En medio del proceso que impulsa el Gobierno para avanzar con la adhesión de la Argentina al Acta 1991 de la Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales (Upov-91), autoridades del organismo buscaron despejar dudas que existen en torno del alcance del uso propio, los derechos del obtentor, la protección del producto de la cosecha, la duración del derecho, sus implicancias judiciales, entre otros aspectos.
En una reunión convocada por el Instituto Nacional de Semillas (Inase), que respondió a un pedido de productores y entidades rurales, se buscó aclarar cómo funcionan en la práctica los derechos del obtentor y cuáles son los alcances reales del convenio. Participaron la vicesecretaria general de la Upov, Yolanda Huerta, el director de Desarrollo Global y Asuntos Técnicos del organismo, Leontino Taveira, representantes de la Mesa de Enlace, la industria semillera y organismos públicos. El encuentro fue moderado por el presidente del Inase, Martín Famulari. En total hubo 220 participantes de manera virtual.
Primero, Huerta buscó despejar uno de los conceptos que, según señaló, suele generar confusión: sostuvo que el Acta 1991 no prohíbe el uso propio, sino que, por el contrario, es el único texto del convenio que prevé expresamente esa posibilidad. La experta destacó que cada país puede decidir incorporar esa excepción en su legislación y definir para qué cultivos, bajo qué condiciones y con qué límites se aplicará. También remarcó que la utilización de la semilla guardada debe realizarse dentro de la propia explotación agrícola y contemplando “límites razonables” y la protección de los intereses legítimos del obtentor. Los detalles pueden quedar establecidos en la reglamentación y, en muchos casos, mediante acuerdos entre obtentores y productores, adaptados a cada cultivo.
Los precios de la soja en la Bolsa de Chicago, principal referencia para el mercado internacional, registraron ayer una fuerte baja en medio de pronósticos de lluvias para las zonas agrícolas de los Estados Unidos y de una toma de ganancias, mientras los operadores aguardan noticias de nuevas compras del poroto estadounidense por parte de China. Tras el fuerte repunte del último tiempo, luego de una seguidilla de caídas los precios volvieron al nivel de principios de mes.
Al cierre de la jornada, la posición agosto perdió US$12,49 y finalizó en 432,84 dólares por tonelada. En tanto, el contrato septiembre retrocedió US$10,56 por tonelada, a US$432,11.
“Con importantes bajas cerró la rueda de la soja en Chicago ante el inicio de una secuencia de lluvias que comenzó hoy –por ayer– en el Centro de las Grandes Planicies y que se irá trasladando de Oeste a Este sobre el cinturón sojero/maicero [de los Estados Unidos] en lo que resta de la semana, aportando alivio para los cultivos que vienen padeciendo temperaturas superiores a las marcas normales, mientras progresa la etapa de floración”, señaló la corredora Granar en un informe.
La próxima campaña de maíz, que iniciará en un par de meses, está en un escenario de costos complejo. Esa es la principal conclusión que surge del Monitor Insumo-Producto elaborado por Coninagro, que analiza la capacidad de compra de los principales productos agropecuarios frente a insumos, servicios e inversiones.
Si bien el cereal ganó terreno para adquirir maquinaria y otros bienes de capital, continúa perdiendo poder adquisitivo frente a rubros clave para la producción, como el gasoil, los fertilizantes y la reposición de hacienda.
El informe, correspondiente a junio de 2026, que compara con el mismo período del año anterior, toma como referencia la relación entre el precio del maíz y más de veinte variables vinculadas a la actividad agropecuaria, entre ellas combustibles, agroquímicos, fletes, semillas, maquinaria y hacienda. El objetivo es medir cómo evolucionan los costos en relación con el valor del grano y, de esa manera, ofrecer un indicador de la competitividad del productor.
Entre los mayores deterioros aparece el gasoil. Según Coninagro, actualmente se necesitan 9 kilos de maíz para comprar un litro de combustible, una relación que empeoró 34% respecto de junio del año pasado y que se ubica 51% por encima del promedio de los últimos cinco años.
El encarecimiento del combustible también impacta sobre los costos logísticos. Un flete de 300 kilómetros para transportar una tonelada de maíz demanda hoy el equivalente a 227 kilos del cereal, un 12% más que hace un año.
