En el campo de la ingeniería genética, donde todo parece ser posible, es difícil sorprenderse. Pero aún así, algunos hacen el esfuerzo por lograrlo y, en rigor, la empresa de genética agrícola Beam CropTech se lleva las de ganar. Si perteneciese al mundo de la dermocosmética, podría decirse que esa firma argentina, de apenas 5 años de antigüedad, fabrica protectores solares. Aunque no es estrictamente lo que hace, pues no desarrolla insumos estrictamente. Lo cierto es que se le parece mucho. Específicamente, la empresa trabaja con la manipulación de un gen específico, mediante el cual controlan el proceso de fotosíntesis…