En el caso de los tractores, se patentaron 548 unidades en mayo, lo que implicó una caída del 5,8% frente a abril y una retracción interanual del 20% respecto de las 685 unidades patentadas en mayo de 2025. El acumulado anual del segmento llegó a 2.152 unidades, con una baja del 2,7% interanual.
John Deere lideró también este mercado con el 37,6% de participación, seguido por CNH, con 28,1%, y AGCO, con 10,8%.
El informe destacó que los tractores continúan mostrando señales de debilidad frente al año pasado y advirtió que la competencia de marcas importadas presiona los precios y distorsiona la lectura del mercado formal. También señaló que persisten inconsistencias en los patentamientos que afectan el análisis real de la actividad.
Patentamiento de pulverizadoras
Por su parte, el segmento de pulverizadoras fue el único que logró mostrar una mejora interanual mensual. En mayo se patentaron 76 unidades, un 4,1% más que en igual mes del año pasado, aunque 24% menos que en abril.
A pesar de esa mejora puntual, el acumulado anual sigue en terreno negativo: entre enero y mayo se patentaron 251 pulverizadoras, un 9,7% menos que en el mismo período de 2025. En este mercado, Caimán lideró con el 23,5% de participación, seguida por PLA con 20,7% y Metalfor con 18,7%.
Desde Acara remarcaron que el mercado de pulverizadoras continúa altamente fragmentado y competitivo, aunque destacaron que la mejora interanual de mayo podría marcar una señal de estabilización.
De cara a los próximos meses, el sector seguirá de cerca la evolución del financiamiento disponible para determinar si el mercado logra recuperar tracción o si termina consolidando un escenario de bajo volumen, márgenes ajustados y elevada volatilidad competitiva. Seguramente Agroactiva, que se realizará desde este miércoles y hasta el sábado en Armstrong, marcará el pulso de junio.
El informe también advirtió que buena parte de las operaciones comerciales de 2026 quedaron concentradas en las grandes exposiciones agroindustriales, como Expoagro y Agroactiva. Según Acara, esa dinámica genera presión sobre concesionarios, terminales y entidades financieras, además de dificultar la planificación y aumentar el costo de sostener stock.
La Capital


