Las actividades que permanecieron en amarillo fueron la forestal, tabaco, cítricos dulces, mandioca, peras y manzanas, aves y porcinos. “Estos sectores presentaron señales mixtas: los precios no lograron acompañar la inflación, la demanda se mantuvo estable o con poca dinámica y los costos continuaron elevados. Esta combinación derivó en períodos de recuperación prolongados y en dificultades para consolidar mejoras sostenidas”, subrayaron.
Por último, las actividades en verde incluyen bovinos, ovinos, granos y miel. “En todos estos sectores se observó un buen componente de negocio, con precios que crecieron por encima de la inflación. Este resultado se complementó con un buen desempeño en los mercados y con indicadores productivos que acompañaron”, detalló el trabajo.
Lechería y el maní, en crisis
Como se dijo anteriormente, hay dos nuevas actividades en crisis: la lechería y el sector manisero.
En el primer caso, el paso a rojo se explica principalmente por el deterioro del componente de negocio. El precio que recibe el productor por litro de leche se mantiene sin cambios desde hace diez meses, en torno a los $470. En términos interanuales, esto implica una suba de apenas 8%, muy por debajo de una inflación cercana al 32%.
A esto se suma un componente productivo estable, sin grandes cambios en los niveles de producción, y un componente de mercado complejo, con un incremento de las importaciones (+50%) en relación con las exportaciones (+20%), detalló el informe.
En el caso de la producción manisera, el principal factor detrás de su traspaso de categoría es el deterioro del componente de negocio, combinado con proyecciones poco favorables en el componente productivo.
El precio en dólares de la tonelada pagada al productor se mantiene estancado desde hace ocho meses, en torno a los US$ 594. A esto se suman malas proyecciones para la campaña 2025/26, con una caída proyectada del 25% en el área sembrada (132.000 hectáreas menos) y una reducción del 13% en la producción (215.000 toneladas).
En cuanto al mercado, la demanda externa se mantuvo relativamente estable, aunque se registró un aumento de las importaciones del 12%.
Clarín – Juan Manuel Colombo


