A principios de noviembre, la tabacalera estadounidense Alliance One confirmó el despido de 120 trabajadores de su planta acopiadora de Perico, en Jujuy. La noticia, anticipada por Bichos de Campo, no conmovió a las autoridades de la Secretaría de Agricultura, que no realizaron gestión alguna sobre dicha situación pese al indudable impacto social que la noticia tenía en esa localidad jujeña fuertemente dedicada al cultivo del tabaco.
Un mes antes de esos despidos, el 13 de octubre pasado, Alliance One evidentemente ya presentaba una operación compleja en el país, pues ni siquiera se había presentado -como todos los años- al proceso de adjudicación del cupo arancelario de exportación de tabaco a los Estados Unidos, su país de origen. Este cupo está vigente desde 1995, cuando en ocasión de la Ronda Uruguay del Gatt, Estados Unidos asignó a la Argentina un cupo tarifario anual de 10.750 toneladas de tabaco. No es poco teniendo en cuenta que el país exporta unas 80 mil toneladas cada año.
A ese cupo deben acceder las empresas tabacaleras que están en condiciones de vender el tabaco al país del Norte. La Secretaría habilita todos los años un registro de firmas interesadas en hacerlo. Este año no figuró Alliance One, pese a ser una de las “dealer” (distribuidora) de tabaco en todo el planeta.