En representación de La Libertad Avanza también participaron Francisco Morchio (Entre Ríos), Luis Picat (Córdoba), Verónica Razzini (Santa Fe), Andrés Leone (CABA), Andrés Laumann (Entre Ríos), Pablo Ansaloni (Buenos Aires) y Santiago Santurio (Buenos Aires). Desde este bloque expresaron que “está claro el panorama” y pidieron tiempo “porque hay medidas que el Gobierno está por tomar”.
El radicalismo también tuvo un protagonismo destacado, con Guillermo Aguero (Chaco), Diogenes González (Corrientes), Daniel Kroneberger (La Pampa), Lisandro Nieri (Mendoza), Silvana Schneider (Chaco) y Gabriela Valenzuela (Corrientes).
Por el peronismo se sumaron Victoria Tolosa Paz (UXP-Buenos Aires) y Marcelo Lewandowski (UXP-Santa Fe), como también Alicia Fregonese (PRO-Entre Ríos) y Alejandra Torres (Provincias Unidas-Córdoba).
Ángeles Naveyra, titular de Barbechando, buscó poner en consideración que “la situación de los productores es compleja, porque quizás los legisladores escuchen hablar de cosecha récord y no entiendan ciertos reclamos o quejas”.
Y aseguró que tras esa reunión “a todos les quedó claro que, si no hacemos algo, no va a haber trigo. ¿Qué falta? Ajustar un poco los números, ayuda con la desgravación de los fertilizantes, y una baja de las retenciones, al menos 2-3 puntos…”.
Informe técnico de CREA
Esteban Barrelli, líder de Economía de CREA, presentó el Reporte de Actualidad Agro basado en la encuesta SEA, que ofrece una radiografía integral sobre el estado de situación de las principales actividades agropecuarias.
Uno de los primeros indicadores presentados fue el Índice de Confianza del Empresario Agropecuario (ICEA) de CREA, que actualmente refleja una recuperación respecto del complejo escenario atravesado durante el año anterior. “Esta mejora se explica por una percepción de mayor estabilidad macroeconómica y una mejor valoración del contexto actual para realizar inversiones”.
Con todo, la situación del negocio agrícola extensivo es inquietante. “La competitividad está comprometida por relaciones de precios desfavorables y una alta presión tributaria. Más aún, las proyecciones para los cereales indican que en 2/3 del país los resultados son ajustados o negativos.
Por otro lado, el negocio ganadero atraviesa un mejor momento por el nivel de precios actual, resulta fundamental tener un escenario de previsibilidad e instrumentos financieros al largo plazo. En contrapartida, la lechería con un marcado deterioro en ingresos y como uno de los sectores con más desafíos, donde la exportación adquiere un rol central para sostener precios y viabilidad económica.
Uno de los focos centrales estuvo puesto en el incremento del precio de insumos clave, como los fertilizantes, particularmente la urea, impulsado por la crisis energética internacional derivada del conflicto entre Irán y Estados Unidos. Ante la falta de una mejora proporcional en el precio de los commodities, se genera una creciente brecha entre ingresos y costos, deteriorando aún más la ecuación económica del productor.
Para finalizar, la presentación también se abordó el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), destacando su potencial para promover incorporación tecnológica, riego, eficiencia energética y mejoras productivas. No obstante, CREA remarcó dificultades vinculadas a su implementación práctica debido a la relación de los promedios de facturación de las distintas categorías en relación a los mínimos de inversión.
Proyección tributaria de la BCR
En la segunda instancia, Julio Calzada, Emilce Terré y Tomás Rodríguez Zurro, de la Dirección de Informaciones y Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario, presentaron un estudio de proyección económica y fiscal basado en el modelo AGMEMOD, una herramienta internacional de simulación utilizada por la Unión Europea y adaptada al caso argentino para evaluar escenarios productivos de largo plazo.
La presentación aportó un enfoque cuantitativo fundamental para uno de los debates más sensibles de la agenda económica argentina: cómo diseñar una política tributaria que preserve recursos fiscales sin afectar el desarrollo productivo y exportador.
En ese sentido, el análisis estuvo orientado a medir, sobre bases cuantitativas, cuáles podrían ser los efectos de una eliminación gradual de los derechos de exportación sobre la producción, las exportaciones, la inversión y la recaudación.
De acuerdo al modelo, en un escenario de retenciones 0, la recaudación se equilibra a partir del cuarto año. Cabe mencionar que a los diez años de proyección la Nación acumula una recaudación adicional de 600 US$ M. Sin duda, la eliminación de retenciones genera una expansión productiva.
El análisis permitió profundizar una discusión estratégica sobre previsibilidad, mostrando que el debate sobre retenciones excede la coyuntura fiscal inmediata y se vincula directamente con decisiones de largo plazo sobre competitividad y desarrollo.
Así, los miembros del Espacio Legislativo Interpartidario del Agro (ELIA), formado por diputados y senadores de todas las fuerzas políticas, dieron una señal institucional significativa: el fortalecimiento del diálogo informado entre el Congreso y los sectores productivos resulta indispensable para abordar reformas estructurales y construir consensos duraderos.
Rural – Clarín – Mauricio Bártoli


