un nicho industrial.
Hasta ahora, lo que faltaba era un desarrollo industrial para darle destino a esos granos, y obtener el requerido combustible aeronáutico. En tres años, según explica Federico Pucciariello, CEO de Essential Energy, entrará en funciones la primera biorefinería del hemisferio sur: “Hace muchos años que estábamos atrás de este proyecto. No fue para nada fácil, pero encontramos en el gobernador y su gobierno gente que respira Santa Fe, y en Horacio Marín, presidente de YPF, una mirada disruptiva que entendió el camino y el primer paso hacia la modernización de nuestra petrolera estatal”.
Tras la estela de análisis y conjeturas económicas que dejó la rebaja de retenciones por parte del presidente Javier Milei hace dos semanas en La Rural, el mundo agropecuario vuelve a ponerle el foco a un aspecto que aprieta cada vez más: la infraestructura.
Por eso en una de las charlas que tuvo el reciente Congreso Aapresid se puso especial foco en “infraestructura y vías nacionales”. La charla fue protagonizada por los especialistas Julio Calzada y Raúl Hermida, de la Bolsa de Comercio de Rosario y la Fundación Ecosur respectivamente.
Cómo transportar la producción parece ser de aquí hacia adelante el reto mayor que se proponen no solamente los especialistas en logística y aspectos viales sino también los economistas ligados al sector: ¿Cómo hacer para hacerse de divisas propias de la exportación de granos, subproductos y carnes si la producción no logra llegar en tiempo y forma a destino?
En ese marco, Calzada comentó uno de los lineamientos en los que la entidad rosarina trabaja por estos tiempos, que es el del ambicioso propósito de duplicar la producción de granos en la Argentina.
La meta, por demás auspiciosa, depende lógicamente de una serie de condiciones que se darían en base a la continuidad de cambios en la macroeconomía, pero también de una fuerte inversión en infraestructura.
Para Juan Roo, gerente general del laboratorio CDV, es positivo desregular y facilitar trámites del sector público. Sin embargo, en su opinión, en el caso de lo que se hizo desde el Gobierno para los productos veterinarios del exterior, el proceso se llevó adelante “sin escuchar a los técnicos” y eso resulta “preocupante”. De este tema y otros, como el debate sobre si el país debe dejar de vacunar o no contra la aftosa, se refirió Roo ante LA NACION. “Debería ser un trabajo de análisis profundo entre todos los sectores”, expresó sobre este asunto. No obstante, consideró esta cuestión un tema de “baja prioridad” hoy ya que hay cosas más urgentes que atender en la producción, incluso por otras enfermedades de impacto. También habló del valor de la vacuna que se usa en el país.
Ante una consulta sobre cómo observan la desregulación del Gobierno para que ingresen productos veterinarios del exterior, promovida por el Senasa, incluso para vacunas antiaftosa, Roo señaló que allí ven este punto “con mucha preocupación”.
“Desde CDV coincidimos en que se deben desregular y facilitar los trámites en todo el ámbito público, pero en el caso de la biología es más complejo. La forma en que se hizo, sin escuchar a los técnicos y poniendo en riesgo el alto estatus sanitario que tiene el país es preocupante”, señaló.
Bajo la premisa de lograr la seguridad alimentaria y una agricultura sostenible mediante la mecanización y las tecnologías de precisión, esta será la octava edición de la cumbre internacional, organizada por la Cámara Argentina de Fabricantes de Máquinas Agrícolas (CAFMA) con el apoyo de Exponenciar.
En la antesala del evento, Martín Schvartzman, CEO de Exponenciar; Enrique Bertini, presidente de CAFMA y Marco Stiuso, coordinador general de CAFMA; compartieron detalles y expectativas sobre lo que se vivirá en septiembre.
Desde Exponenciar, Schvartzman destacó la relevancia de que el país reciba esta cita mundial: “Es un verdadero orgullo poder ser anfitriones de Agrievolution Summit junto con CAFMA. Este es un encuentro que pone a la Argentina en el centro de la escena global de la maquinaria agrícola. Acá vienen las cámaras del mundo, y eso refleja el compromiso que tenemos junto con CAFMA y el fabricante de maquinaria agrícola en impulsar la innovación, la sustentabilidad y la competitividad en nuestro mundo”.
También subrayó el valor federal y social del sector: “Vamos a poner todo para que se pueda expandir y la sociedad pueda conocer todos los avances, el trabajo, esfuerzo y valor federal que le generan a la sociedad argentina todas estas empresas. Allá, en los pueblos del interior que representan esta actividad agroindustrial”.