En julio la participación de las hembras en la faena habría sido del 44,3%, seis décimas por debajo del promedio del 2007-2025 para el mes de julio.
Este indicador ya habría abandonado los niveles propios de la fase de liquidación (45-50%), mostrando en los últimos meses una baja auspiciosa.
El poder adquisitivo de los salarios en términos de carne vacuna (Ripte/5 cortes Indec) habría tocado un piso en marzo pasado, con 91 kilos, para recuperarse a 95 kilos en abril y mayo.
Este índice llegó a los 142 kilos en noviembre del 2024, para caer luego por 15 meses consecutivos, al subir más el precio de la carne vacuna que los salarios.
Nuestro Índice de Insumos Ganaderos Ponderado (Personal, Pasturas, Verdeos, Silaje de Maíz, Alambre, Gas-oil, Rollos, Maíz) cayó en junio pasado un 0,3%. Recordemos que había retrocedido en enero (-0,8%) y en febrero (-1,4%), pero pegó un salto del 10,9% en marzo, con la suba del gas-oil, los fertilizantes (guerra en Medio Oriente) y otros insumos.
En abril, el índice subió un 1,9%; y en mayo, un 1,7%, para retroceder en junio un 0,3%.
Entre junio del 2025 y junio del 2026, y mientras el IPC subió un 33,6%, el precio del ternero lo hizo un 64%, el del novillito un 50%, los insumos ganaderos (índice ponderado) un 46% y el tipo de cambio un 23%.
El “stop” de Brasil
El ritmo diario de las exportaciones brasileñas de carne vacuna registra en julio una caída del 10% con respecto a igual mes del año pasado. Esta desaceleración –que podría acentuarse en las próximas semanas– se da ante el inminente agotamiento de la cuota china, que en el 2026 es de 1,1 millones de toneladas.
China absorbe el 50% de los embarques brasileños, y se estima que las exportaciones totales de julio-septiembre serán bien inferiores al ritmo que traían en el primer semestre, al faltar el mercado chino.
Abiec calcula que este año las ventas al exterior de Brasil caerán un 10%, después de varios años de vertiginoso crecimiento. En los primeros seis meses del 2026 las exportaciones de carne vacuna y subproductos totalizaron los U$S 9.900 millones, un 33% más que en enero-junio del año pasado. El volumen embarcado alcanzó los 1,8 millones de toneladas, un 7% más que el año pasado.
Abrafrigo calcula que el cierre temporario del mercado chino le costará a la ganadería brasileña unos U$S 4 mil millones, y se estima que a partir de noviembre se reanudarán los embarques, para entrar con carne a China –hay 40 días de flete– a partir del 1° de enero, ya en cumplimiento de la cuota 2027.
Se espera una acumulación de carne brasileña en depósitos fiscales y en barcos en los puertos de China, a la espera del primer día hábil del 2027. Los meses críticos, entonces, para Brasil y para sus competidores, serían de agosto a noviembre.
A esta importante restricción hay que agregar que las carnes brasileñas perderán el acceso al mercado de la Unión Europea a partir de septiembre, al no poder garantizar el Gobierno brasileño el no uso de “antimicrobianos” como promotores de crecimiento en la producción de carne.
Los valores del ganado en pie en Brasil, que se esperaba que experimentaran un retroceso ante el cierre temporario del mercado chino, después de varias semanas de caída muestran ahora una inesperada firmeza, porque los productores se resisten a vender sus novillos y sus vacas con bajas en las cotizaciones.
Agrovoz – La Voz del Interior


