Sin embargo, allí también aparece una precisión relevante: Trucco indicó que “por el momento” no formulaba una imputación, acusación ni atribución directa de responsabilidad penal contra persona alguna, aunque sí mencionaba a quienes habían participado de los acontecimientos relatados.
La presentación había ingresado a finales de mayo en la Fiscalía Regional 2 de Rosario y fue asignada a la Unidad Fiscal Especializada en Investigaciones Estratégicas. En ese momento, fuentes del MPA habían confirmado a LA NACION que el fiscal Ramiro González Raggio estaba analizando la documentación aportada para determinar si existían elementos suficientes para disponer las primeras medidas de investigación. La denuncia fue patrocinada por el abogado Walter Stramazzo, en representación de Bioceres Crop Solutions.
Ante la consulta de LA NACION, fuentes cercanas a BIOX dijeron que la presentación realizada en mayo no estuvo dirigida contra Gloria Montarón Estrada en particular, sino que consistió en una denuncia sobre determinados hechos en los que, según la compañía, ella habría tenido intervención. “No denunciamos personas sino hechos”, dijeron. Además, indicaron que la denuncia se encuentra en revisión por la Fiscalía Regional y explicaron que todavía existen cuestiones por determinar respecto del encuadre del caso: por un lado, si los hechos deben tramitarse por la vía penal o eventualmente por la civil y, por otro, qué jurisdicción resulta competente, entre ellas Rosario o Estados Unidos. En ese contexto, las fuentes mencionaron que también evaluaban la posibilidad de avanzar con acciones en los Estados Unidos.
El motivo
El caso denunciado se remontaba a octubre de 2025. Según había planteado BIOX, la supuesta maniobra giraba alrededor de 5,3 millones de acciones de BIOX y se habría concretado a través de una carta de indemnidad mediante la cual se pidió prescindir de la certificación de firmas. El documento liberaba de responsabilidad a Continental, que mantenía las acciones bajo custodia, y trasladaba a BIOX las eventuales contingencias derivadas de la operación.
Trucco había expresado que “no había firmado el documento”, que tampoco había autorizado a otra persona a hacerlo en su nombre y que desconocía tanto la carta como la transferencia que posteriormente se realizó. Desde fuentes vinculadas con la compañía se había señalado entonces a Montarón Estrada como la persona que habría gestionado las comunicaciones relacionadas con la operación. Según aquella versión, las acciones terminaron transferidas a una sociedad vinculada con el entramado empresarial de Moolec Science.
No obstante, de acuerdo con la información difundida al conocerse la denuncia, para ese momento, Montarón Estrada ya no mantenía una relación laboral ni ocupaba cargos de dirección en BIOX. En tanto que las fuentes ligadas a BIOX señalaron que se desempeñaba en el universo societario de Moolec y vinculaban su intervención con la transacción cuestionada. “La estratega y ejecutora de dicha maniobra fue Gloria Montarón Estrada”, apuntaron desde el entorno de la compañía.
La defensa, en cambio, había advertido desde un primer momento sobre la complejidad de la estructura corporativa involucrada y rechazó que pudiera atribuirse de manera lineal responsabilidad penal individual por una operación de esa magnitud. Martínez Gorostiaga había dicho que Montarón Estrada se presentó espontáneamente ante el Ministerio Público de la Acusación, junto con la abogada María Carrara y su equipo, para ponerse a derecho y a disposición de la Fiscalía, pese a que no había recibido una notificación formal.
De acuerdo con la defensa, acercaron a los fiscales documentación de fuentes públicas y organismos regulatorios que, según sostuvo, permitía reconstruir la operación desde una perspectiva diferente de la expuesta cuando trascendió la denuncia. En junio, Martínez Gorostiaga había considerado que correspondía que el MPA examinara la presentación y determinara si reunía los requisitos para avanzar o si debía ser desestimada. Finalmente, el organismo optó por esta última alternativa.
El episodio se produjo en medio de una profunda reconfiguración y disputa societaria alrededor de las distintas empresas que llevan el nombre Bioceres. Aunque nacieron de una misma estructura empresarial, Bioceres SA y Bioceres Crop Solutions Corp. son sociedades diferentes. Bioceres SA, constituida en la Argentina en 2001, funcionó históricamente como holding y participó en la creación y desarrollo de Bioceres Crop Solutions, la compañía que posteriormente pasó a cotizar en el Nasdaq con el símbolo BIOX.
Durante 2025 ese entramado cambió de manera sustancial. Bioceres Group Limited se integró con Moolec Science, vinculada al empresario uruguayo Juan Sartori, mientras que cambios financieros acordados por BIOX con tenedores de deuda llevaron posteriormente a que el grupo perdiera el control de facto sobre BIOX. Bioceres SA entró en cesación de pagos en 2025 y solicitó su quiebra que se otorgó en marzo pasado.
La Nación – Belkis Martínez


