Miércoles, 15 Abril 2026 02:29

Fracasó la reunión convocada por el gobierno bonaerense y sigue interrumpida la actividad comercial agroindustrial en la provincia por el conflicto transportista

La reunión realizada este martes en la ciudad de La Plata a partir de una convocatoria instrumentada por el director provincial de Transporte de Cargas de la provincia de Buenos Aires, Miguel Bettili, fracasó y los transportistas no sólo mantienen el bloqueo en las inmediaciones del puerto de Quequén (Necochea), sino que además volvieron a impedir el paso al Puerto de Ingeniero White (Bahía Blanca).

Los dirigentes de la Asociación de Transportistas de Cereales (Atcade) volvieron a solicitar un ajuste de las tarifas orientativas de fletes de granos de un 25% con respecto a fines de febrero pasado. La novedad es que ese reclamo también es apoyado por la Federación Argentina de Transportistas de Cargas (Fatrac).

El requerimiento no fue aceptado por los representantes de los acopiadores y Carbap, quienes, en línea con los cálculos de evolución de costos realizados por la Federación de Transportadores Argentinos (Fetra) y la propia Dirección de Transporte de Cargas de Buenos Aires, estaban dispuestos a habilitar un ajuste del 14%.

El problema reside en el hecho de que los transportistas más intransigentes amanecieron con una noticia de orden político que les cayó pésimo: tanto el gobierno nacional como el bonaerense se reunieron con representantes de empresas de transporte de pasajeros para asegurarles que incrementarán lo subsidios destinados a las mismas con el propósito de morigerar el impacto del aumento del precio de los combustibles.

Esa noticia promovió el enardecimiento de los transportistas más proclives a utilizar la violencia para forzar negociaciones, lo de que derivó en una seguidilla de nuevos bloqueos –además del refuerzo de los existentes desde la semana pasada– para paralizar la actividad granaria en la provincia más grande de la Argentina.

La interrupción de recibo de mercadería en plena cosecha de maíz provocó un “embotellamiento” logístico en la zona de operaciones de los puertos de Quequén e Ingeniero White, el cual resulta por demás oneroso, ya que cada día de espera adicional de un buque por sobre la fecha programada representa una considerable penalización económica.

En ese marco, parte de las empresas exportadoras, que en esta época del año completan en los puertos del sur bonaerense embarques de maíz provenientes del Gran Rosario, suspendieron operaciones a ese destino para enviar buques a terminar la carga en puertos del sur de Brasil.

En el sector norte de la región pampeana se opera con normalidad. Este martes por la mañana Williams Agroservicios registró ingresos de 5779 camiones cargados con granos en las terminales y fábricas localizadas en la zona de influencia del Gran Rosario, mientras que en unidades industriales del norte bonaerense y Entre Ríos se registraron 384 ingresos.

Valor Soja

 

Fracasó otra negociación: calculan que por la protesta de los transportistas de granos ya no llegarán al país más de US$100 millones

La negociación por las tarifas del transporte de granos registró hoy un nuevo fracaso y profundizó un conflicto que ya impacta en la logística exportadora de granos. En la última reunión de la Comisión Asesora del Transporte del Agro, en La Plata, no hubo consenso entre las partes y el sector quedó nuevamente sin un cuadro tarifario de referencia actualizado. Mientras la Federación de Acopiadores de Granos puso sobre la mesa una actualización que ronda el 14%, el mismo número ofrecido en la última reunión, las organizaciones del transporte reclamaron subas del 25% para cubrir costos. En tanto, los autoconvocados, que protestan en las rutas, se mantienen en la postura de obtener más del 30%.

En este marco, en un comunicado la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC), apuntó en contra de los transportistas autoconvocados.

“Las prácticas extorsivas de los transportistas autoconvocados de la provincia de Buenos Aires han hecho colapsar las operaciones de exportación en los puertos de Bahía Blanca y en Necochea. La situación es insostenible: los barcos no están viniendo a cargar a la Argentina, por lo que el daño económico para toda la cadena de valor cerealera y oleaginosa es inmenso y está afectando también al país”, dijeron.

Agregaron: “Al no ser dadores de carga, no integramos las mesas provinciales de negociación, pero entendemos que hoy no prosperaron acuerdos en la mesa de Buenos Aires. No podemos avalar prácticas abusivas en distintos puntos de la provincia que impiden cargar libremente o llegar a los puertos. Urge levantar estas medidas y retornar a la normalidad”.

