El Banco Nación desembarcará en AgroActiva 2026 con una batería de herramientas financieras orientadas a productores, contratistas, empresas y exportadores. Con tasas en pesos desde el 12% para la compra de maquinaria nueva y líneas en dólares a tasa cero, la entidad buscará repetir y superar los resultados obtenidos durante la edición anterior de la exposición.
La propuesta fue diseñada para acompañar las inversiones del sector agropecuario en un momento donde la actividad se está recuperando y la campaña agrícola se perfila entre las más importantes de los últimos años.
Uno de los principales atractivos será la financiación para maquinaria agrícola nacional nueva. Los clientes en general podrán acceder a créditos con tasas desde el 18%, mientras que los productores santafesinos contarán con una línea especial desde el 12%, beneficiado además por la exención de los impuestos a los Sellos e Ingresos Brutos.
La entidad dispondrá de un cupo inicial de $ 1 billón destinado a la compra de maquinaria agrícola nueva de origen nacional. Para los productores santafesinos habrá una línea específica con un cupo de $ 30.000 millones y condiciones preferenciales.
En el caso de la maquinaria usada, las tasas arrancarán en el 23%. También habrá líneas para la adquisición de camiones y remolques nuevos, con condiciones diferenciadas según el perfil de la empresa.
Las MiPyMEs podrán acceder a financiamiento desde el 22%, mientras que para las grandes compañías la tasa partirá del 24%.
Los últimos relevamientos del Senasa arrojan un dato que no pasa desapercibido para la cadena ganadera: la ocupación de los corrales de engorde alcanzó niveles históricos. Al 1° de junio se contabilizaban casi 2,2 millones de cabezas encerradas en feedlots, unas 142.000 más que un mes atrás y 219.000 por encima del stock registrado en la misma fecha de 2025.
La cifra invita a una pregunta inevitable. Si los corrales representan la última etapa del proceso productivo antes de la faena, ¿podría producirse en las próximas semanas o meses una mayor oferta de hacienda terminada capaz de moderar los precios de la carne, luego de un comienzo de año marcado por fuertes subas impulsadas por la escasez de animales?
Para Fernando Storni, presidente de la Cámara Argentina de Feedlot (CAF), la respuesta no es tan lineal como podría parecer a primera vista. “La faena que faltaba, en algún lado está y en algún momento tiene que salir, pero ya no es tan simple el análisis porque la dinámica cambió. Hay animales en distintas instancias de peso y con demandas de mercados diferentes”, explicó a Clarín Rural.
Según el dirigente, el mercado actual presenta características muy distintas a las de una década atrás. “Hoy la demanda es mucho más estable y menos estacional que hace diez años. Por eso también es difícil saber qué puede pasar con los precios”, agregó.
El aumento de la ocupación no se distribuyó de manera uniforme entre las distintas categorías de hacienda. De acuerdo con datos recopilados por la publicación especializada Informe Ganadero, gran parte del crecimiento se concentró en los novillitos, aunque también aumentaron las existencias de vaquillonas, novillos y vacas. En contraste, las categorías de terneros y terneras mostraron una caída significativa.
Argentina es uno de los países con mayor superficie de alfalfa del mundo. Sin embargo, su participación en el mercado mundial de ese cultivo rasguña, a duras penas, el 1,5% del total. Eso es la torta que buscan invertir quienes integran el clúster de alfalfa de Córdoba, que ha logrado unir en un mismo espacio a universidades, técnicos de INTA, empresas privadas, productores, comercializadores, industriales e insumeras de distintos puntos del país.
“La alfalfa es vista en el mundo como la fibra por excelencia. Es altamente digestible, tiene mucha proteína y una palatabilidad que se nota con tan solo olerla. Por eso está metida en casi todas las raciones, y es un gran recurso alimenticio tanto para bovinos de carne y leche, como para equinos y otros rumiantes”, señaló a Bichos de Campo Gastón Urrets Zavalía investigador de INTA especializado en este cultivo, y actual coordinador de aquel clúster.
Pero lejos de buscar aumentar aún más su superficie, ubicada actualmente en torno a las 3.200.000 hectáreas, el objetivo es mejorar en calidad, eficiencia productiva y profesionalización del sistema.
“A diferencia de la soja, el maíz o el trigo, la alfalfa es una pastura que se siembra y se la utiliza cuatro años. Por eso hay que empezar con una buena siembra”, afirmó Urrets Zavalía. Sin embargo, el principal foco de interés hoy pasa por su cosecha y consumo.
“Argentina sigue manteniendo mucho pastoreo a campo, que no es malo. El corte lo hacen las vacas. Lo que pasa ahí es que la eficiencia de cosecha es de 40% a 50%, dependiendo de cómo lo hagas. Si haces un sistema pastoreo rotativo intensivo, a lo mejor logras 70% a 75%. La otra forma es hacer silajes o henos”, indicó a continuación.