Ya no quedan dudas: la mayor parte de los modelos climáticos proyectan en el segundo semestre de este año se instalará una fase ENSO “El Niño” categorizada como “muy fuerte”. También conocido como “Súper Niño”.
La recopilación de pronósticos publicada por CCRS/IRI –organismo dependiente de Columbia Climate School– muestra que 23 de los 26 modelos climáticos proyecta un “Súper Niño” para el último trimestre de este año.
“Se proyecta que el evento alcance su punto máximo durante el mes de octubre de 2026, cuando 23 de los 26 modelos pronostican un Niño muy fuerte (+2,0 °C). En general, la señal de pronóstico es clara, consistente y está respaldada por una concordancia excepcional entre los modelos”, remarca el informe de CCRS/IRI.
El panorama muestra una fuerte similitud entre los 26 modelos participantes (15 dinámicos y 11 estadísticos) en que las condiciones de “El Niño” se intensificarán aún más durante 2026 y persistirán hasta bien entrado 2027.
La Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus Maidis, el nombre científico de la temida chicharrita del maíz, confirmó este lunes lo que ningún productor del cereal quería escuchar: efectivamente, y tal como vienen alertando otros reportes, la presencia de la plaga está siendo alta.
Aunque la amenaza se centra sobre las zonas endémicas (NOA y NEA), y no sobre el centro del país donde fue el gran problema de la cosecha 2023/24, que la población de estos insectos no se esté reduciendo constituye una señal de alerta.
De hecho, el último informe nacional de cultivos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) y un análisis de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) hicieron referencia a este fenómeno, e incluso advirtieron daños que no se preveían en maíces cosechados en el norte del país.
“El frío hasta ahora no fue suficiente en las zonas endémicas y se encienden luces amarillas de cara a la próxima campaña”, señala la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis en su 46° informe, desde que comenzó a funcionar hace dos años precisamente luego de la fatídica campaña 2023/24.
El barbecho, la práctica agrícola que consiste en dejar sin sembrar el suelo entre cultivos, fue considerado históricamente la forma indiscutible y estratégica para guardar agua en el perfil para el cultivo estival posterior. Sin embargo, un estudio científico a gran escala publicado en la revista internacional Field Crop Research ha echado por tierra ese concepto.
El trabajo, basado en la información de la Red de Cultivos de Servicios de Aapresid (Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa) y liderado por especialistas del Instituto de Investigaciones Fisiológicas y Ecológicas Vinculadas a la Agricultura (IFEVA), la Facultad de Agronomía de Buenos Aires (FAUBA), la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y la Universidad de Wisconsin–Madison (USA), analizó la dinámica del agua en el suelo a lo largo de 6 campañas (2018-2023) sobre 63 sitios experimentales distribuidos en 5 regiones agroclimáticas de Argentina.
Su principal conclusión movió los cimientos del manejo agronómico tradicional en Argentina: "El barbecho no es la mejor estrategia para acumular agua". El estudio demostró con datos científicos a campo que durante el período de barbecho largo se perdieron por evaporación directa y percolación profunda entre 271 y 409 milímetros de agua.
"Es una canilla abierta de ineficiencia", sostuvieron los técnicos de Aapresid. Y explicaron que una enorme porción del agua de lluvia ofertada durante el invierno se pierde sin ser aprovechada por ningún cultivo, funcionando el suelo de manera sumamente ineficiente.
En una mañana gris, marcada por el frío, la raza Braford inauguró la actividad en la pista central de la 138a. Exposición Rural de Palermo. El clima no desalentó al público, que desde temprano colmó las tribunas para seguir una de las juras más esperadas de la muestra, donde la calidad genética y la paridad entre los ejemplares anticipaban una definición muy reñida.
Pasado el mediodía, tras una competencia de gran nivel, el jurado Martín Zuza consagró como Gran Campeón Hembra el box 867, de la cabaña El Aljibe, de Marcelo Grosso y familia, proveniente de General Deheza, Córdoba. La Reservada Gran Campeón Hembra fue para el box 882, perteneciente a Establecimiento San Vicente SA y Marta Carina SRL, mientras que el reconocimiento a la Tercera Mejor Hembra quedó en manos del box 846, de cabaña Doña Juana, de Tatagua SA, ubicada en Villa Trinidad, Santa Fe.
