Uno de los jugadores históricos del negocio de la carne argentina, el Frigorífico General Pico SA, enfrenta una de sus peores crisis. La compañía, propiedad de la familia Lowenstein, apellido reconocido en la industria nacional por haber sido parte, décadas atrás, de la fundación de la icónica marca de hamburguesas Paty, se encuentra en una situación de asfixia financiera que ha derivado en la parálisis de sus operaciones y la incertidumbre de sus trabajadores, unos 500, que estaban en sus plantas y hoy con licencia. Frente a los rumores de cierre del establecimiento de Trenel, La Pampa, fuentes cercanas a…