Sobre la situación que presenta actualmente la red vial en la zona, donde no abundan las rutas asfaltadas, Terré comentó que “la mayoría de los caminos están intransitables, y para poder trasladarnos en la zona hay que hacerlo en tractores o a caballo”.
El experto aclaró que, “si bien ha mermado la entrada de agua desde Santiago del Estero, quedan unos ingresos menores. Y lo peor está en la zona de Villa Minetti, sin dudas”, subrayó.
Sobre el mismo tema, advirtió que “los suelos se encuentran saturados y sin capacidad de absorción. Los perfiles están totalmente cargados. Las represas ya no tienen capacidad para contener nuevos milimetrajes así que lo que llueva va a quedar arriba de los campos”, advirtió.
Andrés Lemos, veterinario de la zona de Vera, sumó datos a la situación vial en la región. Explicó que la ruta provincial 40 (que une Reconquista con el departamento 9 de Julio, tiene tramos bajo el agua. Citó el caso de los productores de los parajes Fortín Chilcas y Fortín Charrúa (Departamento de Vera), que para llegar a Fortín Olmos (a 70 kilómetros) deben transitar el doble de kilómetros por otras vías alternativas.
Impacto
Terré dijo: “No sabemos cómo termina esto, si se va a poder cosechar o cuántas vacas se van a morir. El daño no se ha podido evaluar aún”. Agregó: “En los próximos días se podría conocer un panorama más claro sobre las pérdidas, aunque sabemos que los productores medianos y pequeños son los más afectados por la situación”.
Al respecto, un informe parcial que se conoció a fines de abril último, reveló que los cultivos afectados fueron 48.000 hectáreas con soja, 15.000 con maíz, 6000 sembradas con pastura y 10.000 de bosque nativo. Ello equivalía al 87% del área comprometida en la zona noroeste, que luego comenzó a recibir los excedentes hídricos del sudeste santiagueño.
También fue importante la mortandad de ganado vacuno ante la imposibilidad de contar con dormideros o poder realizar una evacuación hacia zonas altas. Para comprender lo sucedido debe indicarse que la zona de Villa Minetti acumuló 1030 milímetros entre enero y abril de 2026, cuando el promedio anual histórico ronda los 900 milímetros. De ese total, entre el 20 y el 27 del mes pasado, la zona registró 330 milímetros.
Como paliativo, el gobierno provincial declaró la emergencia agropecuaria en los departamentos del norte santafecino (Vera, 9 de Julio y General Obligado), que regirá hasta el 30 de septiembre. Se determinó la prórroga del vencimiento del Impuesto Inmobiliario Rural (cuotas 3, 4 y 5) para los productores que obtengan su certificado de emergencia.
El comunicado destacó que, en términos productivos, la superficie afectada se estimó en aproximadamente 1.300.000 hectáreas, incluyendo actividades agrícolas y ganaderas. Los principales daños, según lo informado, se registran en cultivos de soja y algodón, mientras que en el sector ganadero el impacto alcanza los campos bajos de distritos que reúnen unas 430.000 cabezas.
La Nación – José E. Bordón


