Mientras las expectativas por un cambio en la posición del Gobierno respecto a las retenciones se van apagando entre los productores, el cordobés Andrés Costamagna, director de Sociedad Rural Argentina (SRA), levanta la voz y lejos de resignarse insiste en que “los derechos de exportación deben eliminarse definitivamente mañana mismo, y eso es lo que intentamos que el Gobierno entienda”.
En diálogo con Tranquera Abierta, el dirigente ruralista destaca que “el Gobierno prefirió aferrarse a su palabra de que el 30 de junio se terminaba la baja, en cumplir con ese plazo y no en escuchar lo que le repetimos insistentemente sobre la conveniencia de al menos sostener esa rebaja”. Costamagna agregó además que seguramente detrás de la ratificación del Gobierno haya existido presión del Fondo Monetario Internacional para no resignar ingresos.
“Es muy injusto que vuelvan, sobre todo para el momento que atraviesan los productores, especialmente aquellos que no lograron todavía cosechar el maíz y están en desventaja. Eso genera ruido y dificultades”, indicó el dirigente de SRA.
Cada acción genera su reacción. Finalmente, el Gobierno dispuso no postergar la reducción de los Derechos de Exportación (DEX) a los granos gruesos y derivados (soja, maíz, girasol y sorgo) que había decidido en enero pasado y llegaban a su fin el lunes pasado.
No por anunciada, la medida no dejó de provocar malestar a la producción. La Federación Agraria Argentina (FAA) esta semana resolvió realizar asambleas para evaluar la situación. En la reunión que mantuvo la conducción de los federados, se expresó el “malestar y gran preocupación frente a la asfixiante presión impositiva, la ausencia de políticas agropecuarias virtuosas que promuevan la producción de los pequeños y medianos chacareros, y la poca o nula rentabilidad que existe en el sector”. En estos encuentros se comenzarán a definir medidas de acción gremial tendientes al congreso de la entidad en septiembre próximo.
Otro dato que se suma al malestar que provocó la decisión del Gobierno estuvo contenido en el resultado de la última medición del Ag Barometer, la encuesta de opinión sobre las condiciones presentes y las expectativas futuras del Centro de Agronegocios de la Universidad Austral. “En mayo-junio 2025, el Ag Barometer Austral registró una caída del 5%, descendiendo de 137 a 130 puntos. La baja se explica principalmente por el deterioro del Índice de Condiciones Presentes, que pasó de 100 a 94, ingresando en terreno negativo, especialmente por el retroceso en las Expectativas de Inversión, que cayeron de 82 a 75”, sostuvo el informe y añadió: “También se observó un descenso en el Índice de Expectativas Futuras, que pasó de 163 a 151, arrastrado por la pérdida de optimismo sobre el desempeño del sector agropecuario en los próximos 12 meses”.
Desde 2002, cuando el esquema actual de retenciones a las exportaciones agropecuarias llegó para quedarse (al menos por ahora), el rechazo entre los productores ha sido generalizado y con diferentes grados de intensidad.
El más contundente fue en 2008, cuando el Gobierno nacional intentó -aprovechando que el precio de la soja estaba en ese momento en su valor más alto de la historia- colocar un sistema de retenciones móviles que hubieran llevado la alícuota del grano a más del 50%.
La protesta social bajo la forma de piquetes fue el método al que los productores apelaron para contrarrestar la decisión oficial.
La puja llegó luego al Congreso nacional, donde en julio de ese año la tentativa del Poder Ejecutivo quedó sin efecto.
Desde ese momento y hasta ahora, el malestar contra el impuesto ha variado en función de las alícuotas vigentes, los precios de los granos y la rentabilidad del negocio agrícola. A tal punto que en algún momento, como sucedió en septiembre de 2018 luego de la devaluación en el gobierno de Mauricio Macri, se llegó a convalidar su existencia como una forma de contribuir a paliar la crisis social que vivía al país.
