Sobre los temas a tratar, se pueden enumerar al menos 19 tópicos: germoplasma, ingeniería de la soja, biotecnología, bioinsumos, enfermedades, nutrición vegetal, mecanización, competitividad, informes de país, logística, bioeconomía, forrajes, alimentación y nutrición humana, sostenibilidad, riesgo agroclimático, gestión de cultivos, educación en agricultura e innovación, certificación y comercio y mercados.
Es decir, se van a discutir de regulaciones, políticas y temáticas que van más allá de la producción. “Una parte ocurre en la Bolsa de Comercio de Rosario, con sesiones, workshops y plenarias. Y después hay dos tours: uno en zona productiva y otro más académico. Todo finaliza con un paseo en el Barco Ciudad de Rosario, para ver desde la perspectiva del río a las principales terminales portuarias”, adelantó la referente de Acsoja.
El protagonismo local
Acsoja será la anfitriona de este evento mundial que se realizará en Rosario. Para tomar dimensión, el complejo sojero argentino representa exportaciones por u$s 22.500 millones, una producción de entre 44 y60 millones de toneladas que tiene un nivel de industrialización del 80%. Además, está presente en 15 de las 22 provincias de la Argentina, con 60.000 productores, 336 plantas extrusoras y de procesamiento, 4000 elevadores y cooperativas y 1,8 millones de viajes en camión.
“La Asociación fue fundada en el 2004 para consolidar al sector y hacer más fuerte a la cadena de la soja. Son seis ramas con actores importantes del sector: ciencia y tecnología, insumos, servicio, producción, comercialización e industria”, contó Alloatti.
En 2025 la cadena de la soja representó el 24,6% de las exportaciones argentinas, con China, India, Vietnam e Indonesia como principales socios comerciales.
Alloatti indicó que fue clave en este proceso la capacitación constante con rápida adopción de tecnologías sostenibles: “Los sistemas productivos basados en intensificación sostenible fueron fundamentales”. A eso se sumó la articulación entre los sectores comerciales y exportadores, de forma eficiente y transparente, y el aporte de las instituciones, las universidades y profesionales de todas las áreas.
Desde Acsoja también resaltan el rol de una industria semillera sólida. Argentina fue el primer país con un marco regulatorio flexible para la aprobación de OGMs en 1991. “La capacidad productiva permanece intacta”, concluyó Alloatti. Para más información e inscripciones a la Conferencia, ingresar a www.wsrc2027.com.ar
La Capital