En el caso de Argentina, los precios negociados con China han subido cerca de un 10% en lo que va de enero, ubicándose los principales productos embarcados (shink-shank, cortes de la rueda, vaca en manta, en cuartos con hueso o en cortes).
Los valores actuales están cerca de las cotizaciones alcanzadas en el 2022, cuando se llegó a un pico histórico de los precios internacionales de la carne vacuna.
Estos valores parecían irrepetibles, pero los precios que actualmente paga China se ubican sólo un 10%-12% por debajo de esos máximos contemporáneos.
Debe observarse que para los restantes mercados de exportación (Hilton, cuota 481, tapa de cuadril a Brasil, Israel, Chile) los frigoríficos argentinos obtienen hoy en día valores FOB que superan los del pico histórico de 2022.
El Rump and Loin Hilton, por ejemplo, cotiza hoy –primeras marcas– a cerca de los 20 mil dólares por tonelada, cuando en 2022 alcanzó los U$S 17.000.
Antes de conocerse la cuotificación de las importaciones chinas, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos proyectaba para 2026 compras del gigante asiático del orden de los 3,75 millones de toneladas res con hueso, el 28% del comercio global.
También según el Usda, China consume anualmente unos 11,3 millones de toneladas de carne vacuna, con una producción doméstica de 7,56 millones de toneladas e importaciones de 3,75 millones de toneladas.
El precio interno mayorista de la carne, unos U$S 9,30 por kilo en gancho, se ha recuperado marcadamente durante el último año, y podría afirmarse más aún con las limitaciones impuestas a las importaciones. Todo indicaría que este año caerán las compras chinas, pero mejorarán -en una medida ahora difícil de estimar- los precios internos y los precios de importación.
Agrovoz – La Voz del Interior


