La Federación Porcina Argentina (FPA) lanzó un fuerte mensaje de preocupación por la actualidad de la cadena de producción y comercialización de carne de cerdo.
“Los problemas estructurales y las definiciones pendientes comienzan a debilitar a los distintos eslabones”, plantearon.
La entidad, cuyo director ejecutivo es Agustín Seijas, expuso que en los últimos dos años “el sector convivió con un aumento sostenido de los costos productivos, una macroeconomía que no termina de estabilizarse y niveles récord de importaciones” y alertaron que el escenario que se describe “se da en un contexto en el que la producción porcina está ajustando su modelo operativo”.
“Estamos frente a un cambio de paradigma: se tiende a producir más volumen con mayor eficiencia, porque los márgenes son cada vez más ajustados”, apuntaron.
En ese camino, compararon la rentabilidad de la carne de cerdo conrelación a la inflación a contraluz de lo que pasó con otros productos fuertes en el agro argentino. “Si comparamos el precio del cerdo en pie en la primera semana de enero 2026 con el que tenía en el mismo período del 2025, aumentó sólo un 12%, mientras que la inflación fue del 31,5 %”, señalaron.
Lácteos Verónica paralizó sus plantas industriales y dejó a 700 trabajadores sin ingresos y con salarios impagos desde octubre. La histórica firma santafesina, controlada por la familia Espiñeira, atraviesa una crisis profunda desde mediados del año pasado. Los trabajadores denunciaron que el acuerdo de pagos semanales para saldar salarios atrasados, que preveía depósitos de alrededor de un millón de pesos, dejó de cumplirse a comienzos de enero y se cayó definitivamente el jueves de la semana pasada.
La producción se detuvo en la planta de Clason. En Totoras y Lehman estaba limitada a algunos servicios de fasón. Tampoco hay leche cruda suficiente para procesar, por la deuda que tiene la empresa con los tamberos. Unos 150 productores lecheros reclaman una deuda cercana a los u$s 60 millones.
Desde septiembre del año pasado, el único ingreso de la láctea es el trabajo a fasón con elaboración de productos para terceros, en rigor solo leche en polvo secada en la planta de Lehmann. Desde el inicio de esta semana, la empresa que presta el servicio de transporte de trabajadores a la planta de Clason cortó el servicio también por falta de pago.
Desde entonces, solo un puñado de empleados fuera de convenio asistían a la planta, en la que no hay actividad. Marcelo Muzzio, delegado de los trabajadores, explicó que durante una reunión de trabajadores de las distintas unidades se decidió organizar grupos de a diez para cubrir los turnos y mantener la presencia en las instalaciones y evitar el deterioro o un vaciamiento.
La compañía argentina Biogénesis Bagó anunció la exportación de vacunas contra la fiebre aftosa a Sudáfrica, que formarán parte del plan nacional de vacunación diseñado para contener y erradicar la enfermedad en un horizonte de diez años.
El acuerdo contempla un embarque inicial de un millón de dosis de vacunas de alta potencia, listas para ser despachadas en cuanto se emitan las autorizaciones regulatorias correspondientes, y un suministro adicional de cinco millones de dosis antes de marzo de 2026 contra los serotipos SAT 1, SAT 2 y SAT 3 que generaron brotes en el país africano.
Las dosis provistas por Biogénesis Bagó se integrarán a campañas masivas de vacunación por fases, enfocadas en los focos de mayor circulación viral identificados mediante mapas de riesgo, con metas de cobertura superiores al 80% en rodeos comunales y hasta el 100% en feedlots y tambos. Ese aporte complementará la producción local y los acuerdos que Sudáfrica mantiene con otras instituciones de la región.