“Este año logramos una muy buena cantidad y calidad de toros con dos años de edad, nacidos en 2024, y nos fue muy bien en las tres muestras con los ejemplares Puros Registrados que cuenta la escuela”, destacó Torregrosa.
“A mediados de agosto fuimos a Junín con cinco toros, obteniendo el Gran Campeón y el trío Gran Campeón Macho, a principios de septiembre fuimos a Chivilcoy con otros cinco toros, logrando los dos mismos premios, al igual que en Pergamino, donde participamos con siete toros”, informó.
Además de los principales premios, pudieron repetir los éxitos alcanzados el año pasado. El médico veterinario explicó que “en los tríos, los reproductores presentados se destacaron por su homogeneidad, siendo muy parejos entre sí, bien estéticos, y en muy buen estado y calidad racial; mientras que los grandes campeones también fueron animales muy destacados, con excelentes aplomos, musculatura y calidad racial”.
Gran futuro para producir la mejor descendencia
Como los toros tienen dos años, Torregrosa destacó que se trata de animales con mucho futuro para producir la mejor descendencia. “Son el resultado de una importante inversión en genética que viene desarrollando la Escuela desde hace muchos años, y una adecuada selección de ejemplares desde su nacimiento”, enfatizó.
En esa línea, el docente contó que “desde el nacimiento uno ya se puede dar cuenta de si el animal puede ser un buen reproductor; más allá de continuar evaluándolo luego al destete y cuando está al pie de la madre, y siguiéndolo en recría y terminación”.
De esta manera, señaló que “se observa si el ejemplar se sigue desarrollando adecuadamente, siendo un largo pero lindo proceso que realizamos en forma conjunta con los alumnos, con una alimentación en base a verdeo de avena y suplementación con silaje de maíz y un balanceado que se prepara acá mismo en la escuela”.
-¿Cuantos animales tiene actualmente la Escuela?
-Tenemos unos 120 vientres en producción, con el objetivo de llegar a 200 madres. Contamos con las terneras suficientes para alcanzar ese número, pero el proceso es largo, ya que recién comienzan su producción a los tres años de edad.
-¿Los chicos se entusiasman con la selección, desarrollo y obtención de estos reproductores?
-Sí, mucho. Vienen casi todos los días a observarlos, hay mucho interés y predisposición, los eligen en base a lo que van aprendiendo en el aula, poniendo en práctica sus conocimientos técnicos, tienen mucha participación en la selección de los animales y eso los entusiasma mucho.
-¿Qué significa para la escuela lograr estos premios?
-Un gran orgullo, porque los chicos aprenden todo el proceso de desarrollo de un reproductor de primer nivel desde su nacimiento. Les demostramos como ejemplo que, con esfuerzo y dedicación, es una posible alternativa para su futuro desarrollo laboral.
La Capital – Luciano Venini