En Estados Unidos, donde la liquidación parecería que ha terminado, pero la recomposición todavía no arranca, los analistas tienen el foco puesto en la faena de vaquillonas. Aseguran que la matanza de vientres útiles se ha reducido, pero de acuerdo con la (todavía) alta faena de vaquillonas observada, la reposición sigue siendo inferior al número de vacas refugadas más la mortandad.
Debe destacarse que la participación de las hembras en la faena estadounidense, que en junio fue del 47,1%, resulta la más baja para ese mes de los últimos cuatro años, por encima todavía del promedio de los años 2002-2025, que fue del 45,8%. El último año de retención franca del rodeo nacional, que fue el 2016, la participación de las hembras en la faena en junio fue del 41%.
Hay tres aspectos sobresalientes del notable momento actual de la ganadería argentina:
La fuerte escasez de carne, que de acuerdo con el acotado destete 2026 podría durar por lo menos hasta el 2028. Si entramos en una retención más franca, podría acentuarse aún más.
Es excepcionalmente favorable la relación entre el precio del ganado y el costo del alimento, sea este el grano, pradera, silaje, verdeo o campo natural.
En el caso del maíz, hoy con un kilo de novillo se pueden adquirir 16 kilos de grano, cuando ese poder adquisitivo en los últimos 10 años, para el mes de junio, promedia los 10,4 kilos.
La relación entre novillo y maíz más alta de los últimos 25 años se dio en agosto del 2015, cuando llego a un cociente de 20 a 1, pero seis meses después de este récord, esa relación de precios se había reducido a la mitad.
Una relación de compra/venta, extremadamente favorable para la cría, con una transferencia de valor de magnitud, de toda la cadena de la carne, a favor del sector criador.
En junio último, la relación ternero/novillo fue de 1,53 a 1, cuando hace un año era de 1,33 a 1 y en el 2023 era de 1,23 a 1. Cuanto más barato es el alimento, y más conveniente es convertir grano en carne, mayor es la presión de feedloteros, invernadores y recriadores sobre la limitada oferta de terneros, incrementándose la relación de compra/venta.
Hace unos años, en Estados Unidos, se distribuía en los remates feria entre los compradores de invernada una tarjeta impresa donde constaba en una tabla hasta cuánto se podían pagar los terneros o novillitos en función del precio de ese momento del maíz).
Agrovoz – La Voz del Interior