La corta semana de La Independencia de Estados Unidos fue positiva para el valor de los granos en Chicago, con mejoras generales que tuvieron entre sus fundamentos la acción compradora de los grandes fondos de inversión, pero que para la soja respondieron a la firmeza del aceite, a la previsión de menores lluvias en zonas del Medio Oeste y al aumento de las retenciones en la Argentina. Algo de todo eso también favoreció al maíz que, sin embargo, debe sobrellevar los augurios de una cosecha récord en EE.UU. y la entrada de la safrinha en el circuito comercial. El trigo fue apuntalado por la falta de humedad para los cultivos de primavera, pero sigue bajo la presión del avance de la cosecha de invierno. En la Argentina la soja concentró el impacto negativo por la suba de retenciones.
La campaña de maíz 2024/25 todavía no terminó, quedan lotes por cosechar en muchas zonas, pero el presidente de Maizar, Federico Zerboni, ya traza un balance positivo en un año que comenzó con grandes incertidumbres y que, gracias al clima, cerrará con una producción cercana a los 50 millones de toneladas y con buenas perspectivas para la próxima siembra.
“El balance es bastante positivo. Más que todo a partir de febrero el desarrollo fue enorme, el otoño fue inmejorable, húmedo y sin frío, lo que permitió que los maíces tardíos llenaran bien el grano”, explicó Zerboni.
A pesar de una fuerte baja de precios internacionales, los buenos rendimientos compensaron parcialmente la baja rentabilidad y en zonas clave de la Pampa Húmeda y Córdoba se obtuvieron buenos resultados.
Carlos Pouiller, analista del mercado de granos y socio fundador de la consultora AZGroup, advierte que, aunque no hubo mayores problemas con la chicharrita dalbulus maidis -la gran amenaza previa que preocupaba a los productores-, sí hubo algunos problemas climáticos importantes en algunas zonas como el norte del país, donde el maíz y otros cultivos sufrieron la falta de humedad, dando rendimientos muy bajos.
¿Sembrar temprano o apostar por fechas tardías? La elección no es sencilla, y está condicionada por múltiples factores ambientales, productivos y tecnológicos. El asesor técnico especializado en maíz, Pablo Talano, explicó las razones detrás de cada alternativa y sus implicancias en el rendimiento y la estabilidad del cultivo.
La principal virtud de las siembras tempranas de maíz —aquellas que se realizan en septiembre u octubre en gran parte de la región pampeana— radica en su capacidad para sincronizar el período crítico del cultivo (floración y llenado de grano) con el momento del año en que se registran los mayores niveles de radiación solar: fines de diciembre.
"Los maíces tempranos florecen cuando la radiación es máxima, alrededor de Navidad. Si en ese momento hay buena humedad, el rendimiento potencial es sin dudas el más alto", señala Talano. Esta combinación de luz, temperatura y disponibilidad hídrica permite maximizar la fotosíntesis y, por ende, la producción individual por planta.
Sin embargo, esta estrategia también implica riesgos. Los maíces tempranos están más expuestos a las condiciones de estrés hídrico en plena floración, lo que puede afectar fuertemente el rinde en años secos o con lluvias mal distribuidas. Además, los perfiles de humedad del suelo deben estar bien cargados desde el arranque, lo que no siempre ocurre al final del invierno.
El Servicio Meteorológico Nacional emitió el pronóstico climático para el trimestre julio -septiembre. Determinó que continúan las condiciones Neutrales y estima lluvias normales para el norte del país y sudeste de Buenos Aires; inferiores a lo normal en la provincia de Córdoba y oeste de Santa Fe y superiores a lo normal para el sur del litoral y noreste de Buenos Aires. Por su parte, las temperaturas mostrarían un patrón de normalidad o superior a lo normal para NOA, Cuyo y centro del territorio.
Más allá de estas proyecciones generales, el consultor Eduardo Sierra aclara que “estamos en una situación climática inestable, con fuertes irrupciones de aire polar en las últimas semanas”. Así, la masa de aire muy frío se posiciona muy al norte y no deja entrar la humedad que contiene el aire tropical.
