Desde la entidad sostienen que los productores enfrentan la misma dinámica inflacionaria que el resto de la economía, con subas constantes en insumos, servicios y logística.
También remarcó que en los establecimientos no hay una mejora equivalente en el valor de la cosecha. “Cada vez vale menos y sigue soportando una carga impositiva (derechos de exportación) que no tienen otras actividades”, remarca el documento.
Para la entidad, trasladar el problema de costos del transporte al productor no resulta viable en un contexto en el que los márgenes ya están ajustados y la presión fiscal sigue siendo elevada.
Frente a este escenario, Cartez volvió a poner sobre la mesa su histórica postura en defensa del libre mercado. En el documento, sostiene que la libre contratación es la herramienta más justa y eficiente para ordenar la relación entre las partes.
Según este enfoque, cualquier intento de fijar tarifas o intervenir en los acuerdos entre privados distorsiona el funcionamiento del mercado y genera más conflictos que soluciones. Por eso, consideran que el camino debe pasar por acuerdos voluntarios y no por esquemas impuestos.
La Voz del Interior


