El mínimo de la serie se da en los años 1985/1989, cuando el precio de los campos de cría promedió los U$S 600 de hoy por hectárea, y el máximo lo encontramos en el 2012, cuando alcanzó los U$S 4.600.
Llama la atención en la serie 1981/2024 la escalada en el valor de los campos de cría que se dio entre el año 2002 –a la salida de la convertibilidad– y el año 2011, década en que el precio pasa de los U$S 690 a los U$S 4.600 de hoy, con un 560% de incremento en 10 años en dólares constantes.
Desde el 2012, el valor de los campos de cría -con altibajos- ha tendido a caer, hasta ubicarse hoy en los U$S 2.700 por hectárea.
Cómo viene la “cosecha” de terneros
En enero-mayo del corriente año, el número de terneros y terneras salidos de los campos de cría ha aumentado un 4,5% con respecto a igual período del año pasado. Con un destete que sería este año igual al de 2024, este incremento puede adjudicarse a un adelanto de la zafra.
Los criadores en muchas zonas vienen de dos años muy malos desde el punto de vista climático, y este otoño muchos de ellos han optado por vender antes, sea porque les tentaron los precios –en dólares, muy altos–, o porque necesitaban la plata.
Hay muchas regiones donde la seca o el exceso de agua llevó a la venta anticipada. El precio actual del ternero en dólares libres, unos U$S 3,25 por kilo, es un 85% más alto que un año atrás y un 100% más alto que el promedio de los últimos 10 años.
La relación de compra-venta actual (precio del ternero/precio del novillito) es hoy del 22%, la segunda más alta o favorable para el criador, para el mes de junio, de los últimos 15 años. La oferta de terneros, de acuerdo con la estacionalidad (enero-diciembre igual a 100), pasa de un índice 165 en mayo a 129 en junio, 98 en julio, 92 en agosto, 88 en septiembre, 63 en octubre, y toca su mínimo anual de oferta en noviembre con un índice de 50.
Todos los años, a lo largo del segundo semestre, la relación de compra-venta tiende a mejorar para el criador, o empeorar para el invernador o feedlotero, para tocar los índices de reposición más altos (31%-39%) en los últimos tres meses del año.
Agrovoz – La Voz del Interior