La persistencia de elevados niveles de humedad ambiental y las precipitaciones registradas durante la última semana condicionaron el desarrollo de las tareas agrícolas en el centro-norte de Santa Fe.
Según el último informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, correspondiente al período comprendido entre el 22 y el 28 de julio, el clima volvió a jugar un papel determinante: retrasó la cosecha de los cultivos estivales, pero generó un escenario altamente favorable para la evolución del trigo.
El reporte señala que, tras un comienzo de semana con cierta estabilidad, predominó un ambiente húmedo, con nubosidad persistente, neblinas, lloviznas y lluvias de escasa intensidad. Estas condiciones mantuvieron sectores con encharcamientos y anegamientos, principalmente en áreas del norte de los departamentos del centro provincial y del centro-sur de los departamentos del norte.
Las condiciones climáticas limitaron el ingreso de las cosechadoras tanto en los lotes de maíz tardío como de algodón, obligando a los productores a aprovechar únicamente las pocas horas de sol disponibles para avanzar con las tareas.
En el caso del maíz tardío, la recolección continuó a un ritmo muy lento en toda el área de estudio, aunque sin modificaciones significativas en los rendimientos obtenidos hasta el momento. Los promedios se mantienen entre 80 y 120 quintales por hectárea en el sur, 70 a 100 quintales en la zona central y 60 a 75 quintales en el norte del área relevada.
Los pronósticos meteorológicos prevén la formación de tormentas con precipitaciones para gran parte del país durante los próximos siete días.
Según la Perspectiva Agroclimática Semanal desde el 30 de julio al 5 de agosto, de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, al comienzo del período se producirá el paso de un frente de tormenta con actividad desigual en las distintas regiones agrícolas argentinas.
En la zona cordillerana, especialmente hacia el sudoeste, las tormentas serán fuertes. Asimismo, se esperan lluvias abundantes para el centro y el este del área agrícola y registros modestos sobre el resto.
Junto con el avance del frente de tormenta, ingresarán vientos polares que se extenderán sobre el oeste, el sur y el centro del país, provocando heladas generalizadas en el extremo oeste del área agrícola, y localizadas en el sur y el centro.
Posteriormente, volverán los vientos del norte, generando un marcado aumento de las temperaturas máximas, las cuales estarán “muy sobre lo normal” en el norte del área agrícola.
CÓRDOBA.- Apenas completada la ampliación del 20% de la capacidad de procesamiento de su planta en Río Cuarto, el directorio de la empresa cordobesa Bio4 aprobó un nuevo plan de inversiones por US$70 millones para los próximos tres años, con el objetivo de superar los 900 metros cúbicos diarios de producción de bioetanol de maíz.
En la actualidad, después de la inversión de US$25 millones en un año, esa capacidad es de 500 metros cúbicos diarios. Con la nueva apuesta, la empresa quedará entre las mayores plantas de bioetanol de la Argentina.
Con ese nivel de actividad, demandará cerca de 800.000 toneladas de maíz por año, una escala relevante desde el punto de vista industrial y agregado de valor en origen, aunque es apenas una pequeña parte de las más de 40 millones de toneladas que la Argentina exportará esta campaña del cereal.
En diálogo con LA NACION, el fundador de la compañía, Manuel Ron, señaló que el nuevo marco regulatorio incluido en el proyecto de ley que está en el Senado es “auspicioso” y, aprobado, “traerá un crecimiento del sector, en especial para las provincias productoras como Córdoba y las cañeras del norte”.
La iniciativa apunta a habilitar un aumento del corte. Hoy la mezcla es del 15% porque al 12% obligatorio se suma el volumen incremental acordado entre las productoras y las empresas petroleras. “Abre también la posibilidad del quinto surtidor, como se le llama en Brasil donde el corte es del 30% y ya se aprobó que pase al 32% -agregó Ron-, que implica cargar directamente etanol puro. Como es una molécula muy competitiva, con los autos flex que en Córdoba ya se fabrican, será una posibilidad para los usuarios. Se democratiza mucho el uso del combustible. Vemos con mucho optimismo el futuro del sector".