Antes de dar a conocer su veredicto, Zuza destacó el presente que atraviesa la raza, felicitó a los criadores y aseguró que el nivel observado durante toda la mañana confirmó la evolución que viene mostrando Braford en los últimos años.
El jurado explicó que su elección estuvo orientada a premiar animales funcionales, femeninos y productivos, sin resignar estructura ni calidad racial. “Tratamos de buscar animales funcionales y femeninos, pero, a su vez, anchos, con buenas ubres y que sean lo más parecidos a lo que se busca en el campo”, señaló.
La carne vacuna ocupa un lugar central en la mesa de los argentinos, pero ese vínculo viene atravesando cambios profundos en los últimos años. Los vaivenes de la economía, la evolución de los precios relativos y las decisiones que toman los frigoríficos a la hora de definir qué parte de la producción se destina al mercado interno y cuál se envía al exterior terminan moldeando, mes a mes, cuánta carne llega finalmente a los hogares. El primer semestre de 2026 dejó en evidencia hasta qué punto esos factores pueden combinarse para golpear el consumo.
Según el último informe económico de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), el abastecimiento del mercado doméstico de carne vacuna cayó 11,5% en la comparación interanual durante enero-junio de este año. El consumo aparente se ubicó en 1.019.430 toneladas res con hueso, casi 132 mil toneladas menos que en el mismo período de 2025. Fue, además, el peor primer semestre de los últimos 30 años.
La entidad explicó que esa retracción respondió, principalmente, al menor poder adquisitivo de los hogares, golpeado por el encarecimiento de la carne vacuna en relación con otros alimentos. En ese sentido, el promedio de los últimos doce meses del consumo per cápita se ubicó en 47 kilos por habitante al año, un nivel 8,2% inferior al registrado un año atrás, lo que equivale a 4,2 kilos menos por persona.
Mientras gran parte de la innovación agropecuaria suele asociarse a la incorporación de maquinaria de última generación o de herramientas agtech, la experiencia de la empresa Berardo Agropecuaria pone el foco en otro aspecto muchas veces subestimado: la mejora continua de los procesos.
Durante los últimos cinco años, la empresa de Entre Ríos desarrolló un trabajo conjunto con el Grupo APC basado en mediciones objetivas, capacitación permanente y seguimiento técnico de las pulverizaciones.
El resultado fue una transformación integral de su sistema de aplicaciones, que permitió mejorar simultáneamente la eficiencia, la calidad y la productividad.
Los números reflejan con claridad esa evolución. La empresa consiguió reducir hasta un 67% el volumen de agua utilizado en determinadas aplicaciones, disminuir más del 25% el uso de herbicidas y triplicar la cantidad de ingrediente activo que efectivamente llega al objetivo biológico.
Pero uno de los datos que más llamó la atención fue otro: mientras incrementó la superficie trabajada y la cantidad de aplicaciones anuales, logró reorganizar toda su estructura operativa, pasando de nueve a siete pulverizadoras, aumentando la capacidad de trabajo de cada equipo sin resignar calidad.
Durante años, el mercado mundial de la carne vacuna encontró en una demanda cada vez más firme el principal impulso para sostener precios históricamente elevados. Sin embargo, ese ciclo comienza a cambiar. Para Simon Quilty, uno de los analistas internacionales más reconocidos del negocio global de ganados y carnes, el mundo entra en una nueva etapa en la que la menor disponibilidad de hacienda será el factor decisivo que marcará el rumbo del mercado durante los próximos tiempos.
Ese fue el eje de la exposición que el especialista australiano brindó, vía Zoom, durante la 138a. Exposición Rural de Palermo. En una presentación centrada en la nueva geopolítica de las carnes, repasó cómo las tensiones comerciales, los cambios sanitarios, la reconstrucción de los rodeos y la evolución del consumo están modificando el mapa mundial del negocio.
Su principal conclusión fue contundente. “La demanda fue el motor del mercado hasta ahora y de aquí en adelante lo será la escasez”, afirmó. En ese sentido explicó que, si bien los precios internacionales alcanzaron niveles récord por el fuerte crecimiento del consumo, especialmente en Estados Unidos, el próximo ciclo estará determinado por una oferta cada vez más ajustada.
“Hasta ahora eran los precios, que se habían impulsado por una fuerte demanda mundial, en adelante el principal factor alcista será la menor disponibilidad de ganado”, remarcó.
