Al hacerse cargo de la porción de campo que heredó y que dio lugar a Tres Luceros, en enero de 2017, María Marta se encontró con un rodeo que apenas tenía 37% de preñez. Su primer objetivo fue mejorar ese número. “Tratamos de entrada, de acortar todos esos plazos, de mejorar los índices”, porque “como sucede en los procesos de recambio generacional, al hacerte más chico, hay que ser más eficiente con lo que se tiene, porque sino, no te cierra el número”.
Para lograrlo contó con la colaboración de INTA, interactuando con profesionales de Paso de los Libres, Mercedes y Curuzú Cuatiá, quienes la asesoraron para encarar una recría eficiente. Además, hace 5 años ingresaron en un programa para aplicar caravanas electrónicas en el rodeo.
Manejo extraordinario
“Eso nos cambió el manejo de la hacienda. Empezamos a hacer la recría con un seguimiento individual. En vez de tomar el promedio del lote, tomamos los datos de cada vaca y cada ternero que estábamos recriando. Esto nos permitió eficientizar el manejo de una forma extraordinaria y recolectar muchísimos datos”, cuenta María Marta.
Y agrega: creo que ese fue uno de los motivos por el cual el IPCVA se fijó en nuestro campo (donde a fines de septiembre se realizó una jornada para productores), porque tenemos más de 5 años de datos recolectados a través de caravanas electrónicas y analizados, para tomar decisiones”.
Al comienzo, María y su equipo hicieron una selección fenotípica muy profunda del rodeo Braford que recibieron, y gran cantidad de hacienda fue descartada. Lo recaudado por su venta fue utilizado para tender unos 2000 m de caños, que actualmente llevan agua a todos los potreros. También colocaron 50 cuerpos de bebederos y comederos de autoconsumo, y levantaron galpones, silos, viviendas, además de comprar herramientas y maquinaria.
Semejante inversión tuvo mucho que ver con la sociedad que armó con su esposo, Marcelo. “Él es gran parte de todo esto. Como tiene otra mentalidad, es empresario de otra actividad (empresa familiar de distribución de bebidas) de la cual se derivaron recursos para invertir en Tres Luceros, le puso mucho análisis, mucha cabeza y es el motor económico de todo el establecimiento. Fue un trabajo muy arduo, muy consciente y que dio muy buenos resultados. Ahora el campo sí ya se mantiene solito, pero tuvimos que reinvertir mucho y sin usufructo durante 8 años. Ahora camina y es rentable”, cuenta María Marta.
Paso a paso
En 2019 se organizó la cría, para equilibrar la suplementación en el invierno, junto a la aplicación de un plan sanitario de inmunización contra la tristeza bovina (enfermedad que transmite la garrapata) mediante el control individual electrónico. Ese año, las vaquillas entraron en servicio a los 24 meses con 342 kilos de peso promedio, obteniéndose un índice de preñez del 98%, con Inseminación Artificial a Tiempo Fijo (IAFT) y repaso con toros.
En 2020, se adelantó el primer servicio a 18 meses, para vaquillas de 347 kilos de peso promedio y el porcentaje de preñez, a causa de la feroz sequía de ese verano, bajó a 87%. En 2022, el primer servicio se dio a hembras de 18 meses y 376 kilos de peso promedio, y la preñez trepó a 92%, usando IATF y repaso con toros.
Con igual metodología, en 2023, las vaquillas tuvieron su primer servicio a los 16 meses y medio con 384 kilos de peso promedio, lográndose una tasa de preñez de 89%. A partir de ese año, se comenzaron a seleccionar las vacas de cría por el fenotipo buscado de animales de menor tamaño y mayor fertilidad, manteniendo en el rodeo solo aquellas que produjeran 1 ternero por año.
Esto fue posible, gracias a la información tomada de una base de datos que se fue armando a partir de 2021, año en el que completaron la identificación individual de todo el rodeo con caravanas electrónicas.
“Fuimos aumentando el kilaje, el peso en el que entraban las hembras al entore, y disminuyendo la edad, con excelentes índices, todos arriba del 90% de preñez. Tratamos de sostener eso que fue uno de los mayores logros que tuvimos. También trabajamos mucho para bajar la merma (reducción del porcentaje entre la preñez y el destete”, explica María Marta”.
Braford más Angus
Tres Luceros cuenta actualmente con un rodeo de 530 vientres, cuyo índice de preñez es de 85%, porcentaje que se incrementa al 90% en las vaquillas de primer servicio. Además, desteta terneros livianos de 180 a 200 kilos, peso que buscan superar. Los venden en las provincias de Buenos Aires y Entre Ríos. “Nuestros terneros son conocidos entre los comisionistas, tenemos buena oferta y se venden muy bien”, cuenta María Marta.
Además, implementaron un sistema rotativo de pastoreo racional Voisin en 157 ha, con parcelas de 2 ha, cada una con agua suministrada en bebederos móviles, con sistema de acople rápido. Actualmente se están construyendo más corrales para sumar a este sistema.
Si bien ese pastoreo se da sobre pastos naturales, la implantación de pasturas megatérmicas e invernales es uno de los proyectos que piensan implementar. Los terneros se suplementan en invierno con distintos granos cuya elección depende de la relación costo-beneficio.
Además de los Braford, Tres Luceros cuenta con rodeo Angus Colorado, incorporado en 2018, al que últimamente también se han sumado Negros de esa raza. Su llegada tiene relación directa con un convenio que, desde 2023, mantienen con la Cabaña Angus Las Veteranas, de Tandil (BA), del MV Andrés Cornejo, por el cual en Bonpland se recrían toros de esa cabaña.
“Él buscaba puntos de recría de toros en diferentes zonas del país y Tres Luceros es uno de ellos. Cornejo manda sus terneros recién destetados, sus toritos, y se recrían acá con todos los condicionantes ambientales que tenemos, para adaptarse a nuestra zona, y se venden en el norte de Entre Ríos y sur de Corrientes”.
Van por más
La asociación con Cornejo podría derivar, en los próximos años, en una nueva actividad de Tres Luceros: “Tenemos en proyecto armar una cabaña para comercializar toros propios Braford y Angus, ya que a raíz de que el doctor Cornejo empezó a venir con su proyecto, él nos asesora en las dos razas y eso nos permitió mejorar en ambas”.
Igualmente, María Marta no pierde de vista el día a día y, si bien valora mucho lo logrado, coloca en un lugar destacado entre sus objetivos a cumplir “mantener una preñez igual o superior al 85% en el rodeo general, continuar trabajando en la detección de mermas, incorporar más datos de importancia productiva al rodeo y mantener un aumento progresivo del peso de destete”.
En este sentido, y reconociendo que ha aprendido de los errores, destaca que “evolucionamos y crecimos como empresa, pero principalmente como personas,” y explica que “la dedicación y la disciplina nos dieron resultado. La trazabilidad electrónica es la llave de ingreso a la ganadería del futuro. No hay secretos, hay mucha entrega en aquello que creemos que hará una diferencia en nuestras vidas y en la de las próximas generaciones. Primero hay que creer y luego luchar por eso, y aunque el camino no sea fácil, los resultados aparecen”, dice desde su experiencia directa.
Rural – Clarín – Gastón Guido


