Planes pensados para cada establecimiento
Los equipos relevan información ambiental y socioeconómica, elaboran cartografía e inventarios forestales y analizan la carga ganadera, la infraestructura, los riesgos y las condiciones particulares de cada campo.
A partir de ese diagnóstico se diseñan planes que pueden incluir inversiones en aprovechamiento forestal, manejo ganadero, producción de forraje, infraestructura y monitoreo. Según Hernán Hernández, coordinador del Proyecto I068 del INTA, la experiencia permitirá conocer el desempeño productivo, económico y ambiental de estos modelos en distintos tipos de bosques.
Los establecimientos están distribuidos en Santiago del Estero, La Rioja, Córdoba, Jujuy, Salta, Tucumán, Santa Fe, Buenos Aires, Neuquén, Río Negro, Chubut y Corrientes. El INTA también integra el equipo técnico que acompaña otros cuatro sitios en San Luis.
Información para mejorar el manejo
Además de acompañar a los productores, el trabajo permitirá evaluar cómo responden estos sistemas en diferentes realidades productivas y ambientales y generar información para ajustar las prácticas de manejo.
Desde la FAO, Agustina Soto Castello, coordinadora del componente MBGI, explicó que el proyecto contempla una línea específica de financiamiento para productores ganaderos destinada a formular e implementar los planes.
Con planificación, asistencia técnica e inversiones a escala predial, la iniciativa busca fortalecer la producción y, al mismo tiempo, reducir la degradación del bosque nativo, preservando la biodiversidad y los servicios ambientales que estos ecosistemas sostienen.
Infobae – Revista Chacra