Cada vez más consumidores miran el contenido de proteínas de los alimentos antes de decidir qué comprar. Lo que hace algunos años era un dato de interés casi exclusivo para deportistas o personas que seguían dietas específicas hoy empezó a ocupar un lugar cada vez más visible en las góndolas, los envases y las recomendaciones nutricionales. En ese contexto, la Asociación Braford Argentina decidió poner la lupa sobre uno de los alimentos más consumidos del país y realizó el primer estudio en la Argentina que midió el contenido de proteínas de distintos cortes de carne vacuna por separado.
Paola Carreño, responsable del área de Carne de la Asociación Braford Argentina, explicó que la iniciativa surgió después de detectar un cambio en el comportamiento de los consumidores. Según contó, cada vez más personas prestaban atención al contenido de proteínas de los alimentos y esa tendencia llevó a la entidad a preguntarse cuánto aporta realmente cada corte de carne. “En eventos, góndolas y envases vemos cada vez más productos que destacan la cantidad de proteínas que tienen. Todo eso hizo que nos preguntáramos cuánto aporta realmente cada corte de carne”, señaló a LA NACION.
El trabajo, cuyos resultados se conocieron en el marco de la Exposición Rural de Palermo, analizó nueve cortes de un novillo Braford y encontró diferencias importantes. La nalga encabezó el listado con un 24,54% de proteínas, seguida por el peceto, con 24,42%. Luego se ubicaron la cuadrada (22,72%), la aguja (22,65%), la bola de lomo (22,05%), el lomo (21,35%), el bife de chorizo (20,67%) y la colita de cuadril (20,03%). En el otro extremo quedó el asado, con 13,61%, el porcentaje más bajo entre los cortes evaluados.
Los animales son las estrellas de la Exposición Rural de Palermo, no hay dudas de eso. Pero detrás de cada ejemplar, están los hombres y mujeres que trabajan día a día y año tras año para mejorar las razas y lograr la excelencia genética.
La apertura de esta 138° edición tuvo como protagonista al carnero Tim Payne, que fue el primer animal en pisar la pista central del predio palermitano, celebrando así los 90 años de la Asociación Argentina de Criadores de Romney Marsh.
Pero detrás de este ejemplar, bautizado con el nombre del futbolista neozelandés que fue furor en las redes y porque el animal cuenta con genética del país oceánico, está la cabaña Moreaki, de la localidad bonaerense de Cacharí. Y al frente de ella, está Florencia Gibson, de 41 años, que continúa el legado de su abuelo y padre criando ovejas y que asiste a la muestra desde que tiene uso de razón.
“Vinimos a casi todas las exposiciones de Palermo: empezó con mis abuelos, que tenían Romney Marsh y otras razas y esta es la que quedó. Después mi papá continuó muy apasionadamente la cabaña. Lamentablemente él falleció, pero estaría muy orgullosos de lo que está sucediendo acá. Ahora, mi mamá y mis hermanos seguimos lo que a mi papá le apasionaba y a que mi hija también apasiona”, dijo Gibson a Clarín Rural.
Adecoagro, una de las mayores empresas agroindustriales de Argentina, que cotiza en la bolsa de Wall Street, suma presencia en la región tras comprar a Raizen una planta de producción de azúcar y etanol en Brasil por US$ 148 millones. El pago se realizará al cierre de la transacción.
Usina Caarapó, la planta adquirida por Adecoagro, se encuentra ubicada en Mato Grosso do Sul y cuenta con la capacidad industrial para producir azúcar, etanol hidratado y deshidratado, como también energía renovable. Además de adquirir la planta, la compañía fundada en 2002 incluye la cesión de la caña de azúcar propia y de los contratos con los proveedores vinculados a la planta.
La compañía, que fue adquirida por el gigante cripto Tether en 2025, aprovechó el proceso de venta de activos que atraviesa Raizen, sociedad entre Cosan y Shell, que en Argentina ya vendió a Mercuria y José Luis Manzano la red de estaciones de servicios Shell y la refinería de Dock Sud.
La reciente adquisición le da más presencia en la región a la compañía que conduce Mariano Bosch. Adecoagro es una de las principales empresas agroindustriales de Sudamérica, con operaciones en Argentina, Brasil y Uruguay, en un negocio que abarca la producción de granos, arroz, maní, girasol y lácteos, además de azúcar, etanol y energía renovable.