La paciencia de los productores de Colón, en el norte bonaerense, parece haber llegado a un límite. Cansados del mal estado de los caminos rurales pese a pagar una tasa destinada a su mantenimiento, más de 70 productores se reunieron en la Sociedad Rural local para definir los próximos pasos. Le pedirán al municipio que baje la tasa vial mientras no mejore el servicio, que cambie la forma en que hoy se cobra y que garantice que los fondos recaudados se destinen realmente al mantenimiento de la red vial.
La propuesta todavía está en discusión y el texto final no fue cerrado, pero el eje del reclamo ya está definido. Los productores trabajan sobre un borrador que prevén presentar al intendente Waldemar Giordano (Unión por la Patria).
Como se dijo, entre las alternativas que se analizan figura una reducción inmediata de la tasa. La idea es que, mientras el municipio no mejore el servicio, todos los productores paguen un mismo valor por hectárea, equivalente al que hoy corresponde a los establecimientos de entre 50 y 100 hectáreas: unos $10.000 por hectárea al año. El planteo es mantener ese esquema de manera transitoria y volver a discutir el valor de la tasa cuando el municipio presente un plan de obras y el estado de los caminos empiece a mejorar.
“Estamos cansados de reuniones con los intendentes de turno. Queremos un planteo concreto y respuestas concretas”, dijo a LA NACION José Manfredini (h), vicepresidente de la Sociedad Rural de Colón.
Una amplia convocatoria de dirigentes rurales, legisladores nacionales y provinciales, intendentes, concejales y productores se reunió en Santa Isabel para participar de una asamblea ciudadana bajo la consigna "No a la extranjerización de la tierra", donde expresaron su rechazo a una eventual flexibilización de la Ley de Tierras y acordaron impulsar un manifiesto en defensa de la soberanía territorial, económica y política de la Argentina.
Del encuentro participaron, entre otros, Sebastián Campo, Silvio Antinori, Pablo Pailole y Luciano Orellano. Como principal resolución, los asistentes decidieron redactar un documento conjunto que será difundido públicamente y convocar a una movilización al Congreso nacional el próximo 6 de agosto, cuando el Senado podría tratar iniciativas vinculadas con la legislación sobre tierras. La asamblea fue organizada por el dirigente de Bases Federadas de Santa Isabel, Sergio Pellegrini, junto con el intendente de la localidad.
La preocupación por el futuro de la Ley de Tierras se da en un contexto en el que distintas organizaciones rurales vienen advirtiendo sobre un creciente proceso de concentración productiva y de pérdida de protagonismo de los pequeños y medianos productores.
Tras el debate los asistentes al encuentro en Santa Isabel manifestaron el “rechazo tajante” a cualquier iniciativa que habilite la compra libre e ilimitada de tierras argentinas por parte de capitales extranjeros. “Sostenemos que esta ley pone en riesgo el trabajo y la producción local. La extranjerización expulsa al productor chico y mediano que sostiene la economía de nuestros pueblos”, expresaron en un documento.
El sorgo argentino atraviesa una transformación que pocos imaginaban hace apenas algunos años.
De ser considerado un cultivo relegado a ambientes marginales o utilizado principalmente como alternativa forrajera, hoy gana protagonismo impulsado por la demanda internacional, su mayor estabilidad frente al estrés hídrico y, especialmente, por los avances en mejoramiento genético que permiten enfrentar uno de sus principales enemigos: el pulgón amarillo.
En ese escenario, una investigación desarrollada por Nufarm en conjunto con la Universidad de Kansas en Estados Unidos marcó un antes y un después para el cultivo.
Mediante el uso de marcadores moleculares, la compañía logró validar la presencia de genes de tolerancia al pulgón amarillo en todos los sorgos graníferos que integran su portfolio comercial, un avance que aporta mayor estabilidad productiva y reduce uno de los principales riesgos sanitarios del cultivo.
En ese contexto, Diego Druetto, líder del programa de breeding de sorgo de Nufarm, transmitió esta buena noticia a Infocampo, asegurando que el trabajo conjunto con instituciones norteamericanas y con Gonzalo Cucit, actualmente breeder del programa de Nufarm Brasil, permitió acelerar el desarrollo de soluciones para un problema que en ese país comenzó varios años antes que en Sudamérica.