En medio de la crítica situación que atraviesan por tener gran parte de sus campos bajo el agua, un grupo de productores rurales del partido bonaerense de Roque Pérez reclamó hacer una obra de emergencia que corresponde al gobierno nacional en el puente de la ruta nacional 205 sobre el río Salado. Señalaron que ese paso se convirtió en un verdadero “cuello de botella” que impide el escurrimiento del agua y mantiene más del 90% de los campos anegados. En tanto, el Consejo Asesor del Salado inició ayer en Chacabuco una serie de reuniones itinerantes para reforzar el pedido de reactivación de las obras paralizadas en el Tramo IV.2 de la cuenca.
En diálogo con LA NACION, Ignacio Iturriaga, uno de los productores más afectados, relató que muchos de los ganaderos tuvieron que sacar sus animales o alimentarlos con rollos comprados afuera, con un costo imposible de sostener. “Un vecino perdió 45 vacas que se le fueron con la correntada de mayo. Es un desastre”, lamentó.
Iturriaga contó que, ante la falta de respuestas, armó un grupo de WhatsApp en el que participan unos 40 productores de la zona que están en la misma situación para coordinar acciones. “Más allá del dragado, que está paralizado, lo que pedimos ahora es que se haga algo con el puente. Porque ese puente no da abasto: funciona como un tapón y el agua queda frenada ahí. Lo veníamos advirtiendo desde que se paró la obra: ‘Mirá que si se viene el agua, nos van a tapar’. Y bueno, pasó”, expresó.
Para no quedar vacíos de sentido, los conceptos muchas veces tienen que ser traducidos a datos y propuestas concretas. Por ejemplo: ¿qué significa “agricultura regenerativa”? ¿Es una nueva manera de lavar la imagen de las empresas? ¿Es una forma de producción ideal a la que se llegará cuando se alineen los astros y la economía permita pensar en el largo plazo?
La respuesta está soplando en el viento, pero algunas señales interesantes se empiezan a observar en el campo de la realidad. Esta semana en Arrecifes, norte de la provincia de Buenos Aires, una empresa agropecuaria mostró qué es lo que está haciendo para regenerar las condiciones del suelo y cómo, de la mano de empresas de insumos y comercio de granos, ya está obteniendo rédito por la implementación de esas prácticas.
Se trata de Garfin Agro, una firma de capitales italianos que está presente en Argentina desde 2001 y que maneja 20.000 hectáreas en las zonas de América, Balcarce y Arrecifes, en la provincia de Buenos Aires. Juan Ignacio Mateu, coordinador técnico de Garfin, detalló que en los tres sitios productivos buscan la aplicación de tecnologías de precisión, miden variables con agricultura digital e integran la producción agrícola con la ganadería.
En un contexto convulsionado a nivel político y económico por las recientes elecciones en la provincia de Buenos Aires y las venideras nacionales del mes de octubre, los agronegocios siguen siendo posibles en la Argentina, sobre todo porque se sustentan en sus fortalezas estructurales.
De este modo lo expresó Teo Zorraquín, ingeniero agrónomo y consultor de empresas agropecuarias, al participar el miércoles en el tercer capítulo del ciclo “Coyuntura y agro, una mirada política y económica”, organizado por La Voz.
También disertaron en el encuentro, llevado a cabo en el auditorio de La Voz del Interior, Gonzalo Agusto, economista de la Bolsa de Cereales de Córdoba; Federico Landgraf, director ejecutivo de la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (Casafe); el periodista Edgardo Moreno, jefe de Programación y Noticias de radio Mitre Córdoba, y Daniel Artana, economista jefe de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (Fiel).
La jornada contó el auspicio de Corteva Agriscience, Tecnomyl, Lothar, Air Europa, Ecovatio y Bacar, y con el acompañamiento de la Bolsa de Cereales de Córdoba, la Fundación Bolsa de Cereales de Córdoba y la Sociedad Rural de Jesús María.
El peso de los costos logísticos y transporte en Argentina ha sido históricamente un motivo de preocupación para todo el sector granario. En el presente artículo se analizó la incidencia del flete camionero para transportar granos en el segundo trimestre del 2025, realizando una comparativa con los principales países competidores en la exportación de granos, EE. UU. y Brasil.
Para realizar la comparación, se tomaron datos del segundo trimestre de 2025 para los tres países. Para Brasil y Estados Unidos, se tomaron datos publicados regularmente por el USDA para cada uno de sendos países. Para el caso argentino, se realizaron una serie de salvedades.
