Más allá de la precisión que quedó en la letra de Trump, en el sector se sabe que los negociadores argentinos trabajan para que la puesta en marcha -al cierre de esta edición se esperaba que Estados Unidos pusiera en su Aduana las posiciones arancelarias- sea bien amplia. “Puede ocurrir que las 20.000 toneladas [la cuota inicial] queden para cortes finos [lomo, bife ancho, cuadril, entre otros] y las otras 80.000 toneladas para el resto [ trimming, mantas, por ejemplo]“, dijeron.
Las 20.000 toneladas son para todas las posiciones. Sin embargo, según contaron, el año pasado menos del 25% correspondió a ventas de cortes finos y el restante fue para trimming y mantas. “En el marco de la implementación se va a negociar todo”, indicaron. “Otra alternativa sería corregir las posiciones [arancelarias]; son las reuniones de implementación que faltan”, agregaron.
Como el nuevo acuerdo se trata de cuotas por trimestre, lo que no se envía en uno no pasa como volumen para el siguiente. Según trascendió, en el primer tramo se aplicará el criterio de primero llegado, primero servido. “Después se verá”, apuntaron.
La Argentina tiene en volumen a China como su primer cliente. Luego quedará, tras el anuncio de Trump, Estados Unidos en segundo lugar. Para Paloma Fontana, analista de ganadería de AZ-Group, respecto de China “la Argentina quedó muy bien parada luego de que se establecieran cuotas a los distintos países importadores al recibir una autorización que se ubica por encima de lo que exportó en 2025″. Son 511.000 toneladas con un arancel del 12,5%, si eso se supera hay que tributar un 55%. En cambio, Brasil, que colocaba el 52% de las necesidades del gigante asiático, vio reducido su cupo en 352.000 toneladas, a 1.106.000 toneladas.
En este marco, la Argentina habría quedado posicionada como alternativa más allá del cupo. Vale recordar, no obstante, que en el sector no pocos creen que los envíos de la Argentina a China podrían recortarse para atender la demanda norteamericana, que es de mayor precio. Habría una redistribución de destinos.
El punto clave para el negocio es seguir abriendo mercados. Japón para todo el país, no solo para la Patagonia, y Corea del Sur, entre otros, vienen siendo algunos de esos destinos codiciados. Uruguay, que tiene el mismo estatus sanitario que la Argentina, les vende con un diferencial de una trazabilidad ganadera que lleva años y le permitió entrar en esos mercados. Es un activo que destaca Víctor Tonelli, consultor, junto a otro: el vecino país nunca mintió sobre lo que ocurrió con la aftosa.
Las oportunidades en los mercados pueden ser más amplias en el resto de los países del sudeste asiático. Solo hay que acelerar. Confluyen esfuerzos del sector público, el privado y hasta el Ipcva. “Se está trabajando bien y es probable que en los próximos años iremos encontrándonos con nuevas aperturas”, destacó.
Campo – La Nación – Fernando Bertello


