La cadena productiva del tomate industria, tradicional motor económico en el Valle de Uco, en Mendoza, atraviesa una coyuntura crítica. Productores advirtieron que la conjunción de costos elevados, falta de acceso al financiamiento y, sobre todo, una presión creciente de las importaciones, especialmente desde Chile, pero también de China, podría terminar por desarticular toda la matriz de valor, desde los viveros hasta las fábricas. “La situación fue muy mala. Nos pagaron lo mismo que el año pasado y con eso no se cubren los costos. Los que estaban dentro del programa Tomate 2000 cobraron entre 100 y 112 pesos el…