La mayor parte de las exportaciones de harina de soja hacia Europa tuvieron como destino la Unión Europea, donde España, Italia, Países Bajos, Polonia e Irlanda se ubican entre los principales compradores. Fuera del bloque, el Reino Unido también figura como un mercado relevante.
Impulsados por el creciente protagonismo de Asia en el comercio global de harina de soja, los países del Sudeste Asiático ganaron una participación significativa como destinos de las exportaciones argentinas durante la última década. Vietnam e Indonesia se consolidaron como los principales compradores de la región, mientras que Malasia también se destacó entre los mercados más relevantes para este subproducto clave del complejo sojero.
En conjunto, el Sudeste Asiático ha mantenido una participación relativamente estable, concentrando entre el 25% y el 30% de los embarques argentinos de harina de soja en los últimos diez años. Sin embargo, el dinamismo más reciente de la demanda asiática provino de otras regiones del continente.
En particular, los países de Medio Oriente —entre ellos Arabia Saudita, Irán, Jordania y Emiratos Árabes Unidos— explican buena parte del crecimiento reciente de los despachos hacia Asia. A su vez, Turquía mostró un incremento sostenido en sus compras de harina de soja argentina.
Por otro lado, el norte de África llegó a representar cerca de una de cada diez toneladas de harina y pellets de soja exportadas por Argentina. No obstante, en la campaña actual la participación de esta región y del continente africano en su conjunto se ubica en el nivel más bajo de los últimos 15 años.
Gran parte de ese espacio fue ocupado por países del continente americano, particularmente por los integrantes de la Alianza del Pacífico. Colombia, Chile, Ecuador y Perú lideraron este crecimiento, consolidándose como destinos cada vez más relevantes para las exportaciones argentinas de harina de soja.
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