Miércoles, 01 Julio 2026 02:27

“Un paso muy grande para la industria nacional”: revelan que la proteína de soja argentina tiene el mejor perfil del mercado

Uno de los problemas crecientes en los últimos años en la industria procesadora de soja argentina es el descenso del contenido de proteína del grano. El porcentaje no deja de caer: entre 1997 y 2018 bajó de 47% a 45,5% lo que ha llevado a incurrir en mayores gastos de secado en busca de aumentar la concentración proteica del poroto, implicando, también, castigos en la comercialización de la harina de soja exportada. “No se llega a los estándares, esto es realmente un punto crítico que genera problemas a toda la cadena”, sostuvo Ángela Orlando, bioquímica investigadora, integrante de la Asociación Argentina de Grasas y Aceites (Asaga) en un panel durante el Seminario de Acsoja realizado el 30 de junio en Rosario.

Argentina pierde frente a sus principales competidores, Brasil y Estados Unidos, que tienen 47% y 46,4% de contenido de proteína, respectivamente. Esto es un hecho y está instalado en la información circulante. Sin embargo, hay un nuevo dato de gran relevancia que da vuelta el partido, dejando a Argentina como ganadora. Un estudio realizado por el Inta (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria), Asaga y Acsoja (la Asociación de la cadena de la soja) durante cinco años, determinó que la proteína de soja argentina contiene la mayor cantidad de aminoácidos (los que componen las proteínas) clave o key aminoácidos, los de mayor importancia: lisina, metionina, triptófano, treonina y cisteína. Mientras Argentina presenta un 15,06%, a nivel internacional el valor se ubica en el 14,35%. Esto es una muy buena noticia y podría cambiar las condiciones de comercialización del producto de mayor exportación nacional, la harina de soja.

“Tenemos el porcentaje de proteína más bajo, pero tenemos el total de key aminoácidos más alto relevado analíticamente. Tenemos un perfil de aminoácidos espectacular y eso es un paso muy grande para la industria argentina”, destacó Orlando.

Otra cuestión instalada en el conocimiento general es el llamado efecto dilución que indica que, a mayor rendimiento, menor contenido de proteína de soja en grano. Pero el estudio reveló que este principio no se cumple en el caso de los aminoácidos clave ya que no se diluyen cuando se eleva la proteína cruda. “A medida que fue cayendo un 2% la proteína, los key aminoácidos se mantuvieron, puede que la lisina haya bajado un poco, pero la compensaron los otros aminoácidos clave”, detalló Accoroni.

“Realmente hay una ventaja en los key aminoácidos respecto de Brasil y Estados Unidos. Brasil tiene mayor contenido de proteína, pero su perfil de aminoácidos es peor porque estos aminoácidos esenciales son más bajos”, subrayó la ingeniera.

El mapa de la proteína

La investigación construyó un mapa nacional de la proteína en soja, considerando ocho regiones productivas con distintas características agronómicas, en el que intervinieron 115 Agencias de Extensión del Inta, nueve Centros Regionales y cuatro laboratorios que analizaron muestras y encuestas a productores sobre manejo. Según contó, Cecilia Accoroni, ingeniera química del Inta Oliveros, los resultados revelaron que en el sudeste de Córdoba y el NOA se registran los mayores niveles proteicos, en tanto, en la zona núcleo y Entre Ríos se hallan los más bajos.

Por otro lado, el contenido de aceite de los porotos argentinos fue de 23,1% (promedio 4 años), más elevado que el promedio internacional. Aquí, Santa Fe centro lidera los porcentajes, seguido por la zona núcleo, Santa Fe centro y sur.

Clarín – Kitty Vaquero