Suponiendo una distancia de 180 km al Gran Rosario, los costos de transportar los granos desde esta región a los puertos y plantas del Up-River habrían representado un 11% para el maíz y 7% para la soja.
En una reciente resolución de la Secretaría de Transporte dependiente del Ministerio de Economía, se abrogó la Resolución 8/2016 y la Resolución Conjunta 1/2023, que establecían el esquema de tarifas de referencia para el transporte automotor de cargas de cereales, oleaginosas y derivados, con el objetivo de “eliminar barreras regulatorias que atenten contra los principios constitucionales de la libertad económica”.
¿La aftosa venció a la grieta? No tanto, pero el consenso inherente a las mejores políticas de Estado, más aún si se trata de salud y alimentos, ofreció esta semana una buena noticia. El Gobierno modificó el esquema nacional de vacunación contra la fiebre aftosa, vigente desde hace más de 20 años y los principales actores privados lo interpretaron como un avance positivo.
Este viernes se publicó en el Boletín Oficial la Resolución 711/2025, en la cual se estableció que “a partir de la segunda campaña de 2026 dejarán de vacunarse novillos, novillitos y vaquillonas. A partir de entonces, la inmunización quedará centrada en las categorías menores (terneros y terneras), consideradas clave para sostener la protección sanitaria.
La medida oficial, bajo supervisión del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) había sido adelantada este jueves por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien destacó que la modificación reducirá los costos de la ganadería en alrededor de 25 millones de dólares anuales, al tiempo que “se mantiene intacta la seguridad sanitaria del rodeo y la capacidad exportadora del país”.
Desde la Sociedad Rural Argentina (SRA) destacaron que “el anuncio nos deja saber que podemos dialogar con el Gobierno y ese intercambio se traduce en medidas que mejoran la producción del campo y reducen sus costos”.
“El Mojón” es una empresa con campos en Bovril y Federal, Entre Ríos, que toma distancia de la producción tradicional de la región. Así, desarrolla un ciclo completo ganadero (cría, recría y terminación de novillos livianos), tambo, cabaña y agricultura. Tiene 5000 vacas en el rodeo comercial, 600 madres en la cabaña, vende 250 toros por año, ordeña 250 vacas Holando y cultiva 300 hectáreas de soja y 200 de maíz. Es un planteo diversificado en zonas y actividades, que se defiende mejor de los altibajos de precios y de clima. Es llevada adelante por Norberto y Mauricio Mohr y sus cinco hijos trabajando juntos en una empresa familiar.
“La historia de esta empresa comenzó con el abuelo Ricardo en Aldea San Juan, una pequeña localidad cercana a Urdinarrain, en el sudeste entrerriano. Se inició con ganadería de cría extensiva y rápidamente buscó mejorar la calidad genética del rodeo, que tenía muchos animales Shorthorn y cruzas, para lo cual compró reproductores en remates de la feria local y de Gualeguaychú”, rememora Pablo Mohr (34), uno de los integrantes de la firma.
Las sucesivas generaciones siguieron el mismo camino y fueron mejorando el nivel genético del rodeo hasta que llegó un momento que eligieron las mejores vacas Angus negras para producir toros propios. Esa decisión no era caprichosa: la cantidad de vientres había aumentado y se necesitaban muchos toros para el servicio.
Por Jorge Castro.
El Instituto de Liderazgo en la Sustentabilidad de la Universidad de Cambridge (CISL) señala que la alimentación es el fundamento de la estabilidad y el progreso humano. Por eso la agroalimentación debe juzgarse en términos globales.
La característica del sistema productivo de agroalimentos es que depende en forma directa de la naturaleza, y está por lo tanto plenamente identificada con sus cambios y fluctuaciones estructurales, sobre todo en lo que se refiere al uso de sus recursos esenciales, que son el suelo, el agua, y el clima.
Señala la CISL que un ecosistema inestable en la naturaleza se traducirá necesariamente en shocks económicos y geopolíticos.
La población mundial –estima Naciones Unidas– superará los 10.000 millones de personas en 2050, lo que significa que la tierra y el agua que consumirán en este periodo estará por encima de las posibilidades del planeta; y esto plantea una crisis orgánica de la producción agroalimentaria mundial, que tendrá lugar incluso por encima de los daños que pueda ocasionar el calentamiento de la atmósfera o “cambio climático”.
