Para Castagnani, el principal desafío no pasa solamente por ejecutar obras, sino por evitar que las intervenciones aisladas terminen trasladando el problema de una región a otra. “Por ahí uno hace una obra para sacarse el agua de encima y, sin querer, está enviando agua a otros lugares. Reclamamos un plan conjunto ante este fenómeno climático que se acerca, que es El Niño, que hasta ahora no hay”, afirmó.
El dirigente reconoció que existen distritos que ya avanzan con trabajos preventivos. Mencionó especialmente a Santa Fe y Corrientes, aunque insistió en que falta una estrategia integral que permita ordenar las acciones.
“Sabemos que hay provincias como Santa Fe que están con obras, como así también Corrientes. Hay que ver la intensidad con que viene este fenómeno porque las obras se pueden hacer, pero hay veces que el clima sobrepasa todas las precauciones. Pero sí, por lo menos, se puede aliviar lo que puede ser un Niño muy fuerte”, expresó.
En CRA señalaron que el diálogo con el gobierno nacional es permanente, especialmente en lo referido al funcionamiento de la Ley de Emergencia Agropecuaria, aunque consideran que la discusión no debería comenzar recién cuando los daños ya están instalados. “Estamos en conversaciones con el Gobierno por el tema de emergencia, pero para que eso se active primero tiene que ser declarado por la provincia. Ahí sí estamos trabajando y en contacto con la administración nacional con el compromiso de que, ante cualquier emergencia que declare una provincia, actuar en forma inmediata”, sostuvo.
Sin embargo, remarcó que el objetivo debería ser otro: “Nuestra preocupación e inquietud pasa por hacer las cosas de manera preventiva, que las cosas se hagan de antemano y no esperar a que se tenga que declarar la emergencia”.
Explicó que el propio marco legal limita la posibilidad de actuar antes de que ocurra el desastre, ya que la emergencia solo puede activarse una vez declarada por las provincias. “El inconveniente es que, por ley, no se puede activar si no la declara la provincia. Y algunas provincias te dicen: ‘No puedo declarar una emergencia cuando todavía no existe’”, indicó.
Por eso insistió en que el foco debe ponerse sobre las obras de infraestructura, el mantenimiento de caminos rurales y la limpieza de canales antes de que lleguen las lluvias más intensas: “El tema está en las obras previas, en mejorar la infraestructura, en los caminos rurales y en las dificultades que pueden llegar a venir”.
Como entidad federal, explicó que CRA articula el reclamo en los distintos niveles del Estado: “Las rurales ejercen esa tarea a nivel local con los municipios, las confederaciones con las provincias. Y nosotros, como CRA, lo hablamos con las autoridades nacionales. Eso se está haciendo, con diferentes resultados”.
El dirigente reconoció que el nivel de respuesta varía según cada jurisdicción y que todavía existen zonas donde los productores no observan acciones concretas. “La preocupación está porque en algunos lugares no se ven medidas que se estén tomando. Hay otros lugares que sí, pero otros que quizás todavía no ven la dimensión que puede llegar a tomar este fenómeno”, advirtió.
El tema ocupa un lugar prioritario dentro de la agenda de la entidad ruralista. “Hoy tenemos reunión de mesa directiva y este va a ser un tema importante”, contó. Según explicó, el reclamo surge especialmente desde aquellas regiones que ya atravesaron graves inundaciones y conocen las consecuencias económicas que generan los excesos hídricos. “Hay una gran preocupación por parte de los productores, sobre todo de zonas que han sufrido inundaciones. Esa gente está mucho más preocupada y pide, por lo menos, prevención”, insistió.
El presidente de CRA señaló que el fenómeno climático aparece asociado a otro reclamo histórico del sector: el deterioro de la infraestructura vial. “La gran preocupación que es transversal a todos es el mal estado de las rutas y la falta de infraestructura. Es un reclamo igual o más fuerte que el de El Niño. La gente está muy preocupada por el estado de las rutas. Son los dos reclamos fuertes, que van de la mano”, afirmó.
En la misma línea, durante la 81a. Exposición Rural de Federal, el vicepresidente primero de CRA, José Colombatto, sostuvo que cuando los fenómenos climáticos extremos generan pérdidas productivas el Estado debe responder con rapidez utilizando las herramientas previstas por la legislación vigente.
“Ante las emergencias climáticas, el Estado debe actuar con rapidez. La legislación contempla mecanismos como el tratamiento de la venta forzosa de hacienda en situaciones de emergencia. No se trata de un privilegio, sino de evitar que una contingencia climática se transforme también en una crisis económica para quien produce”, afirmó.
Respuesta
En tanto, el Gobierno dijo que ya puso en marcha medidas preventivas ante el posible desarrollo de un evento fuerte de El Niño. Mediante la resolución 559/2026 del Ministerio de Seguridad Nacional, publicada el 7 de julio pasado, aprobó el Plan de Coordinación Federal ENOS 2026/2027, destinado a fortalecer la preparación y la respuesta ante posibles inundaciones y crecidas asociadas al fenómeno El Niño. A través de la Agencia Federal de Emergencias (AFE), dependiente del Ministerio de Seguridad Nacional, se busca articular con las provincias y los organismos nacionales las tareas de prevención y respuesta frente a posibles inundaciones, crecidas y otros eventos hidrometeorológicos que podrían afectar especialmente a la Cuenca del Plata y, según evolucione el fenómeno, a otras regiones del país.
En ese contexto, la AFE informó que desde abril pasado comenzó a trabajar con las provincias. En mayo realizó en Santa Fe la primera reunión de coordinación federal con los distritos de la Cuenca del Plata para analizar los pronósticos elaborados por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el Instituto Nacional del Agua (INA) y el Sistema Nacional de Monitoreo de Emergencias (Siname).
En junio hubo un segundo encuentro que tuvo lugar en Corrientes, donde las provincias presentaron sus planes de prevención y el Gobierno expuso los recursos disponibles para un eventual despliegue operativo. Además, se realizaron reuniones técnicas en Misiones, Córdoba y Chaco, mientras que un nuevo encuentro de coordinación está previsto para la última semana de agosto en Entre Ríos.
La Nación – Mariana Reinke