“Tradicionalmente, las lluvias en el territorio argentino surgen a partir de vientos cálidos del nordeste cargados de humedad, que se encuentran con vientos fríos del sudoeste que desencadenan lluvias. Debe haber un equilibrio entre estas dos fuerzas, pero los vientos polares de las últimas semanas lo han alterado”, resume el especialista.
Por Jorge Castro.
El acuerdo entre la Argentina y China para exportar harina de soja al mercado de la República Popular se alcanzó en 2019, pero recién ahora –y por mediación de Bunge, una de las 4 grandes transnacionales de los alimentos con sede en EE.UU. pero con origen en la Argentina– un grupo de importadores con sede en Shanghái compraron 30.000 toneladas del producto, con proyección a multiplicar las compras por 3 o por 4 en los próximos 5 años.
Acá, en esta decisión crucial para el sector agroindustrial argentino, hay 3 factores en juego de importancia igualmente fundamental: a) el gobierno de Javier Milei ha tenido un enorme acierto estratégico al considerar prioritaria la cuestión fiscal, y de esa manera ha logrado terminar con la inflación como el aspecto central de la crisis macroeconómica de un país mega e híper inflacionario como es la Argentina, y en ese camino se ha convertido en el principal aliado de EE.UU. en América Latina, y quizás del mundo; b) en el hecho de que China es la 2da economía del sistema global, y acaba de sellar en Ginebra un acuerdo de cooperación con EE.UU.; y c) Bunge, ahora norteamericana, fue creada en la Argentina de 1880 por inmigrantes europeos; y se convirtió de inmediato en uno de los principales protagonistas del extraordinario boom exportador desatado por el agro argentino entonces.
CARLOS CASARES, Buenos Aires.- Para transitar por la ruta provincial 50, que es de tierra, entre la localidad de Carlos Casares y Bolívar, hay que subirse a una camioneta y, aun así, las probabilidades de quedarse encajado en medio del barro son muchas. Si esto sucede habrá que tener algo de suerte y esperar que pase un vecino con un tractor, porque tampoco hay señal para comunicarse por teléfono. Lo sabe muy bien la gente de Ordoqui, una localidad en donde viven 137 personas, lejos de las 2000 que supo albergar en la década del 40, cuando pasaba el tren. “Acá había seis fábricas”, dice Roberto Berardo al recordar viejos y buenos tiempos para una comunidad que estaba conectada con la ciudad. Hoy en esta localidad, sobre el camino de tierra que se vuelve intransitable, se encuentra una planta compresora que lleva gas de Vaca Muerta al AMBA.
Este es uno de los lugares del centro y oeste bonaerense con problemas de inundaciones por las intensas lluvias de los últimos meses, en especial durante abril y mayo, pero también por la falta de continuidad de diversas obras de infraestructura. En total, según la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), unos 2 millones de hectáreas quedaron bajo el agua en toda la provincia en el peor momento del fenómeno. La entidad informó que Carlos Casares y 9 de Julio se convirtieron en el epicentro del problema. Hoy siguen muy afectadas entre 800.000 y un millón de hectáreas, además de Carlos Casares y 9 de Julio, si se consideran Bolívar, 25 de Mayo, Henderson (partido de Hipólito Yrigoyen), parte de Saladillo y General Alvear, entre otras zonas.
Por Ignacio Iriarte.
Todos los años del período 2016/2024, la faena del segundo semestre ha sido más alta que la de los primeros seis meses.
En los últimos cinco años, en promedio, la matanza de julio-diciembre resultó un 10% superior a la del período enero-junio previo; el año pasado, la faena del segundo semestre superó en un 12% a la de la primera parte del año.
Si tenemos en cuenta lo faenado en el primer semestre de este año, y la estacionalidad de la oferta prevista para la segunda parte del año, 2025 cerraría con una faena de 13,9 millones de cabezas. Sería prácticamente el mismo volumen que el año pasado.
Puede atribuirse ese aumento estacional de la oferta a partir de julio a la gran cantidad de terneros y terneras que se destetan en otoño, y con –o sin– una recría corta va a los feedlots y son engordados para salir en gran volumen en agosto-noviembre.