Hace tres décadas desde su Gualeguay natal Justo García viajó casi con lo puesto hasta Llavallol para estudiar Ingeniería Zootecnista en la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, sin imaginar que a partir de esa experiencia un nuevo mundo se abriría delante suyo. Hoy es un productor ganadero avezado, pero con actividades diversificadas como el servicio de silaje, el asesoramiento a productores, la comercialización de insumos, semillas forrajeras, alimento balanceado, y todo lo que es referente a la ganadería. Además, fue presidente de la Sociedad Rural de Gualeguay y actualmente integra la Comisión Directiva. En este diálogo exclusivo cuenta su experiencia y deja algunos consejos útiles para quienes hoy están en la etapa formativa en la facultad.
–¿Cómo fue tu acercamiento a la UNLZ? ¿Vivías en la zona y por qué fuiste ahí y no a otra universidad?
–Soy de Entre Ríos, de Gualeguay, y mi acercamiento fue por una persona conocida. Sabía que quería estudiar algo relacionado a la producción ganadera y la carrera Ingeniería Zootecnista me interesaba mucho. Lo cierto es que es una universidad un poco trasmano para nosotros. Había que tomar dos o tres colectivos, el tren eléctrico para llegar a la universidad, porque en esa época viví en Lavallol, en (Luis) Guillón y en Monte Grande. Al llegar me fui a una pensión con esta persona conocida, que de hecho es colega, de Gualeguay y también se recibió en la UNLZ. Era una universidad chica y local, lo cual permite tener mucho más contacto y cercanía con casi todo el grupo con el que uno ingresa. En esos momentos uno se encuentra en una situación de mucha más cercanía con tus compañeros, por una cuestión de desarraigo a los 18 años. La gran mayoría de mis compañeros son hermanos hoy. Sé que no nos vemos hace tiempo, pero no son un compañero más, sino que para mí son hermanos de la vida. Eso es muy interesante en el crecimiento personal, en la forma de hacer y de ver las cosas.
“Últimamente, la demanda por carne vacuna ha explotado en el mundo. Creció por encima de las posibilidades de la oferta para satisfacerla”, afirma el consultor Víctor Tonelli. Por esa razón, en Europa el rump and loin cotiza cercano a 19.000 dólares por tonelada. A su vez, en Estados Unidos, la carne alcanza valores récord y los cortes que se embarcan hacia China, generados con vacas de rechazo, se pagan 5200-5400 dólares por tonelada.
Es decir, hay un excelente escenario internacional para la carne vacuna en el presente y en los próximos años, que podría ser aprovechado por la Argentina si no aparecen restricciones para ubicar el producto en el exterior.
En ese escenario internacional favorable, el principal freno que tiene la ganadería argentina para entrar en un proceso de retención y mayores precios que los actuales es el costo del dinero.
“Con las tasas actuales del 60-70% anual no hay chances de que los productores vayan al banco y entonces se arreglan con lo que tienen; luego de tres años de sequía y malas cosechas muchos se ven obligados a vender vaquillonas que se iban a entorar, para hacer frente a los gastos corrientes”, ilustra el especialista.
“Sin embargo, si se estabiliza el panorama político y si reaparece el crédito, la oferta ganadera puede caer en 2026 y 2027; va a haber lugar para la retención de hembras, para el crecimiento de la recría pastoril y la oferta de carne podría derrumbarse a 2,9 millones de toneladas”, vaticina.
Por Ignacio Iriarte.
En los últimos tres meses, mientras el tipo de cambio oficial se incrementó un 21%, el precio del novillo en Cañuelas subió un 10%, el del novillito de consumo mejoró solo un 1%, el precio de la vaca gorda se incrementó un 41% y el de la conserva buena, un 49%. El ternero de invernada mejoró su precio un 8%, mientras que el precio del novillo Hilton subió un 17%.
La mejora en el tipo cambio ha influido de manera desigual en las diferentes categorías de hacienda.
De acuerdo con los datos de la primera campaña de vacunación contra la Aftosa de 2025, terminada hace unos meses, el número de novillos en el país resulta de 2,57 millones, 139 mil animales menos (-5%) que en el otoño del 2024.
La cantidad de novillos se mantiene en Córdoba (231 mil), pero se reduce en Buenos Aires, que con 610 mil novillos muestra una caída del 6,2%. Cae también en Santa Fe (404 mil novillos en stock, 1,4% menos), en La Pampa (272 mil cabezas, -10%) y en Entre Ríos (408 mil, -3,3%), en Corrientes el número de novillos también resulta un 3,7% menor y en el conjunto de Chaco, Formosa, Salta y Santiago del Estero –provincias afectadas por la seca– disminuye un 13,3%.