En el lenguaje técnico, dijo, una semilla de trigo “flaca” es aquella con menor contenido de gluten —compuesto por gliadinas y gluteninas— y baja reserva energética. El dato crítico es que esta condición no siempre se detecta en los análisis estándar de laboratorio: una semilla puede mostrar un alto porcentaje de germinación en condiciones controladas y, al mismo tiempo, carecer del vigor necesario para emerger correctamente en el campo, alertó.
Luego amplió: "El vigor importa especialmente durante la siembra de cereales de invierno, cuando la semilla puede enfrentar planchado de suelo, heladas tempranas o períodos de sequía. Una semilla sin reservas suficientes no tiene la capacidad metabólica para sobreponerse a esas condiciones. La emergencia se vuelve más lenta y desuniforme: nacen plantas “dominantes” junto a plantas rezagadas que terminan aportando poco al rendimiento final, transformándose en macollos débiles o espigas pequeñas".
Gabriel Mina, responsable de terápicos de semilla de Rizobacter, recomendó: “Es importante que los productores hagan los análisis de semilla en un laboratorio, como el INTA, ALAP u otra entidad”. Subrayó la necesidad de ampliar el análisis más allá de poder germinativo como también incluir análisis patológico y de vigor.
En este contexto, el tratamiento de semillas se vuelve una herramienta estratégica. “No se trata únicamente de proteger la simiente de siembra frente a patógenos presentes en el suelo o la semilla, sino de acompañar todo el proceso de germinación en sus primeras etapas de mayor vulnerabilidad: el período que va desde la siembra hasta la emergencia completa”, se destacó en el informe de la empresa.
“Rizobacter, empresa argentina especializada en biosoluciones agrícolas con más de cuatro décadas de trabajo en el sector líder en tratamiento de semilla, hace foco en la combinación de tecnologías que actúen sobre distintos frentes de manera simultánea: el completo y total control de patógenos fúngicos y el sostén fisiológico de la plántula en sus primeros días de vida”, precisó.
Mina remarcó que, mediante el tratamiento de semilla combinando la máxima protección y una bioestimulación temprana, se logra una germinación rápida, efectiva y uniforme permitiendo al cultivo desarrollarse desde el inicio.
La Nación


