Cuando Jorge Oscar Martínez decidió instalar su tambo, no sabía que el mayor cambio no iba a venir del campo, ni de las vacas, ni del clima. El cambio más profundo fue aceptar que sus hijos tenían razón. Veterinario, hombre de campo, padre de cinco. Durante años vivió en Buenos Aires hasta que decidió volver a su tierra neuquina y, ya de grande, empezar algo nuevo. O algo viejo, pero propio. “Mi vieja hacía quesos, vivíamos en el campo. Le tenía cariño a eso”, dice. Así nació Altos del Aluminé, una quesería artesanal ubicada en el Potrero de los Toros,…