“El evento de ‘El Niño’ de 2026 es realmente excepcional: aunque nuestra clasificación de intensidad actual se detiene en +2,0°C, un total de 15 modelos pronostican anomalías de la temperatura superficial del mar en la región Niño 3.4 (zona del Pacífico donde se determina el evento climático) que alcanzan o superan los +3,0°C, mucho más allá de nuestra categoría de intensidad máxima definida”, alerta.
En función de la experiencia histórica reciente, el CCRS/IRI estableció una escala para definir la naturaleza de “El Niño” con diferentes gradientes, en la cual, por ejemplo, una temperatura 1,0 a 2,0ºC superior al promedio es considerado en la categoría “moderado, mientras que entre 1,5 a 2,0ºC es “fuerte” y superior a 2,0ºC “muy fuerte”.
Pero un “Niño” con una anomalía de 3,0ºC tendría que ser ubicado en una nueva categoría por implementar, que podría ser denominada, por ejemplo, “excepcionalmente fuerte”.

“Es importante destacar que no se trata simplemente de un ‘El Niño’ de alta probabilidad; el conjunto muestra una señal inusualmente fuerte y consistente de un evento de intensidad excepcional. Incluso cuando el conjunto se inclina hacia categorías más débiles a principios de 2027, la persistencia de condiciones de El Niño de fuertes a moderadas durante marzo-mayo de 2027 subraya la magnitud y durabilidad inusuales del evento de 2026”, señala el documento.
“En conjunto, la perspectiva objetiva de El Niño de mediados de agosto apunta a un El Niño sostenido y excepcionalmente fuerte, con pocos indicios de una transición que lo aleje de El Niño antes de la primavera de 2027”, resume.
Bichos de Campo


