El gas representa el 50% del costo de producción de fertilizantes, la urea es el insumo “nitrogenado” más importante del campo argentino, clave en la producción de trigo y maíz, y el amoníaco, por su aporte en la producción de “fosfatados”, de peso en el ciclo productivo del agro, de siembra a cosecha.
Impacto en los mercados de granos
Salvo el caso del aceite de soja, la potencial crisis aún no ha tenido un gran impacto en los precios mundiales de los granos. En lo que va de marzo, el precio del grano aumentó 0,9%, aunque acumula un alza del 13,4% en lo que va del año.
El trigo aumentó 4,7% desde que Estados Unidos e Israel iniciaron los ataques a Irán, el 28 de febrero pasado, llegando a una suba del 13,9% en lo que va del año.
El maíz mostró una conducta de precios diferente: aumentó 6,5% en lo que va del mes, pero previamente venía en baja y acumula un aumento del 1,5% desde el inicio del año.
El precio del arroz, otro insumo clave de la dieta alimentaria mundial, tuvo una conducta parecida al del maíz: aunque aumentó 4% desde el inicio de la guerra en el Golfo Pérsico, todavía está 18% por debajo del que era a principios del año.
La demanda no convalidaría
“Sí, leemos y sabemos estas cosas, pero los precios que nos llegan todavía no reflejan esa expectativa”, dijo a Infobae un directivo de una importante cadena de supermercados de la Argentina. “El sector está mal, es un combo muy complicado; impuestos altísimos, bajo consumo y encima tenemos que competir con cooperativas que no pagan impuestos”, dijo el supermercadista, quien resaltó que –en cualquier caso- la demanda no convalidaría los potenciales aumentos de los que se habla.
Un episodio similar y perspectivas así no se vivían desde el segundo trimestre de 2022, cuando a raíz de la invasión rusa de Ucrania y el inicio de una guerra que ya lleva más de cuatro años la revista inglesa The Economist advirtió sobre una posible “catástrofe alimentaria” debido a un combo mortal de conflicto bélico, escasez de fertilizantes, bloqueo marítimo y restricciones comerciales. Esa lista de causas vuelve a estar vigente en el escenario actual.
Según The Fertilizer Institute, a los agricultores estadounidenses les faltarán unos dos millones de toneladas de urea en esta primavera (boreal).
Perspectivas para el campo argentino y desafíos logísticos
En el caso argentino, es difícil predecir cuánto podría faltar, porque para la siembra de maíz y trigo faltan entre dos y tres meses. Como informó Infobae, las decisiones tienen que tomarse ahora y están en manos de los grandes traders de granos, que compiten por asegurarse “originación” de producto proveyendo el insumo a los productores. Esas decisiones parecen estar demoradas o son difíciles de procesar, porque en este momento quienes compiten por los pocos fertilizantes que hay tienen bolsillos más hondos.
Además, en el caso de conseguirse fertilizantes, al precio que fuere, hay que conseguir y pagar buques, de los que también hay menos disponibilidad y cuyos costos aumentaron cerca del 40% desde el inicio del conflicto.
Incógnitas
Se trata de incógnitas clave para la suerte del campo y de la economía en los próximos meses. Es cierto que en un mundo cada vez más fragmentado y geopolíticamente conflictivo Argentina se ofrece como un productor en zona de paz y con rutas de tránsito ajenas a hipótesis de conflicto. Claro que a su vez los problemas de acceso a fertilizantes y el mayor costo de los fletes podrían comprometer el volumen total de producción de un sector que en 2025 fue el origen del 60% de las exportaciones totales del país, más de USD 51.000 millones sobre los poco más de USD 87.000 millones de exportación total.
Incluso si, como en 2022, el mundo logra evitar que la crisis se transforme en hambruna en las regiones más pobres del mundo, Argentina debe cuidarse de que mientras celebra los éxitos y las perspectivas de Vaca Muerta, el actual conflicto no estrangule la producción del campo argentino, la “Vaca Viva”, que seguirá siendo por varios años más el principal aportante de dólares de la economía.
Infobae – Sergio Serrichio


