Miércoles, 01 Julio 2026 02:27

Tras una campaña récord para el girasol, un semillero argentino busca consolidar su crecimiento y ampliar la apuesta en maíz

El fuerte crecimiento que experimentó el girasol durante la campaña 2025/2026 no sólo impulsó la superficie sembrada y mejoró los márgenes de los productores, sino que también permitió validar el desempeño de nuevos materiales genéticos en distintas regiones del país. En ese contexto, el semillero argentino Zeta Semillas cerró una campaña con resultados que considera decisivos para consolidar su posicionamiento en el mercado y, al mismo tiempo, acelerar su desembarco en el negocio del maíz.

La empresa, especializada en genética de girasol, destacó que sus híbridos obtuvieron rendimientos competitivos y un sólido comportamiento sanitario en las principales zonas productoras, respaldados por ensayos realizados junto a instituciones de referencia.

Uno de los materiales que concentró la atención fue el híbrido ZT 74L74CL, evaluado en localidades del sudeste bonaerense como Orense, Balcarce, Tandil y Ayacucho, dentro de las redes de ensayos de CREA Sudeste y Latitud Sur.

"Los resultados nos demostraron que este material está posicionado entre los mejores del mercado, tanto por su rendimiento como por su paquete sanitario. Haber obtenido esa validación frente a los principales referentes del sector nos posiciona estratégicamente en la región", señaló Marina Berisso, representante técnica comercial de Zeta Semillas para el sudeste de Buenos Aires.

El buen desempeño observado en esa región coincidió con un escenario de fuerte expansión del cultivo a nivel nacional. Según explicó Lucas Páez Allende, responsable comercial de la empresa para Santa Fe y Entre Ríos, la superficie implantada durante la campaña alcanzó casi 3 millones de hectáreas, aproximadamente un 40% por encima del promedio de los últimos años.

El técnico atribuyó ese crecimiento al favorable contexto internacional generado por la menor oferta proveniente de la región del Mar Negro como consecuencia del conflicto entre Rusia y Ucrania, situación que sostuvo precios elevados y mejoró significativamente la rentabilidad del cultivo.

"El girasol fue uno de los grandes protagonistas de la campaña y en el centro-norte de Santa Fe ese crecimiento fue muy marcado. Los valores internacionales generaron márgenes muy atractivos para los productores y eso impulsó la incorporación del cultivo en muchas rotaciones", explicó.

En ese escenario, la empresa logró posicionar tanto híbridos linoleicos como alto oleicos que mostraron un desempeño competitivo en diferentes ambientes productivos. Con esos antecedentes, la comercialización de la próxima campaña comenzó antes de lo habitual en algunas regiones. En el sudeste bonaerense la preventa se inició durante mayo, reflejando el interés de muchos productores por asegurarse los materiales con anticipación.

Para Berisso, esa anticipación responde tanto a la validación que lograron los híbridos como a las expectativas favorables que mantienen los productores respecto del comportamiento climático y de los precios del cultivo.

"El productor entiende que el girasol vuelve a ocupar un lugar importante dentro de las rotaciones y eso hace que busque asegurar genética con tiempo", afirmó.

La realidad es diferente en el norte del país, donde las decisiones comerciales avanzan con mayor cautela debido al retraso que provocaron las lluvias sobre la cosecha de soja, algodón y maíz, además de la siembra de trigo. "Aunque este año las decisiones vienen más demoradas por cuestiones climáticas, el interés por el cultivo sigue firme. El girasol forma parte del ADN productivo de la región y los precios continúan siendo muy atractivos", sostuvo Páez Allende.

Mientras fortalece su presencia en girasol, Zeta Semillas también busca ganar participación en otro cultivo estratégico como el maíz. La compañía comenzó a desarrollar un portfolio específico con el objetivo de replicar en ese segmento el posicionamiento alcanzado en la oleaginosa.

La apuesta inicial se concentra en el híbrido ZT 1105, un material semidentado duro de ciclo intermedio que, según la empresa, ya muestra resultados competitivos frente a híbridos ampliamente difundidos en el mercado. "Queremos construir en maíz el mismo reconocimiento que logramos en girasol. Este híbrido representa el primer paso de una estrategia de largo plazo para ampliar nuestra participación en ese cultivo", explicó Berisso.

En las regiones ganaderas, la estrategia también contempla ofrecer materiales adaptados a sistemas mixtos. Según Páez Allende, la empresa apunta a un híbrido doble propósito, de buena sanidad y estabilidad, pensado tanto para producción de grano como para planteos de tambo y ganadería. La propuesta se complementa con híbridos de sorgo resistentes al pulgón amarillo y materiales forrajeros destinados a diversificar la oferta para los productores.

Con una trayectoria enfocada exclusivamente en genética de girasol, Zeta Semillas viene fortaleciendo en los últimos años su programa de investigación y desarrollo. La empresa cuenta con un programa propio de mejoramiento que abarca híbridos linoleicos, alto oleicos, confiteros y estriados, además de una red de ensayos en distintas regiones productivas del país para evaluar el comportamiento de los materiales en diferentes ambientes.

Su estrategia también incluye inversiones en infraestructura para investigación, alianzas con bancos internacionales de germoplasma y laboratorios de Europa y Estados Unidos, con el objetivo de desarrollar híbridos adaptados a las distintas regiones girasoleras de la Argentina y avanzar en mercados externos como Brasil, Bolivia y Europa.

Con una campaña que dejó buenos resultados productivos y comerciales, la empresa apuesta ahora a consolidar el crecimiento alcanzado en girasol mientras busca trasladar ese mismo modelo de desarrollo al mercado de maíz, apoyándose en la genética, la evaluación a campo y el acompañamiento técnico como ejes de su expansión.

Clarín