Fuentes de la agroexportación estimaron que dejarán de ingresar US$100 millones por buques sin completar su carga que fueron de Rosario a Bahía Blanca y Quequén. Esto además de cargas que no se hicieron desde estos últimos dos puertos.

Los transportistas autoconvocados argumentan que las tarifas actuales no alcanzan a cubrir el impacto del gasoil, los peajes y el mantenimiento de las unidades. El precio del gasoil acumula cerca de un 30% de aumento en lo que va del año, al pasar de valores en torno a los $1600 por litro en enero a más de $2060 en la actualidad. Solo en marzo, las subas oscilaron entre el 12% y el 15%.

El encuentro en La Plata, que reunió a representantes de transportistas, dadores de carga y autoridades, terminó sin acuerdo en torno a los valores que reclaman los camioneros. Por parte de las cámaras estuvieron representantes de la Confederación Argentina del Transporte Automotor de Cargas (Catac), la Federación Argentina de Transportistas de Cargas (Fatrac), la Federación de Transportadores Argentinos (Fetra), la Asociación de Transportistas de Cereales y Afines por sus Derechos (Atcade) y la Asociación de Camioneros Profesionales y Conductores de Vehículos de Cargas en General de la República Argentina.

Por parte de los dadores de carga estuvieron Daniel Asseff, asesor de la Federación de Acopiadores; Lucas Magnano, presidente de Coninagro, y Marcelo Fielder, de Carbap.

En rigor, la medida de fuerza es impulsada por transportistas autoconvocados y gente adherida a la Unión Nacional de Transportistas de la República Argentina (Untra).

Desde el sector transportista sostuvieron que las tarifas actuales están desfasadas y no cubren los gastos operativos. En ese marco, advirtieron que continuarán con las medidas de fuerza y no descartan una profundización de las protestas en rutas y accesos a puertos. Atcade, por caso, ratificó en la mesa de trabajo la necesidad de un incremento del 25% en función de las demandas entre los transportistas. Vale recordar que Catac anunció un 14% en la tarifa de enero, en medio de este marco, lo que supuestamente generó enojo entre los autoconvocados que están en las rutas y que reclaman un mayor valor.

Del lado de la producción y el acopio, en tanto, remarcaron en ese espacio la necesidad de evitar interrupciones en la cadena logística y pidieron sostener el diálogo para evitar mayores perjuicios en plena operatoria comercial.

Claudio es transportista y está en una zona conocida como “El Triángulo”, en Bahía Blanca, desde que comenzó la protesta de los conductores en la región. Allí había este martes alrededor de 80 transportistas manifestando su posición.

“Está tenso el tema: está la policía y los sindicatos de los fleteros que vinieron a hacer presión para levantar las protestas. Están haciendo presión para que se levante la protesta en los puertos, pero nosotros no estamos cortando los puertos. Nos estamos manifestando a los costados, pero como hay cortes de todos lados, la gente no quiere venir a Bahía porque dicen que los van a apretar; esa es la tensión que tienen. Necesitan llenar los buques y no pueden, por eso mandan a la policía. Nosotros tenemos un camión cada uno y buscamos sobrevivir para no fundirnos; ellos vienen por todo”, graficó.

Ayer, las Bolsas de Cereales y los exportadores pidieron la intervención de la policía para que puedan circular al puerto de Bahía Blanca los camiones con granos que así lo deseen.

De acuerdo con lo que relatan los conductores, los focos de protesta se concentran principalmente en el sudoeste y oeste bonaerense, en corredores clave para el transporte de granos hacia los puertos, lo que refuerza el impacto logístico del conflicto más allá de Bahía Blanca y Quequén.

Hasta este martes estaban activas protestas en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires y La Pampa. Entre otros lugares, en Coronel Dorrego, Cascallares, Tres Arroyos, Benito Juárez, Coronel Pringles, Coronel Suárez, América, Trenque Lauquen, General Villegas, Lonquimay, Catriló, Pigüé, Casbas y Garré. En Córdoba, donde también se han registrado algunos puntos de manifestación, las negociaciones siguen “trabadas”.

Carlos Geneiro, secretario general de Untra, afirmó: “No se llegó a ningún acuerdo; las cámaras están plantadas en lo que quieren pagar y no hubo avances. Nosotros pedíamos una tarifa de más de un 14%, que en realidad lleva el ajuste a cerca del 30%. Lamentablemente, las cámaras no quieren pagar eso y nos vemos en la obligación de avanzar con escritos y denuncias”.

La Nación – Belkis Martínez