El escenario internacional, sin embargo, presenta algunos elementos favorables para el trigo argentino.
Asia gana protagonismo como destino del cereal
Durante septiembre, el mercado asiático tuvo una participación significativa en las exportaciones argentinas. Según la BCR, el 43% de los embarques del mes tuvo como destino países de Asia, con Indonesia entre los principales compradores.
El dato cobra relevancia en un contexto de menor participación exportadora de Rusia y Ucrania. Los embarques de ambos orígenes durante septiembre se ubicaron alrededor de un 80% por debajo de sus niveles habituales para esta época del año.
La menor disponibilidad exportable de algunos de los principales proveedores mundiales abre una oportunidad para otros orígenes, entre ellos Argentina, que cuenta además con una cosecha en niveles históricamente elevados y un volumen todavía importante por comercializar.
Este escenario también modificó la relación de precios entre el trigo disponible y las posiciones futuras. El precio disponible cerró a mediados de esta semana en US$ 229,2 por tonelada, mientras que la posición diciembre terminó en US$ 221,9.
La soja mantiene firme la demanda externa
El informe de la BCR también destaca el comportamiento del complejo sojero argentino. A pesar de la baja registrada en Chicago, el precio de la soja disponible en el mercado local se mantuvo alrededor de los $560.000 por tonelada, equivalentes a unos US$370.
Durante septiembre, el precio promedio de la soja en dólares fue aproximadamente 12% superior al promedio del resto del año y alcanzó su nivel más elevado desde 2023.
Uno de los principales factores detrás de esta firmeza se encuentra en el mercado de subproductos. El aceite de soja promedió unos US$1.200 por tonelada, mientras que la harina de soja alcanzó en septiembre un promedio de US$416 por tonelada, 20% por encima del promedio del resto del año y 31% por encima del promedio de 2025.
La combinación de ambos productos permitió sostener el valor de exportación del complejo industrial y, con ello, el poder de compra del mercado interno.
Hasta septiembre, las exportaciones de harina de soja alcanzaron su mayor nivel desde la campaña 2018/19, mientras que los embarques de aceite marcaron un récord. Aunque las ventas externas de poroto se encuentran aproximadamente a la mitad del nivel del año pasado, la absorción externa total de soja argentina alcanzó su mayor nivel en siete campañas para esta altura del año.
La soja estadounidense quedó fuera del acuerdo comercial entre EE.UU. y China. En el mercado internacional, otro de los focos de atención estuvo puesto en la reunión entre Donald Trump y Xi Jinping y sus posibles efectos sobre el comercio agrícola.
Según el análisis de la BCR, el entendimiento anunciado contempló reducciones arancelarias para productos estadounidenses como maíz, trigo, sorgo, carnes y lácteos, además de aceite y harina de soja. Sin embargo, el poroto de soja estadounidense mantuvo un arancel adicional del 10%.
La noticia generó una reacción bajista en Chicago: entre el viernes y el lunes, la soja perdió alrededor de US$11 por tonelada, equivalente a una caída del 2,2%, hasta ubicarse cerca de los US$473.
El impacto debe analizarse, de todos modos, en un mercado estadounidense donde la industria aceitera tiene actualmente una capacidad de procesamiento mayor que años atrás. Para la campaña 2026/27, el USDA proyecta un procesamiento récord de 75,6 millones de toneladas de soja, frente a exportaciones estimadas en 45,9 millones.
El maíz también sintió el impacto de los datos de Estados Unidos
El mercado internacional de maíz recibió además una fuerte presión bajista tras la publicación del informe trimestral de stocks del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).
Al 1° de septiembre, las existencias estadounidenses alcanzaban 53,2 millones de toneladas, un 35% más que los 39,4 millones registrados un año atrás.
El dato también superó ampliamente las expectativas del mercado, que se ubicaban alrededor de los 48,7 millones de toneladas. La diferencia llevó a los operadores a revisar al alza la disponibilidad de maíz estadounidense y provocó una fuerte caída de las cotizaciones en Chicago.
De esta manera, mientras el trigo argentino atraviesa un momento de fuerte dinamismo exportador, los mercados de soja y maíz quedan condicionados por la evolución de la demanda internacional y, especialmente, por los elevados niveles de oferta que muestran algunos de los principales productores mundiales.
Campolitoral – El Litoral, Santa Fe