Feedlot
Ese escenario empezó a revertirse la semana pasada. Los primeros animales ya ingresaron al establecimiento y el plan contempla incorporar alrededor de 3500 cabezas por mes durante agosto, septiembre y octubre, hasta alcanzar unas 10.500. Luego, la intención es llegar a 15.000 animales y, en una etapa posterior, acercarse a la capacidad instalada de 30.000 cabezas. Según explicaron desde la empresa, con inversiones en infraestructura el establecimiento incluso podría ampliar su capacidad hasta unas 50.000 cabezas.
La intención es que el principal destino de esa hacienda vuelva a ser Friar. Desde la empresa señalaron que la asistencia financiera, en tanto, busca que el frigorífico recupere un nivel de actividad y de faena que le permita sostener su operación. Además, contar nuevamente con un feedlot operativo permitirá disponer de un stock propio para abastecer a la planta cuando las condiciones climáticas dificulten retirar animales de los campos.
En ese contexto se da la asistencia financiera. El 25 de junio, la Nueva Vicentin y Friar firmaron un contrato mediante el cual la agroexportadora se comprometió a aportar $4270 millones. Los fondos deberán destinarse exclusivamente a capital de trabajo, incluyendo la compra de materias primas, insumos y el pago de cargas sociales y servicios.
La empresa sostuvo que la operación permitirá “dotar a FRIAR del capital de trabajo necesario para el normal desarrollo de su actividad productiva”. También argumentó que la asistencia preservará el valor económico de la participación accionaria que todavía conserva en el frigorífico. Actualmente posee 4643 acciones, equivalentes al 0,3869% del capital social.
Friar es uno de los principales frigoríficos exportadores de carne vacuna del país y tiene su planta industrial en Reconquista. La empresa formó parte del grupo Vicentin hasta 2020, cuando fue transferida al fondo BAF Capital. Desde entonces, la agroexportadora mantuvo únicamente esa participación accionaria minoritaria.
El acuerdo ya fue firmado entre las partes. Sin embargo, para completar el esquema de garantías, FRIAR se comprometió a constituir una hipoteca en primer grado sobre su planta industrial de Reconquista. Según explicó Vicentin en una presentación judicial, esa garantía solo podrá instrumentarse una vez que se levanten las medidas cautelares que hoy impiden constituir derechos reales sobre ese inmueble. Por ese motivo, la empresa solicitó ante la Justicia que autorice la asistencia financiera y disponga el levantamiento de esas restricciones únicamente para permitir la constitución de la hipoteca.
Vicentin advirtió que, si finalmente no pudiera constituirse esa garantía, el préstamo pasará a considerarse un aporte de capital sin garantía, una situación que, según sostuvo, la dejaría en una posición patrimonial menos favorable.
En el gobierno de Santa Fe también destacaron la operación. El ministro de Trabajo provincial, Roald “Coco” Báscolo, la calificó como “una buena noticia” y sostuvo que abre una oportunidad para fortalecer la cadena cárnica. “Hemos perdido tiempo castigando a los productores ganaderos y hoy sufrimos la falta de hacienda para exportación. El mundo nos quiere comprar carne”, señaló a LA NACION.
El funcionario también remarcó el impacto que una recuperación de Friar puede tener sobre la economía regional. “En Reconquista, Friar es el principal generador de empleo privado registrado. Son más de 1000 trabajadores”, afirmó. El establecimiento tiene una capacidad de faena de 1400 animales por día. El total anual asciende a 310.000.
Campo – La Nación – Pilar Vazquez


