Esto ha provocado cortes en accesos a establecimientos ganaderos, aislamiento de parajes rurales y la imposibilidad de circular para transporte de hacienda, alimentos e insumos. La situación impacta de lleno en la cadena productiva, especialmente en un departamento con fuerte perfil ganadero, que cuenta con unas 700 mil cabezas bovinas.
Entre los efectos directos se destacan la pérdida de condición corporal del rodeo, dificultades en la alimentación, problemas sanitarios y restricciones en el manejo del ganado. A esto se suman complicaciones logísticas, interrupciones en campañas sanitarias y un aumento significativo de los costos operativos.
El panorama se agrava con fallas en el suministro eléctrico rural, que en algunos casos registró cortes de más de 16 horas, afectando instalaciones productivas, conservación de insumos y condiciones básicas de habitabilidad.
Pedido urgente de emergencia y asistencia
Ante este escenario, el presidente de la entidad, Carlos Chamorro, informó que se solicitó la intervención de Confederación de Asociaciones Rurales de Santa Fe (CARSFE) para gestionar formalmente la declaración de Emergencia y/o Desastre Hídrico y Agropecuario.
El planteo se fundamenta en la magnitud del evento climático, su extensión territorial, el colapso de la infraestructura vial y el impacto directo sobre la producción. Además, advierten sobre riesgos sociales derivados del aislamiento rural, la interrupción del ciclo educativo y las dificultades en el acceso a servicios básicos.
El pedido se enmarca en lo establecido por la Ley Nacional N° 26.509, que contempla mecanismos de asistencia para productores afectados por eventos extraordinarios.
Entre las medidas solicitadas se incluyen apoyo financiero e impositivo, líneas de crédito, recursos para la recuperación de caminos rurales y acciones para garantizar la estabilidad del servicio eléctrico.
Mientras tanto, desde la entidad rural aguardan una respuesta urgente por parte de las autoridades, en un contexto que —según advierten— supera la capacidad de respuesta local y pone en riesgo no solo la producción, sino también la estabilidad social del departamento.
El Litoral, Santa Fe


